viernes, octubre 5

LA NOCHE PREVIA


Miro al techo como buscando que pasen las horas, mientras intento desatar mi cuerpo de las telarañas que las sabanas han tejido sobre mí, luego de interminables giros y contragiros en esta noche de insomnio.

El reloj marca las 3am ya pasadas, y a pesar de haberme ido temprano a la cama, no he podido que mis ojos se plegaran a la huelga de todas las noches, y que decidieran bajar sus persianas.

Me siento ansioso y pasado de vueltas. Mañana será el gran día, y eso me tiene mal.
Mucho tiempo y esfuerzo dedicado para prepararme para el día de mañana, y con la verdad de la realidad acechando como un verdugo.

Mezcla de emociones y sentimientos revolotean mi cabeza, generando temores solos entendibles por mi maldita autoexigencia.
Esa lucha interminable y absurda.
Esa competencia infantil por ver quien es el mejor, que siempre se da entre mi yo y mi otro yo cuando tengo enfrente este tipo de desafios.
Disfrutar es un verbo que me cuesta conjugar, cuando mi yo y mi otro yo se dedican a competir, y me corren de la verdadera razón de porque me embarco en estos proyectos.
Por suerte siempre logro enjaularlos, y termino disfrutando y sonriendo.

Tal vez, solo tal vez, si no estuviera solo esta noche podría ser diferente.
Si pudiera sentir tu suave piel y el embriagador aroma que te rodea, seria el puente ideal que me permitiría cruzar al mañana.
Verte dormida a mi lado me daría la excusa para escaparme entre tus sueños y así hacer pasar las horas que tengo por delante.
Pero como dije, tal vez, ya que hace tiempo que no te he vuelto a soñar.

Ya empieza a amanecer, y me queda poco para esta interminable espera.
Las primeras luces se filtran en el cuarto, dejando libre a las sombras ocultas que empiezan a bailar de alegría percibiendo lo que esta por venir.
Queriendo seguir su ritmo, mi alma ya quiere saltar de la cama, para unírseles, mientras el resto de mi cuerpo comienza a entrelazar todos sus músculos con mi mente, y dejar paso a quien necesito ser.

Sigo despierto y suena el despertador, y con el las burlas de la vida. Las que te avisan de los eventos cuando ya es tarde.
Me tomo un último instante para recorrer con mi mente lo que esta por venir.
Como quien mira por la ventanilla de un tren bala, repaso lo que me propuse hacer, lo que me propuse lograr, lo que me hace feliz.

It's show time.
Mis pies piden pista.
Mi espíritu pide libertad.
Mi energía pide cansancio.
Mis ojos piden que el viento los cierre.
Mis oídos esperan oír los gritos de los amigos que la vida me presto.
Mis recuerdos piden acumular mas emociones.

Finalmente cierro la puerta, pero antes una ultima mirada al espejo, ya que cuando vuelva no seré el mismo. Seré alguien más feliz.....

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