lunes, diciembre 31

PENSAMIENTOS EN SOLEDAD





Encerrado entre mis cuatro paredes, mi mente deambula buscando la salida de una situación confusa y ambigua.
La racionalidad no ayuda y la emoción deprime, y en esa selva de desapegos, la soledad planta su bandera de independencia, sin saber que pronto involucionara en una tiranía.

Eventos distractivos enlodan el camino, y lo hacen resbaladizo y mas llevadero, potenciado por la negación de nuestra mente que aun se mantiene confundida.
Personajes que surgen y se cruzan nos sacan de la monotonía perpetuada.
Pero todo es efímero. Nada logra ser duradero. Y a nuestra realidad volvemos como un hijo prodigo vuelve a casa.

Recuerdos sesgados del pasado, actúan como bálsamos momentáneos, ya que no cuentan toda la verdad de porque estamos donde estamos.
Los caminos hacia la meta deseada, no están acompañados de verde prados, sino por rocosos e intrincados senderos que desalientan al más tenaz explorador.

Pero somos luchadores por naturaleza, y sabemos que al final nos cruzaremos con su mirada alegre y profunda.
Veremos sacudir por las brisas del suave viento su cabellera libre.
Seguiremos la sombra finamente contorneada, reflejo de su cuerpo sensual.
Imaginaremos la sensación de frescura de nuestros dedos deslizándose por su suave piel.
Nos extasiaremos por su interior, profundo y exacto.
Y finalmente nos empalagaremos con sus labios sabor a miel.

Por que tras el esfuerzo, los momentos de caídas y levantadas, encontraremos lo que buscamos...

jueves, diciembre 27

DETRAS DEL ESCENARIO





La vida es una actuación donde vamos desarrollando los roles que nos toca enfrentar. Roles sobre los cuales no hemos tenido oportunidad de ensayar. Más bien es una actuación improvisada donde utilizamos la experiencia adquirida, y donde intentamos dar lo mejor de nosotros.

La obra se va desarrollando hasta que llega el final. No un final definitivo, sino mas bien el final de un acto, ya que la obra dura lo que nuestras vidas.

Entre acto y acto, el telón cae, las luces se apagan y detrás del escenario se da origen a la meta obra. Nuestra obra interior. Sin espectadores. Sin otros actores ni compañeros.
La soledad da paso a una obra unipersonal, o de a dos si queremos ser generosos y darle los créditos de cartelera también a nuestro yo interior.

En ese nuevo escenario, desnudos de presiones exteriores, frente a un espejo que nos circunda, nuestras verdades, miedos, fantasmas, y anhelos se reflejan sin censuras ni fastuosos disfraces.

Todo aquello que vivimos ocultando, negando o disimulando, cobra vida y nos enfrenta en combates despiadados a vida o muerte.

Vaya paradoja, tanto lo que nos puede salvar como lo que nos puede destruir, cual kriptonita personal, es la soledad temporal en la que estamos atrapados.
Aquellos que logran encontrar su equilibrio, de alegrías y llantos, de éxitos y fracasos, de esperanzas y desesperanzas, logran pasar al próximo acto.

Forjar ese nuevo personaje es parte del receso.
Encontrarnos a nosotros mismos en ese lapso abrumador de soledad, es la memorización del libreto.

Por eso en cada nuevo acto, o cada día de nuestras vidas, salimos a escena de un modo distinto, diferente.
Será mejor o peor dependiendo de lo que pudimos aprender detrás del escenario....

viernes, noviembre 16

LA JAULA





Grande o chica. De madera o de metal. Real o imaginaria.
Como sea, todos tenemos o hemos tenido una jaula donde nuestros sueños fueron encerrados, limitados, apresados, retenidos.

Cuantas veces hemos visto la vida detrás de los barrotes que contuvieron nuestros deseos, pasiones, anhelos.
Faltos de fuerza, o confundidos por una realidad inentendible, no forzamos la puerta, no derribamos los muros, no pedimos ayuda.

La jaula nos sirve de refugio de nuestras debilidades, incapacidades, miedos, donde la voluntad de caminar sobre el agua, donde la voluntad de volar con nuestro inanimado cuerpo, se encuentran ausentes como el agua en el desierto.

Los algodones, embusteros vendedores de humo, nos ofrecen un remanso de suavidad y recogimiento, amortiguando las penurias que se cruzan por doquier.
Como cristales finos y frágiles, nos movemos con el andar de una bailarina, sobre pisos seguros y conocidos.

Las jaulas se amontonan, en ciudades asentadas sobre pilares de barro, coronadas por grises y desconsolados cielos, donde las lluvias son lágrimas vacías de corazones duros e insensibles, incapaces de sentir, de amar, de desear.

Encierros no programados, donde la fuerza de la negación empuja para que los ojos y la mente se nublen con una visión distinta e irregular, que enmascaran al camino recto y seguro, en un interminable laberinto.

Vuelan las aves libres sobre el cielo azul, perdiéndose en las nubes de papel, lejos de sus primos terrestres que las miran y admiran, sin saber que las jaulas no perduran, a menos que uno las alimente con la desazón, la pérdida de la confianza, o la desesperanza.

Rebeliones internas, engendradas por la dubitación primate de una mente en ebullición, presionan sobre los gruesos barrotes, clamando por una libertad no comprendida, ni entendida, liberando endorfinas vitales que nos empujan a andar, a salir, a buscar.

Hubo un tiempo que las jaulas fueron reductos de pensadores, artistas, creadores, amantes, vivientes, y de todo ser desafiante del status quo.
Hubo un tiempo donde millones de ojos diferentes tenían una sola mirada, una sola visión, una sola comprensión.
Hubo un tiempo donde todos los idiomas hablados, escritos, pensados y soñados fueron traducidos al idioma mudo, único lenguaje entendible por marionetas del ayer, del hoy, y del mañana.
Hubo un tiempo donde el pensamiento único, era el no pensamiento, el no sentimiento. Hubo un tiempo donde la sorpresa de lo evidente, era no vidente, ciega, obtusa, limitada.

Pero como la arena que drena en un viejo y antiguo reloj, el tiempo pasa y todo lo cubre, y lo descubre. Madurez y experiencia dejan cicatrices y arrugas.
Y donde antes hubo encierros, jaulas, cárceles, el viento se filtra con aires de renovación.
Nada es igual, como el agua que fluye y no vuelve a ser.
Cuando las ataduras se rompen, y las jaulas se abren los espíritus salen a bailar…..

martes, noviembre 13

PRESENTE





 Presente, que no es pasado ni futuro; que no es ni tuyo ni nuestro; que no es quietud ni parálisis; que es opción y oportunidad.

Presente, que me llama y me saluda; que se piensa y se disfruta; que se siente y se emociona; que se ríe y también llora.

Presente que me han querido robar pero mi espíritu defendió hasta el final, a capa espada, y que hasta ahora nadie ha podido cambiar.

Presente que me alimenta, mientras miro de reojo lo que otros prometen, lo que otros añoran, a los que corren y tropiezan.

Presente que es un regalo, tal vez sorpresa, tal vez invisible, tal vez multiplicado por las horas que existe, pero solo entendible para quien espera.

Presente que es un tiempo, mi tiempo, y el de aquellos a quienes les permito subir a este reloj de arena, que se desvane mientras dura.

Presente que llama a estar, a asistir, a participar; a ser parte de un engranaje movilizador de apariencias ocultas que salen de su escondite.

Presente que no es excusa ni problema, tan solo un punto en el eje del infinito pero que ocupa un lugar importante en el hoy.

Presente que incomoda por la sombra que proyecta, y que cubre y opaca la anterior, pero que se nota y se afirma, y nos hace vibrar.

Presente que no es soledad, pero tampoco dependencia, que es elección y no imposición, que es libre y también goce.

Presente que es pasión y que es vida, que no se estanca en lo que fue ni se queda estático en lo que vendrá, ya  que se nutre del primero para alcanzar al segundo.

Presente que es hoy y ahora, que es finito e infinito, que es luz y camino, que es todo y por eso vivo.


viernes, noviembre 2

UN VIAJE A LAS ENTRAÑAS DE LA TIERRA


 Todos los días transitamos de un lugar a otro, buscando llegar a nuestro destino.
Utilizamos diversos medios que se cruzan a nuestro alrededor para llevar a cabo semejante proeza.
Inciertos, antagónicos, incómodos y precolombinos. Así son los medios de transporte disponibles en esta ciudad de cemento, que todo lo atrae, que todo lo devora.


Algunos prefieren ir a lo seguro, a lo terrenal, a lo que les permita, aunque a escondidas, divisar un pedazo de cielo.
Otros más valientes, mas inconscientes, desean aventurarse en las entrañas de la tierra, y dejarse llevar por un impredecible destino.

Cual alimento invertebrado, dejamos que la lombriz mecánica nos devore, y nos pasee por los laberintos confusos de las profundidades mas inhóspitas.
Lugares comunes pero que vemos ajenos y desconocidos, y por los cuales zigzaguea este gusano de la tierra, van transitando frente a nuestros ojos.

En su interior, seres incrédulos y distraídos aguardan pacientes su destino.
Cada uno resignado al momento en que este rastrero ser, los expulse de su interior para que puedan continuar con sus vidas.

Rostros insatisfechos, cansados, que evaden la realidad del momento, protegiendo sus sentidos detrás de máquinas sonoras que perforan sus oídos, o escondidos por los efectos de un hipnotismo que los sacude mientras sus ojos permanecen fijos frente a una diminuta pantalla  que escupe señales y mensajes, único hilo conductor entre las profundidades y la superficie anhelada, y ante la cual ceden su razón y su emoción en busca de la verdad que los libere.

No se comunican entre si, ni para aunar esfuerzos para enfrentar tan sufrido momento.
Cuerpos que perdieron toda energía, tras mimetizarse con el entorno.
Cuerpos desganados y entregados a una vida pautada y previamente escrita.
Muertos vivos que deambulan con sumisión en mucosas y pegajosas paredes del húmedo lumbrícido.

De vez en cuando un rostro alegre pretende dar luz y calor al oscuro interior, pero suele ser expulsado, ya que no se permiten almas libres en este fondo de la vida.
No sea cuestión que un virus de vivir la vida se expanda en este remoto y profundo hoyo.

Con el paso del tiempo se va acercando el final de cada viaje.
Seguro habrá muchos más, ya que cuando uno esta en estado de alerta y búsqueda,  hay muchas estaciones por recorrer antes de arribar al destino deseado.

martes, octubre 16

EL BOSQUE IMAGINARIO





Detrás del jardín donde se pierde la vista, cruzando el arroyo que todo arrastra.
Ahí donde esta el bosque al que nadie se atreve a visitar, existe un mundo imaginario donde todo es posible, hasta el sueño mas deseado.

Algunos lo miran con terror, no quieren descubrir de lo que son capaces y prefieren mantener el status quo de una vida singular. O sea simple e insulsa.
Tampoco quieren descubrir sus más feroces temores internos.

Otros lo miran con escepticismo como no creyendo que es posible que lo imaginario se vuelva real, y lo real se torne imaginario.
Pero hay quienes desafían la gravedad que los atrae a la monotonía, y se largan a recorrer el bosque buscando nuevos mundos.

No todo es magia. No todo es inverosímil. No todo es fantasioso.
La realidad también se esconde en el bosque, pero cuesta distinguirla, encontrarla, vivirla. Sabe camuflarse muy bien detrás de emergentes sueños de los cuales no queremos despertar.

Dicen que la mejor forma de recorrer el bosque es dejando la mente en la entrada, y que solo nos guíe el corazón. Al parecer  la razón y las emociones no se llevan bien juntas en ese entramado de árboles y maleza, donde la mayoría termina perdiéndose en el mar de la locura.

Hubo gente que intento trazar un mapa para recordar la salida, o para viajes posteriores, pero nadie ha sabido de que lo hayan logrado.
Dicen que los mapas que se dibujan en el bosque cobran vida propia, y que cambian constantemente el recorrido para que los secretos que allí se esconden no puedan ser jamás encontrados.

Es difícil precisar la existencia de dicho bosque. Los testigos encontrados confunden su existencia con sueños.
Sueños de momentos inolvidables y también olvidables.
Sueños de alegrías interminables y de tristezas inconsolables.
Sueños de futuros promisorios y de fracasos inevitables.
Sueños que se transforman en pesadillas, y de pesadillas que devienen en sueños.

Mucho se ha escrito y también leído. Relatos indescifrables sobre un lugar indescifrable.
Científicos, investigadores, escritores y poetas. Todos en algún momento han querido hallar vestigios de su existencia.
Todos detrás de una carrera alocada del santo grial, de la fuente del conocimiento, del paraíso terrenal.

No mentiría si sostuviese con firmeza, lo que muchos consideran un mito urbano; que dicho bosque imaginario se ha cobrado muchas vidas y muchas mentes. Y que por las noches se escuchan los gemidos y rugidos de las almas en pena, que deambulan por ahí.

Jeques ultra millonarios han ofrecido todas sus fortunas como recompensa a quien haya sobrevivido a dicho bosque, y les pueda contar de sus encantos embriagadores.
Cualquier tesoro de este mundo es una simple moneda comparado con lo que ese bosque imaginario esconde.
Aún sigue la recompensa en pie.
No se sabe si tal ser no existe, o si existe, sino desea compartir su incomparable tesoro.

Dicen que la verdad tal vez se encuentre en la inocencia de un niño, o en las vivencias de un anciano. O tal vez en la simbiosis entre ambos.
Puede ser, pero la respuesta tal vez la cuente en otro momento.

viernes, octubre 5

LA NOCHE PREVIA


Miro al techo como buscando que pasen las horas, mientras intento desatar mi cuerpo de las telarañas que las sabanas han tejido sobre mí, luego de interminables giros y contragiros en esta noche de insomnio.

El reloj marca las 3am ya pasadas, y a pesar de haberme ido temprano a la cama, no he podido que mis ojos se plegaran a la huelga de todas las noches, y que decidieran bajar sus persianas.

Me siento ansioso y pasado de vueltas. Mañana será el gran día, y eso me tiene mal.
Mucho tiempo y esfuerzo dedicado para prepararme para el día de mañana, y con la verdad de la realidad acechando como un verdugo.

Mezcla de emociones y sentimientos revolotean mi cabeza, generando temores solos entendibles por mi maldita autoexigencia.
Esa lucha interminable y absurda.
Esa competencia infantil por ver quien es el mejor, que siempre se da entre mi yo y mi otro yo cuando tengo enfrente este tipo de desafios.
Disfrutar es un verbo que me cuesta conjugar, cuando mi yo y mi otro yo se dedican a competir, y me corren de la verdadera razón de porque me embarco en estos proyectos.
Por suerte siempre logro enjaularlos, y termino disfrutando y sonriendo.

Tal vez, solo tal vez, si no estuviera solo esta noche podría ser diferente.
Si pudiera sentir tu suave piel y el embriagador aroma que te rodea, seria el puente ideal que me permitiría cruzar al mañana.
Verte dormida a mi lado me daría la excusa para escaparme entre tus sueños y así hacer pasar las horas que tengo por delante.
Pero como dije, tal vez, ya que hace tiempo que no te he vuelto a soñar.

Ya empieza a amanecer, y me queda poco para esta interminable espera.
Las primeras luces se filtran en el cuarto, dejando libre a las sombras ocultas que empiezan a bailar de alegría percibiendo lo que esta por venir.
Queriendo seguir su ritmo, mi alma ya quiere saltar de la cama, para unírseles, mientras el resto de mi cuerpo comienza a entrelazar todos sus músculos con mi mente, y dejar paso a quien necesito ser.

Sigo despierto y suena el despertador, y con el las burlas de la vida. Las que te avisan de los eventos cuando ya es tarde.
Me tomo un último instante para recorrer con mi mente lo que esta por venir.
Como quien mira por la ventanilla de un tren bala, repaso lo que me propuse hacer, lo que me propuse lograr, lo que me hace feliz.

It's show time.
Mis pies piden pista.
Mi espíritu pide libertad.
Mi energía pide cansancio.
Mis ojos piden que el viento los cierre.
Mis oídos esperan oír los gritos de los amigos que la vida me presto.
Mis recuerdos piden acumular mas emociones.

Finalmente cierro la puerta, pero antes una ultima mirada al espejo, ya que cuando vuelva no seré el mismo. Seré alguien más feliz.....

martes, octubre 2

¿PARA QUE VIVIMOS?





Se alinean los planetas en nuestra contra. Todo lo que puede salir mal, saldrá mal, como dicta una de las Leyes de Murphy.
La desazón y el desconcierto se apoderan de uno, y nos golpean con un fuerte uppercut en el mentón, transformando nuestra cabeza en una gran coctelera.

Nuestras piernas se aflojan, y nuestra mente se nubla. Se acerca el knock out. No hay nada que lo detenga.
Y mientras vemos como se desmorona todo a nuestro alrededor con nosotros incluidos, nuestras fuerzas ceden para entregarnos a los brazos del fracaso y la mediocridad, relajando nuestra mente y quitándole todo tipo de reacción, embriagada por un aire de resignación.

Cuando pensamos que esta todo perdido una voz casi sin fuerzas nos pregunta, “¿para que vivimos?”.
Mareados, sin fuerza para pensar soltamos, o mejor dicho, balbuceamos lo único que se nos cruza: “no sé”.
La voz vuelve a preguntar con un tono más alto, más enérgico; “¿para que vivimos?”.
Tomamos una bocanada de aire, y con unos segundos más para pensar respondemos; “para cumplir con un mandato”.

Luego un silencio que parece durar una eternidad.
No sabemos si ya hemos caímos al fondo, o seguimos flotando, pero no tenemos tiempo de descubrirlo ya que nuevamente la voz, pero ya con un tono enojado, fuerte, e impaciente nos vuelve a preguntar; “¿para que vivimos?”.
Esta vez sentimos como un shock eléctrico en todo el cuerpo. Un sacudón de las entrañas. Una bofetada al alma.

Y ahí empezamos a reaccionar.
Al principio con una voz todavía debilitada, pero que nos permite decir; “porque tenemos la oportunidad. Porque queremos disfrutar y ser felices”.

Seguimos animándonos, y nuestras fuerzas empiezan a aparecer, “y porque queremos vibrar, sentir, y disfrutar. Porque queremos compartir, estar y andar”.

Otra vez la voz vuelve a preguntar con un tono alentador que nos eriza la piel; “¿para que vivimos?”.
Y mientras nos ponemos de pie, y sentimos que nuestros músculos se van convirtiendo en columnas de hormigón, respondemos con la música del Hakka y golpeándonos en el pecho; “porque queremos reír y llorar. Porque queremos amar y soñar. Porque queremos dejar nuestra huella en este mundo”.

Levantamos la cabeza, y miramos con nuestros ojos fijos y llenos de confianza al futuro, mientras nuestra voz pasa de un ritmo Allegro a un Presto, a la vez que nuestro cuerpo vibra, y la intensidad de nuestro espíritu hace estallar los vidrios del lugar.
Y agregamos; “porque queremos desafiar al destino, y navegar hacia nuestro norte aunque los vientos no nos sean favorables. Y porque tenemos puertos por llegar y logros por alcanzar”.

Y nuestra intensidad sube, y contagia. Ya podemos ver a nuestro alrededor como otros se han levantado, y nos siguen, y también responden a esa pregunta profunda que no nos dejó caer; “¿para que vivimos?”.

Pero ya no logramos escuchar nuestra respuesta, ni la de los otros. Solo un murmullo arrollador, que avanza y no se detiene. Que destruye a su paso a los fantasmas del desanimo y la mediocridad.
Y el clamor avanza, y ya no son pocos.
Son todos aquellos que decidieron exprimir esta vida que es única, para sacarle todo el jugo y más.

Y mientras avanzan, las huellas se multiplican, y el destino pierde el control. Ya no dirige, no maneja, no controla.
Cada uno decide por donde ir, que camino tomar, que sendero emprender.
Y ya no se preguntan, “¿para que vivimos?”, ahora viven……

jueves, septiembre 27

LAS CUATRO ESTACIONES


Primavera; tiempos de conocer, tiempos de amar, tiempos románticos, tiempos de juventud, tiempo de amigos.

Renace nuestro espíritu después de su etapa fría y distante. Los músculos se vuelven a mover, torpes al principio, ágiles después.

Retomamos asuntos postergados impulsados por la energía que irradia un sol con calor emergente.

Lentamente las sonrisas vuelven a los rostros, desalojando el rigor mortis que en el pasado nos acompaño.

Se renueva la esperanza de un nuevo cambio por venir.

Verano; tiempos de fuego, tiempos de pasión, tiempos de playa y montaña, tiempos de alegría y furor.

Dejamos de ser nosotros para dejarnos llevar por un empuje irresponsable que solo quiere jugar, divertirse, y que huye espantado frente al fantasma del status quo.

Es un paréntesis a la madurez y al compromiso, donde lo efímero es ley y lo perdurable disturbio.

Nos enfrentamos con el país de Alicia con su principio y su final.

Otoño; tiempos de remanso, tiempos de plenitud, tiempos de pensar, tiempos de evaluar, tiempos de madurez.

La vida tiene otro sentido, otros plazos, otro devenir.
Nos prepara a nuestra realización, mientras las hojas de nuestra historia caen para dejar paso a quien somos.

Aventurados en un camino que todavía se puede transitar, recorremos los últimos metros del tan deseado destino.

Aquello que nace perdura, ya que se forja con una aleación de sensaciones profundas.

Invierno, tiempos de inventario, tiempos de reflexión, tiempos de parar y de esconder, tiempos de quietud.

Nos paralizamos en un estadio de sabiduría y control. El gris escenario que acompaña, presenta una obra teatral de actores inmóviles que comunican con sus mentes.

Vamos llenando nuestras alforjas de proyectos por realizar, esperando juntar las fuerzas que nos impulsen a andar.

Vivimos en coma esperando la resurrección, como un volcar inactivo que prepara su erupción.

Y el ciclo termina y comienza, y otro año por andar, en esta vida que es nuestra y la debemos aprovechar.

martes, septiembre 25

PALABRAS


Palabras que recito en un entorno abierto, que se pierden sin destino, y sin llegar a buen puerto.

Palabras absurdas y vacías, llenas de un veneno mortal, que hieren a quien se cruza y solo causan mal.

Palabras cortas y profundas, con mensajes por descifrar, encierran verdades simples que tus ojos harán brillar.

Palabras con eco, que repito una y otra vez, como queriendo cambiar una realidad que no logro plasmar.

Palabras cinceladas en la piedra que no me atrevo borrar,  esperando que con el tiempo las pueda superar.

Palabras que he copiado ya que no las supe inventar, para transmitir mis sueños ocultos, sin lograrlos despertar.

Palabras fuertes y ruidosas que han querido sacudir, la modorra de los blandos que no saben como vivir.

Palabras eternas como la verdad, que nunca pierden vigencia aunque las usemos mal.

Palabras dulces y amorosas que he pronunciado para conquistar, a corazones duros y lejanos buscando a quien amar.

Palabras humanas y comprensivas para poder ayudar, a aquel que se nos cruza en la vida y con algo para contar.

Palabras que aun no terminan, y que pueden continuar, no siempre se dice todo, y guardo lo mejor para el final.

lunes, septiembre 3

¿DONDE ESTAS?


Te busco y no te encuentro.
Revuelvo los estados de ánimo de mi vida, escondidos en el arcón de los recuerdos, donde los deliciosos olores de tu perfume, apenas persisten en ropas de otra época, que supieron vestir nuestros encuentros.

Te busco y no te encuentro.
Doy vuelta a las páginas del libro que supimos escribir con momentos inolvidables, intensos y entrañables, pero que el paso del tiempo ha envejecido la tinta que nos acompaño.

Te busco y no te encuentro.
En reuniones multitudinarias, con gente de distintas edades y personalidades, chocándose entre si, confundidas por sus propios yo's, y escapándole a una realidad que inevitablemente nos circunda.

Te busco y no te encuentro.
En la cima de una montaña, o en el medio de la selva, donde suele pasearse las almas intrépidas e indomables, siempre desafiando a la equilibrada fuerza de gravedad que nos ata a nuestro mundo.

Te busco y no te encuentro.
En los rostros de las mujeres con quienes me desperté, después de noches de viajes soñados y difusos, donde pasiones alocadas y ciegas, dieron lugar a  risas y llantos.

Te busco y no te encuentro.
Recorro mi pasado, mi presente y mi futuro. Abro la puerta al destino desconocido e incierto, desestructurando mi hoy, para no negar ni desechar cualquier vestigio de tu ser, de tu presencia.

Te busco y no te encuentro.
Detengo el tiempo en el ahora, para darme segundos de más, que me permitan verte, tocarte, oírte.
Paralizo el andar para que tu agilidad no me siga dejando atrás, sin perder la esperanza de alcanzarte.

Te busco y no te encuentro.
Detrás de esa copa de vino que libera mi espíritu adormecido por una rutina atrapante e indeseable, que me retuvo hasta casi perder mi identidad y transformarme en mi anti yo.

Te busco y no te encuentro.
En el sonido de una melodía que adormece mi culpa infundada por no permitirme vivirte, sentirte, disfrutarte, como quien se priva del bien por miedo a sentir más de lo que puede sobrellevar.

Te busco y no te encuentro.
Como la vela depende del viento para mover a la embarcación que firmemente va en busca de su norte, pilar de su existencia, motivación de su accionar, soportando tempestades que no lograran quebrar su meta.

Te busco y no te encuentro.
Tal vez porque no quiero volver a sufrir tu presencia no correspondida, la cual se conforma con un simple hola, sin atender a un cálido abrazo, refugio de mis deseos más profundos para con vos, fuente e inicio de un despertar de vida desconocido.

Te busco y no te encuentro.
Ya se que no te voy a encontrar, y aunque me duela, deberé seguir hacia adelante mientras vos te deje atrás....

martes, agosto 28

PERSONALIDADES MULTIPLES



Abandonado en el hospicio, sin nadie que lo reclame, como un personaje borrado de un cuento sin final, con una historia por contar y un futuro para rescatar.

Si tan solo alguien se molestara en leer su historia clínica, vería claramente que su locura no es tal, sino solo un acostumbramiento a los vaivenes de su vida, tan similar a la de tantos que caminan libremente por las calles.

Fue diagnosticado con el síndrome de personalidades múltiples. Algo así como muchas personas dentro de uno mismo, nada muy anormal si uno lo analiza a fondo.

¿Cuantas veces, ante distintas situaciones nos adaptamos y dejamos que emerja alguna característica distintiva que nos hace parecer diferentes en esa ocasión?

Sin embargo, ahí seguía él, sin poder explicar que su expresiva normalidad solo asustaba a quienes buscaban un comportamiento más previsible, sin tantos cuestionamientos ni replanteos existenciales.

Tal vez su exceso emocional era un espejo de nuestro yo oculto que no queremos, o que nos negamos a ver.
Esa parte íntima nuestra que quiere salir a flote, pero que la empujamos hacia abajo, liberando solo la punta del iceberg, guardando lo mejor de nosotros para algún momento que tal vez nunca llegue.

Por lo pronto su encierro prematuro servirá de ejemplo, mal ejemplo, para encerrar conductas en un sendero estrecho de la vida, vigilado constantemente por los guardianes del status quo.

Mientras tanto las personalidades múltiples se exponencian, y se preparan a tomar el mundo por asalto para humanizarlo.

lunes, agosto 20

METÁFORAS



Insensata impresión de vida que deslumbra un interior escondido y sepultado, virgen de sensaciones y emociones de un estado de ánimo gris y estático, que a fuerza de machete se abre camino hacia el sendero de los colores, fuente de toda claridad.

La luz interior se enciende y los ojos enceguecidos tardan en reaccionar aturdidos por lo desconocido y por un reflejo lumínico que aclara un pasado olvidable y un futuro promisorio en el medio de un campo apacible rodeado de espigas y girasoles que giran al son del sol que despeja nuestras dudas mas primarias.

Sonidos ensordecedores castigan nuestros tímpanos insensibles, protegidos por un escudo invisible que no permiten el drenaje de noticias inquietantes y reveladoras que despertarían nuestra paz interior disfrazada de despreocupación indiferente a una vida pasiva y oscura.

Amargos sabores degustados sobre una mesa amplia y vacía, que no permite compartir las pasiones despertadas por el ataque a los sentidos, encerrados en nuestro cerebro, fuente de energía y acumulación de información reciente y pasada, que enloquece por descifrar el origen de tanta amargura.

Dolores musculares provocados por esfuerzos necesarios, impulsados a la superación de los obstáculos atravesados a nuestro paso, en ese escenario viviente en el cual transcurren nuestras horas...minutos...segundos, donde la respiración casi no se siente, pero esta presente como testigo viviente de nuestra vida.

Giramos las hojas del libro, como quien quiere dejar atrás lo vivido y seguir adelante con la incógnita de un futuro incierto, pero desafiante, lleno de esperanzas de vida y de vivencias nuevas que nos motivan a disparar nuestras ansiedades en pos de ese tan preciado lugar llamado felicidad.

Liberamos nuestros pensamientos al aire para que el viento los desparrame por los lugares mas inhóspitos, a la espera que una mente abierta y despierta los atrape, los entienda, los comparta, y nos devuelva su sentir, tal vez queriendo recuperar una compañía, un alma gemela, que nos acompañe en este transitar.

El día va terminando, y los últimos rayos del sol se pierden en el horizonte, dejando lugar a la oscuridad y al momento del día donde nuestra imaginación decide hacer su balance diario en busca de la justificación que nos permita apoyar la cabeza en la almohada, sin culpa, con la sensación de haber cumplido con el mandato supremo de haber vivido cada segundo de ese día, y terminar durmiendo como un dulce bebe que sin remordimiento alguno espera el comienzo de un nuevo día....

martes, agosto 14

EL NIDO



El cascarón se rompió suavemente, sin el menor ruido. Como no queriendo alertar de su llegada.

Primero asomo la cabeza. Miró, exploró, la giro para ambos lados, y sin todavía entender la situación sus aún débiles alas lo ayudaron a salir totalmente del cascarón; parte refugio, parte aislamiento, parte ante sala de la vida.

Una vez fuera, con torpeza pudo pararse con sus frágiles patitas, y anduvo un par de pasos inspeccionando el terreno.

Todo a su alrededor era nuevo, indescriptible, inentendible.
Seres parecidos a el, en su misma situación, caminando en círculos y piando. El los imitó, como queriendo ser parte del grupo, buscando pertenecer y aprender.

Se sentía libre, sin ser totalmente consciente de lo que ello significaba, el ser dueño de su destino. De no depender de nadie para bien o para mal. De tener que definir que es lo que haría de su vida, y poner su esfuerzo en pos de ello.

Atrás había quedado lo conocido, lo seguro, lo limitado.
Ese refugio que lo confundió con su calor y comodidad, donde cada momento era igual al anterior, y al próximo. Donde la incertidumbre y la aventura eran palabras desconocidas.

A esta altura ya sabía lo que no quería, esa falsa seguridad, pero seguía confundido sobre lo que buscaba.
Es cierto que aun era muy pronto para ese planteo, pero su ansiedad podía más que el proceso racional.

Siguió el camino de sus semejantes, de aquellos que estaban en su misma situación. Picoteando un poco acá, y un poco allá, pero no le alcanzaba. Se sentía vacío, como si no hubiera probado bocado.
La verdad que necesitaba algo más sustancioso, más duradero.
Necesitaba sentirse lleno por más tiempo.

Sabía que para lograr esto tenía que moverse, buscar otros grupos, otros horizontes.
También era consciente que buscar no era sinónimo de encontrar. Que una no era consecuencia directa de la otra.
Es mas, muchas veces la vida se evapora entre las manos, buscando sin nunca encontrar.

Pero esto no lo desanimó. Al contrario lo cargo con más fuerza para seguir, para continuar sin bajar las alas......

martes, julio 24

ENIGMA


Mi mente se pierde en los laberintos de tu ser tratando de entender que te conduce, que te guía, que te motiva, que te hace ser quien eres.

No hay traductor que pueda interpretar tu interior, inexpugnable, refugiado detrás de altos muros construidos por malas experiencias del pasado.

Tu lógica deambula entra la cornisa de un mundo emocional y el acantilado de la racionalidad de quien no quiere subirse al vagón de una aventura diferente.

Te niegas a entregarte a la vida, y a su disfrute, ya que el ancla de tu pasado te impide flotar en la buenaventura de un futuro mejor.

Te muestras fuerte, segura, independiente, pero tu corazón palpita en busca de ese afecto sin razón que te complemente.

Llamo locura y contradicción a tu búsqueda de encuentros intensos y apasionados, sin entender tus procesos internos en pos de un remanso, lugar de quietud para estacionar tus secretos.

Confundo tus risas por llantos, y tus llantos por risas. No entiendo que tus reclamos son espejos de mis necesidades, que como impaciente colectivo no me doy tiempo en las paradas de tu vida.

Me enojo por tus alegrías que expresas lejos mío, mal interpretando tu supuesto mejor presente, que me excluye, sin imaginar que tal vez pienses en nuestro pasado.

Te he buscado en distintos cuerpos, en distintas almas, pero siempre me he topado con la misma esencia, la de la mujer, y aun no la comprendo.

sábado, julio 21

METAMORFOSIS


Era un ser humano común. Hombre o mujer. Para el caso que voy a contar da lo mismo.
Dueño por propia imposición de una vida común; familia común, trabajo común, desafíos comunes.

Un humano promedio, con lo que ello significa. Sin una pizca de sal o azúcar que resaltara el sabor de una vida ambigua, lisa, y sin sobresaltos.
Predecible hasta en las acciones y reacciones, sin anécdotas para contar que no generasen un bostezo somnoliento.

Tal vez por eso, lo que pase a relatar no tenga explicación alguna, o si.

Fue hace un tiempo. Un tiempo lejano y difuso, perdido en la bruma del almanaque.
Solo recuerdo que era gris y frío.

Esa mañana el personaje en cuestión se levanto de la cama para arrancar con su monótono día. Previsible como el del día anterior, y también al posterior.

Pero enseguida su percepción adormecida lo fue llevando a sentir algún cambio. No tenía idea alguna de lo que estaba sucediendo, pero algo había en él que ya no era lo mismo. La oscuridad de su habitación no le permitía observarse frente al espejo, mas un temor oculto no lo dejaba encender la luz del lugar.

Comenzó lentamente a palpar su cuerpo en busca de algún cambio en su aspecto.
Nada en absoluto. Al tacto parecía el mismo.
Eso le dio coraje y decidió por fin alumbrar el lugar.

La luz se hizo, y con ella apareció el asombro, la sorpresa, el temor, y la falta de entendimiento.

Al principio sus ojos no podían enviar un mensaje para que su pequeño, y poco exigido cerebro pudiera decodificar lo que veía, o en términos más exactos, lo que no veía.

Pues es lo que sucedió. Había desaparecido, por lo menos frente a sus ojos. No se veía asimismo. En una palabra era invisible.
Si no fuera por su desgastado pijama azul, que flotaba en el aire, hubiera necesitado más tiempo para reconocer su nueva realidad.

¿Que hacer ahora? ¿Como sobrellevar esta nueva situación? ¿Sería para siempre o existiría alguna cura médica?

Siguió pensando sobre su futuro por llegar. Sobre como sería su vida diaria, y empezó a recorrer sus momentos.

Su despertar era en soledad, nadie lo acompañaba en su temprano desayuno. El resto de los habitantes de la casa dormía. Hasta el perro.
Sus mañanas pasaban desapercibidas para el resto. Mas de una vez se había sentido como sino existiese. Como si fuese invisible.

En cuanto a su trabajo diario, siempre detrás de un escritorio analizando carpetas e informes que le dejaban, y que solo eran retiradas cuando estampaba un inexpresivo sello con la leyenda: Controlado.
Muy poca interacción con sus compañeros de oficina, ya que todos cumplían con la misma función.
Siempre se escuchaba un buen día o una hasta mañana generalizado. Nunca un nombre de pila. Nunca un apellido.
El silencio sepulcral era solo interrumpido por el ruidoso choque de los sellos contra las carpetas amarillentas.
Siempre se pregunto si alguno de los otros oficinistas recordaría su cara si llegara a desaparecer, y su triste y sincera respuesta interna era que seguro que no.

De su trabajo a su casa, luego de una larga jornada que le hacia presenciar la misma situación matutina; todos ya comidos y durmiendo, y su única compañía un plato frío de comida y un vaso de agua.

Con dolor llegó a la conclusión sobre que su invisibilidad hacia tiempo que existía, pero que el nunca la pudo ver. Tal vez ahora su mente y su cuerpo se habían unido en una realidad mas presente que su invisibilidad.

A partir de entonces deambula por este mundo sin ser recordado ni extrañado.
Nadie lo ha visto ni lo volverá a ver. Es uno de esos cuantos seres invisibles que se conforman con una vida común, sin esperanza, ni desafíos.
Pasan por este mundo sin dejar rastro ya que son invisibles.

miércoles, julio 4

VIENTO


Viento que nos empuja a movernos por los senderos intrincados de un mundo excitado por su propia confusión.

Viento que sacude nuestras entrañas, derrumbando los pilares de una personalidad que supimos construir, angustiados por dudas de un futuro por venir.

Viento que nos aleja de nuestras metas impuestas por una cultura estancada en el tiempo, de la cual quisimos escapar.

Viento que amontonas a la gente, que a pesar de ser diferente, terminan teniendo objetivos en común y que no dudan sumar sus fuerzas y sus destinos.

Viento  que separas a quienes nos rodean para que cada uno siga su ruta, independizando su presente del cordón umbilical.

Viento que enfrías nuestros enojos que cargamos en nuestras mochilas, y nos empujas al calor del fuego, el cual reflota nuestras pasiones distraídas.

Viento que susurras mensajes secretos, escondidos dentro de botellas milenarias, que transmiten los conocimientos de la eterna juventud.

Viento que arrasas sin piedad ni tolerancia, enfundado en un enojo que estremece, y que nos hace sentir pequeños ante los designios de la naturaleza.

Viento generador de energía, y propulsor de proyectos emergentes, de ideas poco trabajadas por los grandes soñadores.

Viento testigo del paso del tiempo, espectador y protagonista de la historia de la humanidad, de la cual evitaste ser cómplice de nuestros errores.

Viento dominador de la naturaleza, que apaga el fuego y sacude a la lluvia, socavando a la tierra, para ocupar tu magno lugar dentro de los elementos.

Viento que algún día llevaras mi alma cansada a buscar su lugar de reposo eterno, hasta que de nuevo decidas despertarme para volver a andar.

lunes, junio 25

OJOS



Ventana a la vida del recién nacido. Pantalla universal de todo ser viviente.
Reflejo implacable de los misterios que encierra nuestra alma.
Faro que guía nuestras alegrías y tristezas.

Los ojos nos acompañan en todo nuestro trayecto y son testigos irrefutables de lo que a veces nuestra mente y nuestro corazón no se animan a aceptar.

Ojos color café que nos recuerdan nuestro primer encuentro, así como el ultimo.
Ojos color cielo que alumbraron nuestra vida de momentos inolvidables.
Ojos color esmeralda sinónimo de una riqueza esquiva e inalcanzable, que supo evitarnos.
Ojos color ámbar que pasaron como un rayo por nuestra vida, pero que dejaron su marca caliente en nuestro corazón.
Ojos color el tiempo, indefinidos, cambiantes, adaptativos. Siempre presentes. Siempre inquietantes. Simplemente eternos.

Las miradas nos hablan en el lenguaje de los ojos. Un lenguaje internacional sin distinción de edades, credos, o razas.
Son la expresión misma de nuestras emociones encarceladas y custodiadas por el ogro de las mil cabezas, la razón.

Son la puerta al alma, al corazón.
De ellos emanan una sangre clara y pura, por efecto de heridas, por efecto de alegrías, por efectos inentendibles.

La ceguera física es terrible, pero fortalece y da fuerza al resto de los sentidos para que ocupen su lugar.
En cambio, la ceguera de la mente y del corazón no tiene cura, ya que nos debilita hasta que nuestro cuerpo se consume como leña sin brasa, sin calor, sin vida.

Dejemos que los ojos vean.
Dejemos que los ojos se asombren.
Dejemos que los ojos  se expresen.
Dejemos que los ojos nos guien.
Dejemos que los ojos aprendan.
Dejemos que los ojos sueñen, lloren y rían.

En síntesis, dejemos que los ojos vivan....

viernes, junio 15

DESPERTAR

Los ojos se abren lentamente y van dejando lugar a que avance una luz tenue, que con su suave sinfonía va despertando nuestros adormecidos sentidos.

Luego de un letargo nocturno, los cables de la coherencia se van conectando para que la energía fluya, y le de fuerza a nuestra mente y cuerpo, sinónimo de movimiento, sinónimo de vida.

La angustia de la oscuridad, y la confusión se desvanecen ante el lento y constante avance de la luz del amanecer. Un amanecer impredecible, nuevo y desafiante, que nos invita a ser curiosos para internarnos en los laberintos del día a día.

Atrás quedaron los sueños inconclusos que nos acompañaron en nuestra danza nocturna, cargada de cansancio y soledad.

Atrás quedaron los sobresaltos incomprensibles, de lo que pudo ser un recupero de serenidad para nuestro estado de animo alterado, y castigado por los desencuentros del día ya enterrado.

Atrás quedaron las suaves y perfumadas sábanas que dieron refugio a tu ser, ahora descontracturadas y castigadas por las vibraciones que tu cuerpo supo transmitir.

Ya no me quedan fuerzas para retener al tiempo, el cual me obliga sin consideración alguna a que me despierte y enfrente al futuro.
La negación innata a lo desconocido se envuelve en una batalla épica con la inconsciente búsqueda de lo desconocido.

Y es así como comienzo cada día. Con ese impulso que me lleva a disfrutar de lo desconocido, de lo que vendrá, renunciando a ser espectador, y disfrutando del rol que decido asumir en esto que se llama vida.

viernes, mayo 18

LA COPA DE VINO


Jugo de vida exprimido de la uva, y custodiado por semidioses de roble hasta que la añejada madurez le permita expresarse y liberarse al mundo para demostrar su poderío sensorial.

Campo imantado que congrega a gente con pasiones similares, dispuestos a embriagarse de momento inmemorables, regando brotes de amistad y amores que se desarrollan a su alrededor esperando la madurez de toda relación.

Combustible impulsor de personalidades esquivas, destructor de murallas emocionales, carismático líquido que guía los instintos humanos, y los pierde en el laberinto de la vida, junto a caminos impredecibles y misteriosos.

Musa de artistas consagrados, y de inocentes e imberbes soñadores, que vuelcan sus sentimientos en telas, escritos, o partituras, comunicando sus penurias y anhelos para que un mundo de incrédulos e insensibles despierten de su letargo.

Intensidad de colores rojizos, amalgamados con aromas a frutos del bosque, cítricos, o dejos de madera del arcón de los recuerdos, que evocan momentos memorables grabados en nuestra alma con el suave cincel del artista que llevamos dentro.

Protagonistas de festejos; encuentros y desencuentros; recuerdos y amnesias forzadas por los corazones rotos, pero no desintegrados, los cuales buscan la salida al sufrimiento y el recuentro con una nueva historia.

Testigo inequívoco de hazañas históricas. Silencioso invitado al final de batallas y campañas en tierras bañadas de sangre, de cuyo color se mimetiza para no ser descubierto.

Lenguaje universal, y transgresor de capas sociales. Perturbador de la moral y las buenas costumbres. Alborotador de la calma y la pasividad. Disparador de alegrías y desenfrenos. Ahuyentador de modorras y caminos rectos.

Remedio, bálsamo, loción curativa de los males del alma y el corazón. Generador de demencias. Silencioso agente corrosivo de la vida programada. Anfitrión de aquellos que quieren vivir estando vivos.

Por todo ello y por mucho más levanto la copa, y me elevo en busca de una mujer que comparta mi brindis, y se entregue al después……..

jueves, mayo 3

EL FIN ÚLTIMO DEL SER HUMANO





¿Hacia a donde vamos? ¿Qué es lo que buscamos en este mundo? ¿Qué guían nuestras acciones?

Estas y muchas preguntas no hayan una respuesta en común y simple, que permita a los seres humanos encontrar su norte.
La vorágine del día a día nos hace perder de vista lo valioso, y a donde debemos depositar nuestras energías.

Algunos piensan que el objetivo final es ser solidario con los demás. Otros piensan en conseguir un salvoconducto a la vida eterna. También están los que piensan en reencarnar en un ser mejor.
No dejemos de lado a los que quieren sacar provecho de la vida, a costa de cualquiera.
Y también estamos los que consideramos la felicidad como fin último del ser humano, aunque suene abstracto, generalista, y difícil de definir.

Más allá de lo que pensemos que haya después de la muerte, encontraremos un común denominador en cuanto a que la vida es corta, y única.
La reencarnación o la vida eterna deberían ser consideradas como otra vida diferente a la actual, ya que en la primera no seríamos conscientes de nuestra vida pasada, y en la segunda no existiría lo finito.

Vivir la vida como corta y única, no significa vivir la vida a costa de nadie. La felicidad no existe como reflejo de la infelicidad de los otros, como tampoco existe como consecuencia de la felicidad de los otros.
Es un estado propio. Uno es feliz porque decide serlo, no porque los demás colaboran para lograrlo.

Uno elige la vida que quiere vivir, con quien la quiere vivir, y como la quiere vivir.
Algunos tendrán que esforzarse más que otros, pero eso no quita que cada uno sea dueño de su felicidad.
Es uno quien decide si continua viviendo infeliz, o le da un giro a su vida. Nada lo obliga a seguir el rumbo previo.

Si uno no es feliz, es imposible que pueda hacer feliz a quienes lo rodean.
A veces no es fácil cambiar el rumbo elegido, ya que cada acción que uno toma genera responsabilidades, pero mantener un rumbo incorrecto es necedad, y genera mayor sufrimiento en el largo plazo.

Nuestras creencias religiosas, o nuestra educación nos juegan en contra en cuanto nos han inculcado, a veces, que debemos abandonar la búsqueda de la felicidad propia, en pos del otro.

Es cierto que las decisiones que uno toma deberían tener como horizonte el largo plazo, pero eso no implica no reconocer errores, cuando ya todo esfuerzo adicional es en vano, y rectificar el rumbo.

No quiero que se me mal interprete. La búsqueda de la felicidad no significa cambiar de carril a cada momento. Es solamente cambiar cuando no existe ninguna alternativa posible ni viable.
La búsqueda de la felicidad es una lucha constante, tanto para mantener la situación actual, como para buscar nuevos horizontes.
Uno mismo es el primer saboteador de la felicidad. O bien porque no lucha lo suficientes y salta de casillero a casillero. O porque se estaciona, se paraliza, y no se anima al cambio.
Es preferible intentar varias veces y fracasar, que quedarse inmóvil y ver como la vida pasa, y solo nos conformamos con ser espectadores.

Como dije la vida es una y corta, y las oportunidades de ser feliz siempre están presentes hasta en las peores tragedias, ya que la vida continúa.
Cerrarnos y atarnos al pasado no nos permiten disfrutar el hoy, ni estar preparados para el mañana.
Al pasado no lo podemos borrar, pero si nos puede ayudar como experiencia.

Insisto, si uno es feliz, y vive con ese ejemplo, logrará más seguidores. A algunos les costará entenderlo al principio, pero con el tiempo serán felices.

Ahora, ¿Qué es la felicidad? Bueno eso lo escribiré en algún próximo post…..

lunes, abril 23

TRES ALMAS GEMELAS





Son amigos, los unió la casualidad o el destino. Cada uno con su historia, su pasado, y su futuro. Realidades diferentes pero presentes comunes.

Edades variadas, pero planteos sobre la vida similares. Cada uno buscando el camino hacia una felicidad esquiva, hacia un deleite de ese regalo único e irrepetible, el cual a veces no llegamos a valorar; la vida.

Giran como trompos rebotando contra las paredes de la realidad, y a veces golpean entre sí. Son los momentos en que logran encontrarse a compartir sus desventuras, y a buscar un momento de sosiego, un oasis en tanto desierto de emociones y desencuentros.

La última vez fue un sábado. Lugar; cada uno en su ambiente, su hogar, pero conectados por esa inanimada conexión que se llama Facebook.
Distintas circunstancias de esa noche los llevó a encontrar como único programa una comida simple y una película para ver, que ninguno llegó a concluir, elegidas según la temática personal de cada uno.

Primero se pusieron al día sobre los últimos vividos. Luego, el tema de fondo. El porqué de un sábado a la noche, un Saturday Night Fever, en soledad y abstinencia.

Cada uno ha tenido el amor de su vida, que no lo terminó siendo. Ahora siguen en la búsqueda, como tantos otros.
La dificultad de encontrar a alguien con quien disfrutar de la vida, no es propiedad  de ellos. Es un común denominador de muchas personas.

Hoy en día la libertad y el espacio propio, han pasado a ocupar un lugar muy importante, lo que a veces hace difícil encarar una relación seria, por miedo a ceder terreno.
O enfrentar un miedo mayor, la famosa frase “para toda la vida”.

Las diferencias manifiestas entre el hombre y la mujer, suelen encontrar un equilibrio inestable a fuerza de trabajar la relación día a día. Hay muchos que lo logran, otros lo miran con sana envidia.
Visualizar proyectos en común, y salirlos a buscar en forma conjunta refuerza la relación.

Pero como en todo, siempre hay un inicio, el primer hola, que permite que dos seres se encuentren. Es ahí donde hoy parece encontrarse el primer escollo.
El reclamo generalizado es la sequía de personas del sexo opuestos disponibles, y que valgan la pena.
¿Las segundas partes son más exigentes?

El sábado a la noche llega a su fin, como también la comunicación entre nuestros amigos. No se van a dormir ni bajoneados ni desesperanzados.
Ellos saben que la respuesta está  a la vuelta de la esquina. La paciencia y el tiempo les ayudarán a encontrarla.
Al final esta fue una noche tranquila………..

lunes, abril 9

VOS, YO, Y MI OTRO YO


Confusa vida la de aquel que lucha contra su naturaleza queriendo cambiar.
Queriendo mejorar y corregir errores de la vida que se fueron enquistando, fusionando, amalgamando sobre una estructura que paso a ser la personalidad de uno.

De esta lucha interminable del ser humano por superarse es que le damos vida al otro yo.
Una lucha por momentos pareja, amigable, y llevadera entre lo que somos y lo que deseamos ser. Yo y mi otro yo.
Pero todo cambio desde que apareciste vos.

La civilizada negociación entre mi yo y mi otro yo para afrontar la vida, dejo paso a una competencia feroz por conquistarte.
La relación llego a ser tan compleja, a tal punto que se intercambiaron temporalmente los roles y ya no se quien soy yo, y quien es mi otro yo.

Mi estructura segura, con la claridad de que es lo que quiero de la vida, la derrumbaste dando paso a mi otro yo.
Dubitativo e impetuoso, pero expresivo. Menos racional y más emocional.
De ser dominador de la situación, y actor principal, pase a que mi otro yo se quedara esperando una señal, un gesto, para poder actuar, ya que el viento de tu ser, me arrastra como un barrilete indefenso, relajándome al disfrute de lo desconocido.
Eso me gusta, aunque no sepa cual de mis "yo's" lo diga.

Tu mirada y tu sonrisa, picaras y misteriosas, me asustan, ya que no puedo interpretarlas. Ojala estuviera mi yo presente para encontrarles sentido, y hallar una respuesta.
Pero lo cierto es que si no fuera por mi otro yo, nunca las hubiera notado.

Del placer del silencio, ocio de mi yo, enloqueció mi otro yo buscando tu suave y dulce voz.
Melodías interminables y susurros escalofriantes fueron mi nuevo norte, mi agua de la juventud.

Mi yo supo disfrutar de los placeres escondidos de tu delicado y esculpido cuerpo.
Mi otro yo sin embargo lo contempló hasta perder la cordura, para luego dejarse llevar por una locura indescriptible y duradera, la cual perdurará en mi memoria a través de la sinfonía de perfumes que tu piel desprendió.

Reconozco que por momento te he confundido. Vos siempre pensaste que estabas frente a la misma persona. Nunca pudiste distinguir entre mi yo y mi otro yo.
Fue tal vez esa la causa de tu confusión, de tu alejamiento.
Yo no pude encontrar un equilibrio, un empate técnico entre mi yo y mi otro yo, que pudiera darme la sensatez para disfrutarte y retenerte.

Hoy vos seguís transitando en busca de tu destino, mientras despertaste en mí al Dr. Jekyll y a Mr. Hyde del intelecto.
Es por eso que sigo enredado entre mi dupla de "yo's".

Hasta que no logre desenredar esta madeja no podré salir en tu busca.
Tal vez nunca lo logre. O tal vez cuando logre transformar, a mi yo y a mi otro en mi autentico ser, ya sea demasiado tarde.

martes, marzo 27

LA CHICA CON LOS PIES MÁS VALIOSOS QUE LOS DE MESSI


Su fuerte no era el fútbol, ni la danza.

Tampoco era modelo de alguna marca famosa de zapatos, ni mucho menos la moderna cenicienta a la que el príncipe azul seguía buscando para calzarle los diminutos zapatitos de cristal.

Ella tenía un pie pequeño, acorde con su estatura y figura. Lo que se dice un balance y equilibrio perfecto. Todo en su justa y sana medida.

Era una chica alegre y especial, despierta al mundo y a su exploración. Libre e independiente como animal salvaje que no se deja enjaular.

Cuenta la leyenda que quien conquistase esos delicados pies, encontraría la llave para acceder a su cuerpo y alma.

No eran de oro, ni de cristal. No eran de seda, ni de porcelana.

Pero habían sido diseñados por un poder divino, cuyo molde se destruyó, y sus restos fueron esparcidos a los cuatros vientos para evitar que fueran copiados.

Eran el eje de su cuerpo. Los que marcaban su andar, su paso por este mundo.

Un paso imperceptible, silencioso, como si no tocase el suelo. Como si caminase en el aire, o sobre un campo de algodones.

Besos, cosquillas, pétalos de jazmines, y perfumes de los más diversos fueron utilizados como armas de seducción, con el mismo y fracasado final.

Muchos conquistadores perdieron sus almas intentando domar a esa sublime pertenencia.

Otros tantos sucumbieron a la locura, como único premio a la imposibilidad de poseerlos.

Pero ella sigue. Libre e independiente. Caminando por la vida, y dejando una suave y tenue huella al andar……..

viernes, marzo 23

ACTORES SECUNDARIOS


La vida es una película en que cada uno es el actor principal de la suya propia.
Uno actúa desde el inicio hasta el fin en el celuloide. Y día a día vamos escribiendo el guión con final abierto.

Somos causa y fuente de lo que se va proyectando en la pantalla. Todo en una toma, sin posibilidad de volver atrás y repetir la escena.

Nuestros objetivos de vida, y la fuerza y empuje que ponemos en alcanzarlos, son los que definen el dinamismo de esta película de no ficción.
El paisaje la decora, y la sitúa en tiempo y espacio.

Pero lo que le agrega el condimento indispensable para poder comprender la trama, son los actores secundarios. Aquellos que se van cruzando frente a la cámara, y que a veces roban protagonismo.

A algunos, uno los invita a participar. A actuar.
Otros pasan, ven luz, cámara y acción, y se esconden detrás de un rol.
El resto figuran por estar en el lugar y en el momento indicado.

A medida que la trama va avanzando hay actores secundarios que pasan a ocupar caracteres más importantes. A veces perduran. A veces no.
Ellos hacen el esfuerzo, se esmeran, y sacan a relucir sus mejores dotes actorales. Pero es uno quien decide quien se queda y quien se va de film cotidiano.

A veces sucede que queremos filmar unitarios, sin actores secundarios, donde el rol protagónico asume una falsa omnipotencia, que genera la huída del resto de los actores.
El comienzo puede ser atrapante, pero a medida que avanza la película, la misma se vuelve insulsa, simple, y solo nos queda esperar un final triste y solitario.

Hay casos donde al actor principal se le sube el éxito a la cabeza, y pretende ser actor principal en las películas de otros, olvidándose que solo nos toca un papel principal, y el resto lo actuaremos como secundarios.

También pasa que actores secundarios tienen una impronta, que por más que terminan abandonando el set, ya que a todos nos llegará ese momento, dejan un recuerdo profundo en el film, llevando al intérprete a copiar parte de esas actuaciones memorables.

Pero el actor principal también tiene sus obligaciones para con muchos de los secundarios.
A algunos les tiene que enseñar a actuar, para que luego sean los intérpretes principales de sus propias películas.
A otros los eligen para que los acompañen en gran parte del film, logrando una dupla que permite un desarrollo artístico de la puesta en escena.
Por suerte hay actores secundarios en los cuales se apoya, y de los cuales se nutre de consejos, sin estos reclamar ningún cambio o mejora en sus roles.

En toda esta carrera actoral, es muy difícil lograr el tan deseado Oscar al mejor actor. Pero a veces ver que nuestra película se repita una y otra vez en el cine del barrio, tiene un valor mayor……

miércoles, febrero 29

PERDÓN POR PECAR, ME ROBE UN CORAZÓN


No se como ocurrió. No use armas, ni ningún tipo de violencia, pero un día me encontré con un corazón que no era el mío en mis manos.

Mi primera reacción fue correr. Esconderme.
El miedo me dominó.
Que había hecho me preguntaba, aunque no hallaba respuesta.

No sabía a quien recurrir. No era una situación normal. Yo tenía el corazón que le pertenecía a alguien.
¿Como podría vivir esa persona sin su corazón?

Camine por las solitarias calles de la ciudad.
Su oscuridad me ayudo a esconderme, y a relajarme para pensar.
Pensar en lo sucedido. En como había llegado un corazón extraño a mis manos.

Lo primero que recordé fue el haber salido a vivir. Dejar atrás mi zona de confort. Salir a recorrer el mundo.
Después empecé a vislumbrar el camino recorrido. Surcos y senderos complicados, llenos de espinas y cardos, pero con final de caminos rodeados de frescas lavandas y jazmines.

Tuve que subir y bajar. Cruzar ríos y océanos. Conocer y desconocer gente.
Recuerdo que cada vez que giraba mi cabeza veía mis huellas sobre el camino recorrido.

Pero así y todo, no recordaba el porqué del corazón.

Seguí pensando.

¿Quién en su sano juicio me daría su corazón para que lo tuviese? Lo tengo que haber robado, arrebatado, o sustraído con algún vil engaño.
Esos eran los pensamientos que recorrían mi mente.
No me creía digno de recibir un corazón como si fuera un regalo.

Seguí transitando por la vida. Nunca tuve problemas, traté de agradar, pero no empalagar. En fin, ser auténtico. Con mis virtudes y mis vicios.
Tómalo o déjalo.

Es una fórmula poco utilizada en este mundo artificial, engañoso, disfrazado de realidades intercambiables como los principios, sin valores sustentables.

¿Qué vieron en mí como para que guardara tan preciado tesoro?
¿Y sino fue así, y yo lo arrebaté en acto de locura y ambición?

Mi inseguridad de ser merecedor de esa dicha, se enfrentaba en ruidosa lucha con la envidia interna de todo ser humano que no permite ver corazones contentos.
¿Cuál había sido el triunfador en semejante batalla?

Pasaron días, meses, años.
La duda me perseguía como una sombra. No había forma de esconderme.

Ya viejo, arrugado, y con la memoria cansada pude ver a una joven sonriente. Su mirada inocente y jovial me miro fijamente.
Sus labios recubiertos de miel se movieron silenciosamente como las alas de un colibrí, y de esa caverna misteriosa se oyó:

“Gracias por permitirme ser feliz, aunuqe la felicidad dependa de uno.
Te dí mi corazón para que bailara de alegría. Para que pudiera recorrer los confines de la tierra, sin ataduras, entregándose al sano disfrute.
Sin saberlo has encarado esta cruzada desinteresadamente, y sin esperar nada cambio.
Es más, has sufrido en gran parte del camino, por no saber el final del mismo.
Creíste robar mi ser más preciado, más yo te lo he entregado como parte de un intercambio por todo lo que me has dado.
Nunca fuiste consciente de tu generosidad, la cual se extendió como una mano gigante que supo acogerse a mi ser.
No hace falta que pidas perdón, ya que no has pecado. No has sustraído, ni robado, ni usurpado bien alguno.
Mi corazón se te ha entregado en forma consciente ante semejante ser. El mismo decidió tomar vida propia para saltar los muros de su propio cuerpo, para vivir en armonía junto al tuyo”.

Luego de escuchar sus palabras, cerré los ojos y descansé en paz…….

viernes, febrero 10

EL LOCO


No recuerdo cuando apareció en esa esquina por primera vez. Los graciosos dicen que vino con Colón y que se lo olvidaron.
Otros que bajo de un plato volador que estaba buscando a ET.

Siempre vestido con el mismo desgastado y marchitado smoking, y con su sombrero playero. Una mezcla de Chaplín y el Capitán Piluso, pero sin la alegría de estos.
Su mirada triste y perdida nos llevaba por los distintos caminos de la imaginación, en busca de alguna explicación o historia que nos aclarara sus orígenes.

No hablaba con nadie o con todos. Más bien se decía que hablaba consigo mismo en voz alta. Un mensajero de su interior que se expresaba en una lengua inentendible para el ser humano. Una amalgama de sonidos que se esforzaba por decir algo. Por contar un cuento, una historia.
En síntesis un relato sobre su vida pasada y su estado actual.

Era el tema de conversación a diario de las chismosas de la peluquería o de los jubilados que hacían sus compras en el viejo almacén, último reducto de lo que alguna vez realmente fue un barrio tranquilo.

Aunque lloviese a mares, o aunque el sol derritiese al mismo infierno, no dejaba de aparecer día tras día en su esquina. Su refugio de este mundo. Su hábitat natural.
Nunca se lo vio ni comer ni beber mientras permanecía ahí parado.
Era el primero en estar y el último en irse. Ya era parte de la arquitectura urbana del lugar.

Tal vez purgaba algún pecado. Una cruz que decidió cargar para compensar un pasado oscuro.
Tal vez esperaba al amor de su vida. Una cita nunca llevada a cabo, sobre la cual él nunca perdió las esperanzas.
Tal vez se ilusionaba con que alguien le hablara para contarles algo.
O solo pretendía que se lo tuviese en cuenta. Sentir que existía, que no era un poste más de la esquina.

Su única compañía comprobada, han sido los escasos pájaros, que revoloteaban a su alrededor, como renovándole el oxígeno con sus alas.
Dicen que algunas veces los niños pequeños se le han acercado a hablarle. Hasta hay un vecino que dice haberlo visto sonriendo a una niña de ricitos de oro y pecas.
Mitos urbanos que le dieron mayor trascendencia a su presencia.

Los adultos nunca nos hemos podido acercar. No es que nos asustaba su presencia, pero quien quiere ponerse a hablar con un loco, habiendo tantos problemas reales por los cuales ocuparse.
No es que nos fuese a hacer algo, si hasta tenía cara de bueno. Pero para que cargar con los dramas y vivencias de una persona que había decidido vivir de esa manera.
Debió haber un motivo muy fuerte para que fuera así, una razón más para no enterarse.

No recuerdo el día, solo que fue en otoño ya que las hojas comenzaban a abandonar el cómodo refugio de los árboles.
Esa mañana el loco no vino a la cita. Su esquina quedó desnuda de su presencia.
El barrio quedó desnudo. Las culpas por no haberle tendido una mano, o haberse prestado a escucharlo nublaron la mente de muchos, y hasta algunos lloraron.

Con el tiempo todo volvió a la normalidad. Pero él no volvió.

domingo, febrero 5

FANTASMAS


El relato que paso a contarles, no sé si me ocurrió realmente o lo soñé. Ambas situaciones se entremezclan y no me permiten saber la verdad.

Es cierto que a veces duermo y sueño con los ojos abiertos, como queriendo asegurarme que sigo atado a mi mundo personal, y que todas las ocurrencias engañosas de mi mente, son solamente irrealidades, no parte de mi vida.
No menos ciertos es que hay días en que vivo con los ojos cerrados, como queriéndome ocultar de la realidad, o tal vez por un exceso de confianza, al entregarme a la vida sin mirar ni ver.

La cuestión, y vamos directo al grano, fue que un día en mi cuarto aparecieron de la nada, cuatro figuras desdibujadas volando sobre mí.
No hubo miedo en mi reacción, sino una falta de comprensión de la situación. Un arma de defensa tal vez más útil que el miedo. Una forma de negar lo que mis ojos me devolvían, para darle tiempo a mi mente a racionalizar el extraño encuentro.

La sorpresa fue mayor cuando se estacionaron sobre los pies de mi cama, y comenzaron a comunicarse conmigo. No usaban palabras, ni sonidos, pero mi mente podía traducir esa extraña forma de habla y ajustarla a mi comprensión.

La primera comenzó a enumerar las personas que me habían abandonado, rechazado, o ignorado. Poco a poco el círculo de relaciones humanas me lo fue achicando, aprisionando, hasta solo dejarme un punto donde me pude esconder.
Prosiguió describiendo el espacio mínimo en que ahora me encontraba, sobre un punto, con pocos milímetros cuadrados de lugar para que pudiera moverme, y con menos milímetros cúbicos para respirar. Sin querer me empecé a asfixiar. Estaba logrando su cometido.

Ahí le pasó el turno al segundo espectro, quien con un tono pausado y firme maniató a mi mente, y la arrastró por los caminos del fracaso, mostrándome errores y equivocaciones de acciones pasadas, y las lastimosas consecuencias.
Así fue como el piso de mi punto desapareció, y comencé a caer en un pozo sin final, queriéndome aferrar a aquellos logros que creía recordar.

Antes de llegar al final de mi caída, el tercer aparecido comenzó con su monólogo. Como un estratega de la guerra, fue manejando su alocución para que mi mente se fuera preparando para el dolor de la caída, y que la misma sufriera más que el cuerpo mismo.
Ya no sabía si mi cuerpo había golpeado fuertemente contra el suelo, pero mi mente gritaba de dolor por roturas de huesos que no se habían roto, y por vertientes de sangre, de heridas que no se habían producido.

Ya mareado ante semejante espectáculo comenzó a comunicarse el cuarto fantasma, el más oscuro y siniestro de todos. Solo escucharlo hacía que mi cuerpo se estremeciera de un frío gris.
Ya mi cuerpo ni dolía ni sangraba. Es más, ya no tenía cuerpo. Solo un espíritu quedaba presente, enfrentando el último ataque de la muerte.
Con una habilidad manifiesta, fue dibujando su argumentación del porqué mi espíritu debería seguirlos, como los mortales que se entregaban a sus brazos, y dejaban que sus destinos fuera manipuleados por ella.

Aquí termina mi relato. No recuerdo más. No sé si fue real o soñado. Solo sé que a partir de entonces, cada día que pasa, lo vivo con mayor intensidad.

A la soledad la lleno con pensamientos, disfrutes, amistades, y amores.
Al fracaso lo lleno con esfuerzo, pasión, aprendizaje, y esperanza.
Al dolor lo lleno con valentía, fortaleza, superación, y perdón.
Y a la muerte la lleno con vida, más vida, mucha más vida, y con seguir viviendo……

viernes, enero 27

QUIEN


Me presente tal cual soy. Simple, con ganas de conocerte.
Transparente como el agua que fluye del manantial.
Sin ases escondidos bajo la manga, ni gatos encerrados.
Con una mirada franca y profunda que invita a conocer mi alma.
Pero no me aceptaste.

Me presente con un disfraz. Ocultando mi ser; mi yo.
Mis palabras y movimientos eran calculados. Nada era natural.
Una proyección distorsionada del original, oculto en otro lugar.
Un rompecabezas con piezas elegidas al azar para engañar.
Pero no me aceptaste.

Me presente arrogante. Queriéndome llevar todo por delante.
Imponiendo mi pensamiento único, sobre la libertad de pensar.
Devaluando cada idea y acción que no surgiera de mis entrañas.
Cercando el espacio vital, para que no pudieras desarrollarte.
Pero no me aceptaste.

Me presente dócil, sumiso, dispuesto a agradar sin reproches.
Borre mi personalidad, y la llené con tus deseos interminables.
Deje de ser yo, para ser tu propiedad, tu arcilla, tu querer.
Me obligue a dejar de vivir, para que vos vivieras por mí.
Pero no me aceptaste.

Me presente indiferente. Distante. Inalcanzable.
Dibuje estereotipos interesantes para llamar la atención.
Pero puse barreras y muros para generar tu deseo indomable.
Empuje tus motivaciones hacia mi propio ser.
Pero no me aceptaste.

Me presente seductor. Te llene de halagos, pero no empalagué.
Te obsequie el mundo, y sus maravillas ocultas.
Fuiste la reina, la emperatriz, y la dueña.
Te hice sentir única por sobre todas las bellezas del universo.
Pero no me aceptaste.

Me presente inteligente. Con pensamientos incomprensibles.
Diagramé estructuras mentales que serán descubiertas en un futuro.
Resolví los misterios pendientes de la humanidad en un instante.
Genere la envidia de los sabios y ancianos de este mundo.
Pero no me aceptaste.

Me presente divertido. Risueño. Agradable.
Te propuse los momentos más inolvidables y eternos.
Puse música y danza a tu alrededor como en una fiesta sin fin.
Encarcele a la risa en un cuarto para tu deleite.
Pero no me aceptaste.

Me presente triste. Con ganas de que me comprendas.
Solicité abrazos, cariños y mucho afecto.
Te permití ser mi refugio, mi contención.
Te abrí mi corazón para que hurgaras mi pena escondida.
Pero no me aceptaste.

Me presente compañero. Dispuesto a escuchar, a entender.
Te propuse mi hombro como apoyo de tus desdichas.
Mi palabra te la obsequié como un bálsamo a tu sufrir.
Mi mano te tomó y te guío en tus momentos de confusión.
Pero no me aceptaste.

Esta vez no me presente. Solo vine a despedirme.
Ya no volveré a insistir. El tiempo y el momento pasó.
Me contaron que cuando marché, me quisiste conocer.
Ya era tarde, estaba a años luz de tu lugar, de tu espacio.
Ya no podrás saber quien soy.

domingo, enero 22

FRENTE A FRENTE


Había terminado un año muy duro. Tanto en lo personal como en lo profesional. Y el año nuevo había comenzado de la misma manera.
Puntualmente ese día necesitaba desconectarme. Tenía que salir a la calle a perderme en la multitud. Contagiarme de compañía, o camuflarme entre los demás seres vivientes para que las preocupaciones no me encontraran.

Todo es mental, lo tenía claro, pero mis fuerzas no podían restablecerse. Tal vez las próximas vacaciones se ocuparían de hacerlo, aunque eso sucedería dentro de un mes. Una eternidad para mi estado de ánimo actual.

Me dejé llevar por la marea humana. Una calle peatonal que iba en un solo sentido, y donde la corriente me arrastraba cual madero flotando en el río.

En un punto pude desviarme, y quedé atrapado frente a una vidriera de una librería. A mi lado, un chico de unos diez años miraba con entusiasmo los libros expuestos, hasta que mi presencia sacudió su manifiesta tranquilidad.

El niño clavo su mirada en mí como si me conociera, y tras el impacto inicial comenzó su interrogatorio: “Tienes la cara muy tensa. Hay más surcos en tu rostro, que los que cruzan el campo de mi tío abuelo”, comenzó la conversación sin ningún tipo de inhibiciones.

No tuve tiempo de contestarle, ya que la segunda ráfaga de metralleta sacudió mi ser. “¿Es que nunca juegas?”, preguntó sorprendido, y con tono burlón.

Solo pude esbozar un “pues…”, ya que su tercer comentario corto cual guillotina mi poca capacidad de respuesta. “Tan viejo eres que no tienen más energía”, descargó su comentario cual aguja que se clava en la piel.

Tratando de contener mi enojo ante semejante demostración de falta de respeto, me puse a pensar como explicarle lo que significaba la responsabilidad. De cómo hacerle entender que muchas veces a uno no le queda otro camino que dejar muchas cosas de lado en pos de resolver cuestiones y problemas para los cuales nos hemos comprometido al asumir ciertas posiciones en la vida.

Su mirada se transformó como entendiendo lo que yo pensaba, y en un tono pausado y menos cuestionador empezó a relatar hechos que me resultaron familiares.
Con una voz suave y alegre, contó entre sonrisas, las travesuras que con sus hermanos realizaban durante la ausencia de sus padres.
También, cual historieta, dibujo con sus palabras las aventuras vividas con sus amigos en los veranos junto a la playa.
No menos interesante resultó la descripción de sus momentos de soledad, donde junto a los elementos de los más variados, dignos de un taller, su creatividad se dejaba llevar por los caminos sin límites, para inventar los más estrafalarios juguetes.

A medida que iba escuchando al niño, sentí como que mi rostro se relajaba, y que todas las tensiones que tenía se diluían sin dejar rastros.
Es como que una bocanada de aire joven hubiera tomado el control de mi ser, siendo tal vez la misma, la causa por la cual empecé a reconocer la cara del niño, que en realidad ya no estaba a mi lado, sino que ahora se reflejaba en la vidriera.

Tanto tiempo sin verlo. Cuanto había disfrutado de él, hasta que las vicisitudes de la vida, o el paso del tiempo, nos habían alejado.
Hasta los recuerdos se habían borrado de mi mente. Ahora los mismos volvían para despertar mi memoria de su largo letargo, y a sentir cierta nostalgia por mi niñez olvidada.

Poco a poco el reflejo del niño sobre el vidrio de la librería se fue esfumando, dejando el lugar a mi rostro actual, el maduro. Sin embargo, muy dentro de mí, el niño volvía a vivir.
Y así me alejé de ese lugar mágico, caminando nuevamente entre la multitud, pero ya sin arrugas en la cara……

martes, enero 10

ELLA


Una suave brisa primaveral la depositó en este mundo,
Un mundo hasta ahora oscuro y sin vida,
Un mundo entristecido por la falta de amor y comprensión,
Un mundo que ya no sería el mismo.

Primero se pensó que era un ángel que planeo con el viento,
Luego que era un demonio escondido detrás de un cuerpo de mujer,
Las dudas y confusiones se expandieron como los rumores,
Pero el asombro gano y las ansias de contemplación se dieron cita.

No era fácil describir su aspecto, ya que todo le cabía,
Su color de pelo eran todos en uno; rubio o azabache entre otros,
Sus ojos eran faroles que enceguecían a quien deseaba admirarla,
Su piel era de la más fina seda alguna vez tejida en la lejana China.

Su andar flotaba en el piso, y se deslizaba con la suavidad del algodón,
Su sonrisa eclipsaba al mismo sol, y lo hacía ver como un opaco astro,
Su figura equilibrada y cincelada a mano, inspiraba los más cálidos deseos,
Su mente era un misterio indescifrable y superior difícil de entender.

Se paseo entre la multitud, y también en soledad, sin dejar rincón por recorrer,
A su paso solo quedaba una estela de jazmines y rosas perfumando su pasado,
Nadie se animaba a seguirla, nadie quería frenar su mágica trayectoria,
Nadie quería perturbar este sueño colectivo fruto del somnífero celestial.

Por dentro se preguntaban la razón de su existencia, la razón de su visita,
En el exterior no se permitían admirarla, ni desearla, ni pretenderla,
Había miedo y espanto; no creían que los corazones soportaran semejante amor,
Corazones frágiles y pequeños acostumbrados a amores lavados.

Se cree que hablo, por lo menos sus finos y delicados labios se movieron,
Pero nadie escucho, o no entendió, o no se quiso entender,
Solo se pudo percibir un suave solo de violín y flauta traversa,
Una melodía que hipnotizó las mentes, y las esclavizó.

Y las mentes esclavizadas tomaron por asalto a los desdichados corazones,
Los sacudió de la modorra y los hizo bailar en las nubes de la esperanza,
Y los hizo reír, cantar y llorar; muchas emociones para asimilar,
Muchos recuerdo para nunca olvidar, con más de una razón para revivir.

La calma invadió a los seres vivientes, y generó una inquietud refleja,
El deseo insano de ser poseedor de dicho amor despertó odios,
Uno a uno se fueron destruyendo, matando, aniquilando,
Los tristes corazones comenzaron a llorar lágrimas de sangre.

Cuando el último ser abandonó su existencia, cuando su corazón se secó,
Un nuevo viento, frío y gris, se la llevó para nunca más volver,
Ella vino para ser amada, deseada, y disfrutada por los hombres,
El costo para ellos, los vivientes, fue entregar sus corazones…..

domingo, enero 1

CIERRE DE EJERCICIO


Las primeras luces del amanecer del nuevo año comienzan a parir. La ansiedad por el año por venir no me impiden pensar en el año transcurrido. ¿Cómo resumir en pocas líneas 365 días, 8.760 horas, 525.600 minutos?

Haciendo un esfuerzo para que la mente se desperece de los efectos de las burbujas remanentes de un brindis continuo, buscamos los recuerdos que nos lleven a evaluar el año pasado.
Pasado reciente que aún humea como un fuego que no quiere apagarse.

Las vivencias frescas se entremezclan con sueños no realizados, junto a las promesas incumplidas y a los caminos olvidados y no transitados.
El año comenzó con un norte que el viento de la vida nos hizo desviar. El destino predeterminado no fue alcanzado. El puerto final, desconocido, paso a ser nuestro nuevo refugio.

¿Cómo calificar un año como bueno o malo? ¿Cuál es el parámetro que rige la naturaleza de la satisfacción? Se vive. Así de simple.
Mientras tanto, nuestro ser racional intentar formular una ecuación entendible que explique y de sentido a la complejidad de lo sucedido.

La vida es una suma de aprendizajes. Un entretejido de vivencias que se acumulan como una torre de buenos y malos momentos, donde nuestra fuerza optimista empuja el carro para que no se detenga.

Una nueva hoja del calendario se cae, dejando lugar a un nuevo año. Nos ponemos más viejos, o más maduros, mientras nuestro cuerpo sigue asimilando cicatrices de una nueva batalla, parte de una deliciosa guerra que es la vida.

Los sinsabores son reconfortados con botines de dulce almíbar que vamos recogiendo en nuestro caminar. No tomamos enemigos, solo amigos y compañeros de viaje que se suman a esta travesía sin fin.

No tenemos vacaciones. Termina un año y comienza otro. No hay tiempo que perder. La vida es una, y debemos aprovecharla. No hay mucho para evaluar.
Un año fue, y el otro llega acompañado de un abanico de oportunidades, que refrescan nuestro devenir.

Mientras escribo la luz del amanecer se hace más intensa, y sonrío. Lo mejor está por venir…..