martes, agosto 28

PERSONALIDADES MULTIPLES



Abandonado en el hospicio, sin nadie que lo reclame, como un personaje borrado de un cuento sin final, con una historia por contar y un futuro para rescatar.

Si tan solo alguien se molestara en leer su historia clínica, vería claramente que su locura no es tal, sino solo un acostumbramiento a los vaivenes de su vida, tan similar a la de tantos que caminan libremente por las calles.

Fue diagnosticado con el síndrome de personalidades múltiples. Algo así como muchas personas dentro de uno mismo, nada muy anormal si uno lo analiza a fondo.

¿Cuantas veces, ante distintas situaciones nos adaptamos y dejamos que emerja alguna característica distintiva que nos hace parecer diferentes en esa ocasión?

Sin embargo, ahí seguía él, sin poder explicar que su expresiva normalidad solo asustaba a quienes buscaban un comportamiento más previsible, sin tantos cuestionamientos ni replanteos existenciales.

Tal vez su exceso emocional era un espejo de nuestro yo oculto que no queremos, o que nos negamos a ver.
Esa parte íntima nuestra que quiere salir a flote, pero que la empujamos hacia abajo, liberando solo la punta del iceberg, guardando lo mejor de nosotros para algún momento que tal vez nunca llegue.

Por lo pronto su encierro prematuro servirá de ejemplo, mal ejemplo, para encerrar conductas en un sendero estrecho de la vida, vigilado constantemente por los guardianes del status quo.

Mientras tanto las personalidades múltiples se exponencian, y se preparan a tomar el mundo por asalto para humanizarlo.

lunes, agosto 20

METÁFORAS



Insensata impresión de vida que deslumbra un interior escondido y sepultado, virgen de sensaciones y emociones de un estado de ánimo gris y estático, que a fuerza de machete se abre camino hacia el sendero de los colores, fuente de toda claridad.

La luz interior se enciende y los ojos enceguecidos tardan en reaccionar aturdidos por lo desconocido y por un reflejo lumínico que aclara un pasado olvidable y un futuro promisorio en el medio de un campo apacible rodeado de espigas y girasoles que giran al son del sol que despeja nuestras dudas mas primarias.

Sonidos ensordecedores castigan nuestros tímpanos insensibles, protegidos por un escudo invisible que no permiten el drenaje de noticias inquietantes y reveladoras que despertarían nuestra paz interior disfrazada de despreocupación indiferente a una vida pasiva y oscura.

Amargos sabores degustados sobre una mesa amplia y vacía, que no permite compartir las pasiones despertadas por el ataque a los sentidos, encerrados en nuestro cerebro, fuente de energía y acumulación de información reciente y pasada, que enloquece por descifrar el origen de tanta amargura.

Dolores musculares provocados por esfuerzos necesarios, impulsados a la superación de los obstáculos atravesados a nuestro paso, en ese escenario viviente en el cual transcurren nuestras horas...minutos...segundos, donde la respiración casi no se siente, pero esta presente como testigo viviente de nuestra vida.

Giramos las hojas del libro, como quien quiere dejar atrás lo vivido y seguir adelante con la incógnita de un futuro incierto, pero desafiante, lleno de esperanzas de vida y de vivencias nuevas que nos motivan a disparar nuestras ansiedades en pos de ese tan preciado lugar llamado felicidad.

Liberamos nuestros pensamientos al aire para que el viento los desparrame por los lugares mas inhóspitos, a la espera que una mente abierta y despierta los atrape, los entienda, los comparta, y nos devuelva su sentir, tal vez queriendo recuperar una compañía, un alma gemela, que nos acompañe en este transitar.

El día va terminando, y los últimos rayos del sol se pierden en el horizonte, dejando lugar a la oscuridad y al momento del día donde nuestra imaginación decide hacer su balance diario en busca de la justificación que nos permita apoyar la cabeza en la almohada, sin culpa, con la sensación de haber cumplido con el mandato supremo de haber vivido cada segundo de ese día, y terminar durmiendo como un dulce bebe que sin remordimiento alguno espera el comienzo de un nuevo día....

martes, agosto 14

EL NIDO



El cascarón se rompió suavemente, sin el menor ruido. Como no queriendo alertar de su llegada.

Primero asomo la cabeza. Miró, exploró, la giro para ambos lados, y sin todavía entender la situación sus aún débiles alas lo ayudaron a salir totalmente del cascarón; parte refugio, parte aislamiento, parte ante sala de la vida.

Una vez fuera, con torpeza pudo pararse con sus frágiles patitas, y anduvo un par de pasos inspeccionando el terreno.

Todo a su alrededor era nuevo, indescriptible, inentendible.
Seres parecidos a el, en su misma situación, caminando en círculos y piando. El los imitó, como queriendo ser parte del grupo, buscando pertenecer y aprender.

Se sentía libre, sin ser totalmente consciente de lo que ello significaba, el ser dueño de su destino. De no depender de nadie para bien o para mal. De tener que definir que es lo que haría de su vida, y poner su esfuerzo en pos de ello.

Atrás había quedado lo conocido, lo seguro, lo limitado.
Ese refugio que lo confundió con su calor y comodidad, donde cada momento era igual al anterior, y al próximo. Donde la incertidumbre y la aventura eran palabras desconocidas.

A esta altura ya sabía lo que no quería, esa falsa seguridad, pero seguía confundido sobre lo que buscaba.
Es cierto que aun era muy pronto para ese planteo, pero su ansiedad podía más que el proceso racional.

Siguió el camino de sus semejantes, de aquellos que estaban en su misma situación. Picoteando un poco acá, y un poco allá, pero no le alcanzaba. Se sentía vacío, como si no hubiera probado bocado.
La verdad que necesitaba algo más sustancioso, más duradero.
Necesitaba sentirse lleno por más tiempo.

Sabía que para lograr esto tenía que moverse, buscar otros grupos, otros horizontes.
También era consciente que buscar no era sinónimo de encontrar. Que una no era consecuencia directa de la otra.
Es mas, muchas veces la vida se evapora entre las manos, buscando sin nunca encontrar.

Pero esto no lo desanimó. Al contrario lo cargo con más fuerza para seguir, para continuar sin bajar las alas......