martes, junio 7

EL DOMINO DE LA VIDA


Acción y reacción. Al final todo se resume a eso. Solo un cuerpo inerte, sin vida, no entiende de estos movimientos.
Todo ser humano actúa, para bien o para mal. Por culpa u omisión. Eso afecta a otros que empiezan a influir en otros más, y el movimiento se va exponenciando.
Como la teoría del caos, según la explicación corta: el aletear de una mariposa en una punta de mundo puede ocasionar por efectos no explicados, un terremoto en el polo más alejado.

Así comienza el día de todo ser humano, como una ficha de domino conectada a una interminable fila de los mismos, que se entrecruzan, y entrelazan, formando figuras que se pierden en el horizonte, lejano y desconocido.

El primer paso es la primera acción. La ficha cae, y golpea a la siguiente, y el efecto domino de acción y reacción hace su juego.
Impactamos o somos impactados. Nadie queda a salvo de esta interconexión vivencial.

Nos queremos correr de carril para apartarnos del juego, que no quisimos elegir jugar, o al cual ya estamos cansados de jugar.
Imposible. Siempre hay una ficha que nos vuelve al reducto.

La vida de todos se hilvana cual telaraña, sobre la que quedamos atrapados. Y eso es la vida. Ser una parte del todo.

Nuestras acciones pueden ser calculadas y meditadas, sin dejar nada librado al azar, como el experto jugador de ajedrez que analiza antes de jugar una ficha, todos los movimientos posibles.
Pero la vida no es un juego de a dos, en un tablero plano con solo 64 casilleros y 32 fichas. Ni el 3D puede explicar las dimensiones que alcanza la vida jugada por todos.

Y las fichas siguen cayendo, empujándose unas a otras. Parece un tsunami de interacciones, con y sin conexiones entre sí.
¿Cómo sobrevivir a este arrollar caos? ¿Dónde queda la independencia, el aislamiento, la quietud?
¿Podemos resistirnos al vaivén existencial, o debemos dejarnos llevar por su impulso desorganizado?

La racionalidad y la rigidez no tienen cabida en este domino de la vida. El dejarse llevar en la corriente sin destino aparente, parece ser la ley natural.
El camino al no destino, a la incertidumbre, es la regla de juego. Aceptalo o perdiste……

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