lunes, septiembre 9

SECRETOS




Todos los tenemos. Los ocultamos muy dentro nuestro, pero asoman y dictan nuestro comportamiento.
Los bañamos con actitud superadora, negando su existencia, y permanencia. Una alegría forzada contrasta con el pesar que nos genera.

A veces los liberamos de sus calabozos oscuros y húmedos, permitiéndoles que salgan a tomar una bocanada de aire, a riesgo de complicarnos nuestro presente, y rápidamente los volvemos a encerrar.
Nos gusta sentir esa sensación masoquista entre el dolor oculto y el dolor presente.

Otras veces se disfrazan, se camuflan, se mimetizan. Se nos presentan como dulces y alegres sensaciones, ocultos detrás de verdades vividas y sentidas. Nos distraen para asomarse, y ver si en el engaño pueden  ganar su libertad.

Los secretos, cual presiones y represiones de historias inconclusas generadas en un tiempo incierto e indefinido, cobran vida y se transforman en nuestra sombra. Nos siguen a diestra y siniestra.

Son invisibles, pero frente al espejo asoman como parte de la foto. Difusos, claros, o deslumbrantes, los secretos brotan por los poros de nuestra memoria, tensando los músculos de nuestro hacer.

Momentos tristes requieren de una sonrisa. Momentos alegres requieren de una lágrima. Momentos indefinidos quedan librados a nuestro poder hacer. A nuestra limitada capacidad de sobreponernos a esas historias.

Crecer y avanzar nos ayuda. Compartir y abrirnos nos agranda. Nuestro pasado y sus secretos no desaparecen, solo se acomodan. Y nosotros nos vamos amoldando, acostumbrando, relajando.

Y la vida continua, y nos presenta nuevos caminos, mientras nuestro espíritu más liviano se auto invita a recorrerlos.

viernes, julio 19

HOLA



Te cruzo todos los días,
Vivirás o trabajarás cerca,
Nos empuja una mano invisible,
O nos atrae un mágico impulso.

Capto tus estados de ánimos,
A veces tristes, a veces alegres,
Quiero secar tus lágrimas,
Quiero grabar tus sonrisas.

Bailás al ritmo de tu música,
Filosofas con tu lectura,
Deleitas con tu femineidad,
Y seducís con tu mirada.

No me atrevo a interrumpir,
Tu silencio y tranquilidad,
No me atrevo a interceptar,
Tú dulce y suave andar.

Cual será tu pasado,
Que te llevo a este presente.
Cual será tu futuro,
Y estaré yo presente.

Serás una o muchas,
Viviente o soñada,
Mañana será el día,
Cuando te cruce te diré hola….

jueves, junio 6

UN DIA IGUAL A CUALQUIER OTRO



Me levante temprano con el sol iluminando mi cara,
Un calor abrazador fue relajando mis músculos adormecidos,
Mientras la modorra se va quedando entre las sábanas,
Y mi energía pega un salto a la dimensión desconocida.

Una ducha templada me ayuda a planificar el día,
Donde la emoción y sorpresa se entrelazan,
Llenandome de ansiedad y apuro desenfrenado,
Mientras busco dar los primeros pasos que me impulsen.

Enfrento la calle con una sonrisa de aliada,
Mientras el inconsciente individuo,
Se oculta detrás del árbol, y no del bosque,
Total se siente invisible, insensible, distinto.

Acordes de guitarras acústicas vibran,
Tambores resuenan con ecos infinitos,
Las sombras danzas separadas de los cuerpos,
El festival es completo mientras el día avanza.

Amigos que se cruzan para compartir sus vidas,
Desconocidos que se acercan tímidamente,
Extraños que miran sin entender,
Un mundo donde participar y andar.

La suma deja lugar a la multiplicación,
Y la multiplicación a la potenciación,
La nada deja lugar al infinito,
El desaliento deja lugar a la esperanza.

Morimos, desaparecemos, pero renacemos,
Nos adaptamos, nos reinventamos,
En cada laberinto dibujamos una salida,
En cada salida dibujamos un futuro.

No somos ejemplos, solo opciones,
No somos caminos, solo recorridos,
No somos historia, solo vivencias,
No somos iguales, solo distintos.

Un día igual a cualquier otro,
Donde el final nos encuentra siempre adelante,
Sin cargas ni mochilas pesadas,
Con ganas de ir a dormir para volver a empezar.

martes, mayo 21

MALDITA RAZON


El equilibrio digita mis pasos como una marcha organizada donde los movimientos previsibles anulan todo acto de libertad.
A mí alrededor todo fluye confuso y mezclado entre risas y alegrías, desprejuiciados por aventurarse a lo desconocido.

Envidiosas sensaciones me sacuden, pero no logro interpretarlas, entenderlas, disfrutarlas.
No conozco los caminos sinuosos, sino las rectas y concretas avenidas.

No le tengo miedo a lo desconocido, ya que lo preveo, lo imagino, lo trazo, engañando a mi mente al limitarle su espontaneidad, disfrazándolo de algo vivido y memorizado.

Evito los senderos que se bifurcan donde las realidades se multiplican y permiten que hasta los muertos revivan, en una fantasía de magia y colores donde todo es posible.

Cierro los ojos a la luz que intenta aclarar mis pensamientos, desenredando las telarañas de seda, donde quedaron atrapados mis sueños.

Noche tras noche, releo el prólogo de mi libro, sin pasar al primer capítulo donde se desarrollan los momentos de audacia y desafíos, que quitan el oxido a mi destino.

Esquivo las compañías que intentan deslumbrarme con fábulas y relatos de mundos inverosímiles, y dantescos, donde la vida se dobla y retuerce creando figuras variadas llenas de gozo.

Me disfrazo para no ser descubierto y liberado a un mundo al cual no estoy preparado, que amenaza con quitarme el piso y las columnas  que mantienen una vida de razones sin razón.

Pero en el fondo de mi espíritu, se va germinando el virus de la revolución interior. El contagioso germen de lo desconocido, que acelera las pulsaciones y desconecta la razón para que el impulso y las ansias guíen mis nuevos pasos.

Solo es una cuestión de tiempo y espacio para que la maldita razón deje su lugar a las emociones ocultas en el arcón de las mil llaves, y que se liberen los torbellinos de insensateces que generan la felicidad.

Y así es como el ser humano, cambia de piel y de hábitos, y se entrega a los brazos de lo inconcluso, para vivir día a día, completando el mapa de su ingobernable destino.

martes, mayo 14

PREGUNTAS


Entré en un laberinto por decisión propia. Nadie me obligó.
Los sucesos se fueron dando. Escapando de compromisos asumidos, buscando el santo grial de la felicidad, o queriendo saber que había detrás del muro.

La cuestión es que una vez adentro, encontrar la salida ya era mi responsabilidad. Como muchas veces en la vida, uno depende de uno.

Los primeros minutos fueron a toda energía, como quien corre el tren que acaba de llegar a la estación, y no quiere perder.

Pero la salida no aparecía.

Los minutos se transformaron en horas, y luego en días, hasta que cansado me senté en un banco. Y ahí empecé a preguntarme:

¿Qué me embarcó en esta loca y agradable aventura?
¿Qué vi que me enloqueció, me mareó, y me hizo perder en el laberinto?
¿Por qué la claridad inicial se fue nublando con el paso del tiempo?
¿Por qué la calma, llevó a la tormenta, al tsunami de emociones, y luego nuevamente a la calma para desembocar en una niebla confusa?
¿Qué creí necesitar que hallé y me hizo sentir cómodo, confortable, contenido, y entendido?
¿Qué proyecté, qué imaginé, o qué soñé para despertar y no poder reconocer?
¿Cuántos pasos de más dí que me alejaron, y luego me acercaron, para volver a alejarme?
¿Cómo fue que el día soleado se transformó en lluvioso, que me mojó, y me borró del lugar en que supe estar?
¿Qué malinterpreté, que no supe entender o ver a su debido momento?
¿Por qué te acerqué y luego te alejé?
¿Por qué te invadí, asfixie, arrinconé, y te saque el aire?
¿Qué me confundió y me hizo mezclar el cariño y el afecto, el acompañamiento y el apoyo, el hoy y el mañana?
¿Por qué me siento con derecho a reclamar, cuando solo puedo pedir?
¿Qué necesito que no me atrevo a pedir, lo cual me lleva a esconderme detrás de un mal chiste?
¿Qué me hizo perder la paciencia, no respetar las promesas, no dejar pasar el tiempo, no manejar mi ansiedad?
¿Por qué ese imán físico perdió la fuerza, y lo que fue atracción ahora se alejó?
¿Por qué el vino que inicialmente acercó con su aroma y sabor seductor, ahora tiene un gusto salado?
¿Qué camino debo tomar para encontrar la salida, sin lastimar ni lastimarme?

Muchas preguntas, sin respuestas, mientras el tiempo transcurre y yo sigo sentado en el banco.

¿Y si todo se resume a seguir perdido en el laberinto de la vida, a disfrutar el momento, y cuando encuentre la salida con ella vendrán las respuestas?

Me quedé pensando, sin saber con quien compartir esta última pregunta. Solo estábamos el banco y yo…….

jueves, marzo 28

¡QUE VUELVAN LOS LENTOS!




La tecnología nos invade
Y la presión de lo mediato nos mueve
Mientras nuestra mente viaja
Para no perder pisada……..
¡Que vuelvan los lentos!

Mensajes impersonales
Corto y resumidos
Transmiten la nada
De un alma y corazón vacío……..
¡Que vuelvan los lentos!

Miradas múltiples y difusas
Que no miran ni ven
Fantasmas pasan y nos pasan
Eludiendo los cuerpos vivos……..
¡Que vuelvan los lentos!

Relaciones oportunistas
Consignas y compromisos vanos
Los corazones del descarte
Los amores del olvido……..
¡Que vuelvan los lentos!

Música electrónica
Auriculares de la sordera
Anteojos del aislamiento
Alcohol del ocultamiento……..
¡Que vuelvan los lentos!

Grupos aislados y asilados
Individuos invisibles
Contactos sin sentidos
Besos que se lleva el viento……..
¡Que vuelvan los lentos!

Fin de los de a dos
Principio de los de a muchos
Cuadros que no cuadran
Relaciones que no se hallan……..
¡Que vuelvan los lentos!

Amores a distancia
Sentimientos por correo
Compromisos por documento
Sexo virtual e inanimado……..
¡Que vuelvan los lentos!

Reencuentro con uno
Reencuentro con el otro
Viejas sensaciones reflotan
Corazones entrecruzados……..
¡Que vuelvan los lentos!

Cuerpos que se sienten
Almas que se emocionan
Corazones que se erizan
Mentes que se aman……..
¡Que vuelvan los lentos!

Sonrisas que retornan
Ojos que vuelven a ver
Sentidos que se despliegan
Momentos recuperados……..
¡Que vuelvan los lentos!

¡Que vuelvan los lentos!
Las esperanzas declaman
La tierra salta y vive
Volvemos a ser alma……..
¡Que vuelvan los lentos!

lunes, marzo 11

LA NIÑA DE LA MIRADA PROFUNDA



Tesoros y pasados ocultos,
Escondidos en arcones encadenados,
Con secretos indiscretos y buscados,
Dibujados con cuentos inventados.

Disimulos disfrazados y engañados,
Camuflajes todos terrenos,
Miradas poco transparentes,
Con caminos siempre desdibujados.

Piedra libre detrás de la piedra,
Una niña nos ha gritado,
Ya que su mirada profunda,
Nuestras vendas nos ha quitado.

Sorpresas nos da la vida,
Cuando uno cree tener todo controlado,
Más hay verdades ocultas,
Que hasta una niña nos ha mostrado.

No sabíamos de sus poderes,
Si alguna vez los ha tenido,
Más reconozco que su profunda mirada,
Mis calabozos profundos ha derribado.

Husmee en sus ojos marrón claro,
Y en su claridad inocente,
De fuertes dolores ya superados,
Y de calma y paz que ya han quedado.

Me miro fijo al alma,
Y mis defensas fueron aniquiladas,
Intentos rígidos de ocultar recuerdos,
Fueron totalmente en vano.

Vientos de furia y calma,
A mis entrañas conquistaron,
Las penas desesperanzadas emigraron,
Mientras el vacío de esperanza se llenaron.

Los miedos invaden a los temerosos,
A aquellos que de la vida poco saben,
Mientras el reloj acumula su recorrido,
Y la dicha vuela sin que la aten.

Nuevamente sus ojos posaron sobre mí,
Y los cimientos se volvieron a aflojar,
¿Será que las verdades no las puedo ocultar?
¿O que mis necesidades ella quiere desnudar?

Los valientes al miedo suelen sortear,
No por inconsciencia, ni falta de sensatez,
Solo saben que arriesgarse a caminar,
Lugares nuevos y aventuras han de atraer.

No queremos quedar ni estacionar,
Mientras fuerzas para seguir suelen escasear,
Por eso sus ojos, y su mirada profunda,
Un espejo de nuestra alma podrán ser.

No hay misterios, ni artilugios,
Tal vez la escusa de mirar sea,
El mirar en otro,
Lo que en uno no queremos ver.

La niña con la mirada profunda,
Ha logrado sacudir e irritar,
Nuestra modorra y pasividad,
Nuestra fuerza interna ha decidido a actuar.

jueves, febrero 28

CRUCES


Cruces que nos marcan un lugar en el mapa, un destino, un recuerdo, y que nos indican ese lugar en el pasado o futuro al que debemos alcanzar.

Cruces que cargamos sobre nuestras espaldas o consciencias, justas o injustas, pero que amarran nuestro derrotero y nos impiden avanzar.

Cruces que multiplican, que potencian, elevando nuestras virtudes y valores hasta alcanzar quienes somos, o deseamos ser.

Cruces enterradas que recuerdan a nuestros seres queridos y extrañados, parte de nuestro acervo, de nuestra herencia y que nos dieron su ejemplo para que podamos crecer.

Cruces de caminos y de vidas, con personas que golpearon nuestra pasividad y llenaron nuestro espíritu de gozo.

Cruces de miradas, sin palabras, con mensajes y meta mensajes cultores de una relación atemporal y bizarra.

Cruces  de brazos ante una imposibilidad manifiesta de modificar lo inmodificable, de cambiar lo perpetuo, para reconocer que solo somos humanos.

Cruces de palabras, dulces e hirientes, a destiempo, sin aceptar que todo tiempo pasa y que el reloj no vuelve atrás.

Cruces de montañas, por senderos nunca antes pisados por el hombre, en busca de un destino que se esconde detrás de las nubes.

Cruces y caras, lados de las monedas que la vida va tirando mientras juega al azar con nuestro futuro.

Cruces que marcan un final, una señal de no pasar, pero solo para aquellos que nada quieren encontrar.

sábado, febrero 2

TU SONRISA


Termino un día inolvidable, donde la afinada orquesta sinfónica se acopla tras los acordes de movimientos milimétricos, generando frenesís y armonías indescriptibles para el ojo humano, solo capturados por tu grata sonrisa.

Pensativo y taciturno me debato en el futuro por venir, con ansiedades y dudas, que luchan cuerpo a cuerpo con mi optimismo y experiencia, en un terreno fangoso y engañoso que solo tu sonrisa ayuda a relajar.

Inseguridad de una nueva función, responsabilidad no enseñada en los libros, me enfrenta con mi primera descendencia de carne y hueso que viene a aterrizar en este mundo, y que con su sonrisa ahuyenta mis temores y deja lugar a un padre maduro.

Recuerdos de un pasado memorable que como todo cuento tienen un final, invade mi consciencia de culpa errónea, desvirtuando un disfrute que me debo,  y que frente al callejón oscuro y desafiante, tu sonrisa agrega un resplandor que augura bienestar.

Transito y patino sobre los días grises que envuelven el devenir del destino, tropezando inevitablemente con los ladrillos abandonados en nuestro sendero previsible, y mientras mi ánimo se desvanece tu amplia sonrisa me rescata del destierro.

Oscuros túneles se entremezclan con los laberintos de la vida, donde caminos sin salida parecen ser el único escondite, hasta que el verde y espeso matorral deja filtrar los primeros rayos de luz que tu sonrisa irradia.

Alegría y bullicio en un ambiente embriagado por la amistad, donde reinan los cuentos y las anécdotas del pasado, para un grupo que sigue unido en el tiempo donde la calma vuelve cuando tu sonrisa se hace presente.

Tranquilos y pacientes desfilamos por este mundo, donde las alegrías superan ampliamente las tristezas, pero como el tiempo es finito, sabemos que algún día nos iremos, dejando todo atrás salvo tu sonrisa que viajará conmigo....

viernes, enero 25

CARRERA DE AVENTURAS

Días tras día, semana tras semana, ejercitando cuerpo y mente para el gran desafío del año, la gran carrera.
La meta tan deseada para aquellos que saben que las metas están ahí nomás, pero que no llegan porque sí. Solo se alcanzan cuando uno se lo propone.

El día ha llegado. La aglomeración de esperanzados gladiadores del camino, se entremezcla hilvanando sus deseos y anhelos, escondiendo sus temores, y reservando sus fuerzas para semejante odisea.

La cuenta regresiva llega a su fin, y la polvareda se levanta para dar lugar al movimiento descoordinado de corredores que explotan de emoción y energía enjaulada, donde la aceleración de cuerpos inmóviles, sacuden el nerviosismo inicial de los músculos petrificados.

Por delante están los veinte y pico de kilómetros por recorrer. Caminos inciertos, cubiertos de piedras y obstáculos.
Subidas escarpadas, y laderas por trepar. Arroyos resbaladizos, y ríos profundos por atravesar. Ambientes fríos y calurosos. Soledades y reencuentros ocasionales que visten el paisaje por el cual surcarán nuestros atletas de la vida.

Experiencias pasadas poco sirven para esta nueva aventura. Los kilómetros acumulados en nuestros experimentados calzados, pierden su memoria selectiva y se confunden ante la incertidumbre de un recorrido elegido por otros.

Se corre en forma individual, en equipo, o en postas, pero cada tramo recorrido nos encuentra en la soledad absoluta, donde nosotros mismos somos dueños de nuestros pasos.

Al principio la fuerza acumulada nos empuja sin esfuerzo alguno, pero a medida que avanzamos la fuerza superficial desaparece. Es ahí donde los niños dejan lugar a los hombres. Donde los aprendices dejan lugar a los experimentados.
Y es ahí donde la confianza nubla y confunde, ya que cada carrera, cada camino, y cada subida y bajada son diferentes.

Volvemos a nacer y volvemos a vivir. Nuestra mente borra su disco rígido y se prepara entusiasmada a recibir nuevas vivencias que enriquezcan nuestro espíritu.

Muchos prefieren los caminos conocidos y varias veces recorridos. Sus vidas son estériles y predecibles. Arrinconados en sus zonas confortables, terminan perdiéndose en el árbol, sin llegar a tener el valor de llegar al bosque.

La carrera avanza, mientras cuerpos desanimados cae,  y van pavimentando el recorrido. Las trepadas son empinadas, pero las caídas son interminables.
Las corrientes de los ríos sacuden los huesos más escondidos, mientras los cuerpos entregados flotan a nuestro lado, antes de sumergirse en las aguas del olvido.

No todo es alegría al sentirse vivo y seguir en carrera. Hay momentos que nuestras lágrimas color sangre se deslizan en nuestras rocosas mejillas. Esa rigidez interna no logra ocultar los malos momentos por los que se debe transitar, pero solo lavan el sufrimiento ya que el espíritu se dobla pero no se quiebra.

Las fuerzas flaquean, mientras los músculos se tientan por desintegrarse y dar fin a ese esfuerzo inhumano. El canto de las sirenas nos invita a volver a ser comunes, mientras nuestra mente empieza a cerrar los ojos previa entrega a un sueño embriagador.
Nos forjamos como el acero preparándonos para lo peor, pero subestimamos los caminos de la vida, y de los obstáculos que la suelen acompañar.

A lo lejos, pero no tan lejos vemos la meta, mientras nuestras rodillas se dejan llevar para abrazarse derrotadas al arenoso suelo.
¿Tan fácil es aceptar la derrota? ¿Tan cómodo es decir hasta acá llegué?

Pero no somos así, los que creemos que podemos. Yo no soy así.
¿Qué sería de la vida sin caminos cuesta arriba? ¿Cómo disfrutaríamos los logros sin un poco de transpiración?
Vamos a llegar, esta en nuestra esencia, en la de aquellos que no conocemos la derrota. En la de aquellos que somos humanos. Que sabemos de nuestras debilidades, pero también de nuestras fortalezas.

Y mientras nuestra mente se sonríe con nuestro espíritu, nuestros pies cruzan la meta de un nuevo camino recorrido, de una nueva etapa, ya que seguirán habiendo más en esta carrera de aventuras.