miércoles, junio 22

EL VUELO DE LA GAVIOTA


Se lanzó en picada desde lo alto de la piedra norte del acantilado. Este vuelo no tenía por destino la búsqueda de alimento.
Más bien no tenía destino. Solo partir, y volar al más allá.

Alcanzó la corriente de aire caliente que le permitió elevarse sin problema, sin tener que quemar energías. Tenía que cuidarlas ya que las iba a necesitar para esta nueva etapa, desconocida e incierta.

Atrás dejaba una época, un tiempo. Los recuerdos la acompañarían, pero no como una pesada carga, sino como un tramo en la línea de su vida.

No miró hacia el punto de partida. Para qué, sino pensaba volver. Solo el horizonte le marcaba su nueva dirección. Su norte.

Sabía de la soledad del viaje. Pero esto ni la perturbó, ni la amilanó. La libertad era su compañera.

Abajo el mar tranquilo, reflejaba la imagen distorsionada de su otro yo. Aquél que fue, y que de golpe se asustó de seguir siendo.
Un arrebato, una decisión meditada, o un no saber que hacer. Una serie de preguntas sin respuestas.

Mientras tanto se iba alejando de su lugar, y ya la corriente cálida no la ayudaba. Ahora era su fuerza para volar la que debía utilizar y sobre la cual debería confiar.

Lejos de un punto de descanso, en el medio del mar, sus fuerzas empezaban a flaquear.
Volver o seguir. Regresar a lo seguro, o arriesgarse a lo desconocido.
El dilema la empezó a incomodar.

Lamentablemente con el tiempo la perdimos de vista, y nunca pudimos saber cual fue su elección……

No hay comentarios.: