lunes, abril 23

TRES ALMAS GEMELAS





Son amigos, los unió la casualidad o el destino. Cada uno con su historia, su pasado, y su futuro. Realidades diferentes pero presentes comunes.

Edades variadas, pero planteos sobre la vida similares. Cada uno buscando el camino hacia una felicidad esquiva, hacia un deleite de ese regalo único e irrepetible, el cual a veces no llegamos a valorar; la vida.

Giran como trompos rebotando contra las paredes de la realidad, y a veces golpean entre sí. Son los momentos en que logran encontrarse a compartir sus desventuras, y a buscar un momento de sosiego, un oasis en tanto desierto de emociones y desencuentros.

La última vez fue un sábado. Lugar; cada uno en su ambiente, su hogar, pero conectados por esa inanimada conexión que se llama Facebook.
Distintas circunstancias de esa noche los llevó a encontrar como único programa una comida simple y una película para ver, que ninguno llegó a concluir, elegidas según la temática personal de cada uno.

Primero se pusieron al día sobre los últimos vividos. Luego, el tema de fondo. El porqué de un sábado a la noche, un Saturday Night Fever, en soledad y abstinencia.

Cada uno ha tenido el amor de su vida, que no lo terminó siendo. Ahora siguen en la búsqueda, como tantos otros.
La dificultad de encontrar a alguien con quien disfrutar de la vida, no es propiedad  de ellos. Es un común denominador de muchas personas.

Hoy en día la libertad y el espacio propio, han pasado a ocupar un lugar muy importante, lo que a veces hace difícil encarar una relación seria, por miedo a ceder terreno.
O enfrentar un miedo mayor, la famosa frase “para toda la vida”.

Las diferencias manifiestas entre el hombre y la mujer, suelen encontrar un equilibrio inestable a fuerza de trabajar la relación día a día. Hay muchos que lo logran, otros lo miran con sana envidia.
Visualizar proyectos en común, y salirlos a buscar en forma conjunta refuerza la relación.

Pero como en todo, siempre hay un inicio, el primer hola, que permite que dos seres se encuentren. Es ahí donde hoy parece encontrarse el primer escollo.
El reclamo generalizado es la sequía de personas del sexo opuestos disponibles, y que valgan la pena.
¿Las segundas partes son más exigentes?

El sábado a la noche llega a su fin, como también la comunicación entre nuestros amigos. No se van a dormir ni bajoneados ni desesperanzados.
Ellos saben que la respuesta está  a la vuelta de la esquina. La paciencia y el tiempo les ayudarán a encontrarla.
Al final esta fue una noche tranquila………..

lunes, abril 9

VOS, YO, Y MI OTRO YO


Confusa vida la de aquel que lucha contra su naturaleza queriendo cambiar.
Queriendo mejorar y corregir errores de la vida que se fueron enquistando, fusionando, amalgamando sobre una estructura que paso a ser la personalidad de uno.

De esta lucha interminable del ser humano por superarse es que le damos vida al otro yo.
Una lucha por momentos pareja, amigable, y llevadera entre lo que somos y lo que deseamos ser. Yo y mi otro yo.
Pero todo cambio desde que apareciste vos.

La civilizada negociación entre mi yo y mi otro yo para afrontar la vida, dejo paso a una competencia feroz por conquistarte.
La relación llego a ser tan compleja, a tal punto que se intercambiaron temporalmente los roles y ya no se quien soy yo, y quien es mi otro yo.

Mi estructura segura, con la claridad de que es lo que quiero de la vida, la derrumbaste dando paso a mi otro yo.
Dubitativo e impetuoso, pero expresivo. Menos racional y más emocional.
De ser dominador de la situación, y actor principal, pase a que mi otro yo se quedara esperando una señal, un gesto, para poder actuar, ya que el viento de tu ser, me arrastra como un barrilete indefenso, relajándome al disfrute de lo desconocido.
Eso me gusta, aunque no sepa cual de mis "yo's" lo diga.

Tu mirada y tu sonrisa, picaras y misteriosas, me asustan, ya que no puedo interpretarlas. Ojala estuviera mi yo presente para encontrarles sentido, y hallar una respuesta.
Pero lo cierto es que si no fuera por mi otro yo, nunca las hubiera notado.

Del placer del silencio, ocio de mi yo, enloqueció mi otro yo buscando tu suave y dulce voz.
Melodías interminables y susurros escalofriantes fueron mi nuevo norte, mi agua de la juventud.

Mi yo supo disfrutar de los placeres escondidos de tu delicado y esculpido cuerpo.
Mi otro yo sin embargo lo contempló hasta perder la cordura, para luego dejarse llevar por una locura indescriptible y duradera, la cual perdurará en mi memoria a través de la sinfonía de perfumes que tu piel desprendió.

Reconozco que por momento te he confundido. Vos siempre pensaste que estabas frente a la misma persona. Nunca pudiste distinguir entre mi yo y mi otro yo.
Fue tal vez esa la causa de tu confusión, de tu alejamiento.
Yo no pude encontrar un equilibrio, un empate técnico entre mi yo y mi otro yo, que pudiera darme la sensatez para disfrutarte y retenerte.

Hoy vos seguís transitando en busca de tu destino, mientras despertaste en mí al Dr. Jekyll y a Mr. Hyde del intelecto.
Es por eso que sigo enredado entre mi dupla de "yo's".

Hasta que no logre desenredar esta madeja no podré salir en tu busca.
Tal vez nunca lo logre. O tal vez cuando logre transformar, a mi yo y a mi otro en mi autentico ser, ya sea demasiado tarde.