sábado, mayo 28

EL VINO Y LA MUJER


Esta semana terminé un curso de introducción al mundo del vino. Más allá de haber reforzado conocimientos para poder disfrutar más la degustación de un vino, me asombró las similitudes que tiene dicha bebida con las mujeres.
En este breve post intentaré resumir algunas de las características en común que pude apreciar durante el curso.
Los invito a meditarlas.

El vino es el jugo que se genera de la fermentación de los azúcares de la uva para transformarse en alcohol, gracias a la interacción de las levaduras.
Como una mujer que nos embriaga con su dulzura.


Un vino puede ser joven, y fresco. Su degustación puede ser intensa pero pasajera.
Aunque también puede ser maduro, con carácter, al cual hay que saberlo esperar, para un disfrute más duradero.

Al vino se lo puede catalogar como: carnoso, con cuerpo, empalagoso, fino, franco, intenso, maduro, picante, tranquilo.
También puede ser ácido, amargo, aromático, equilibrado, complejo, generoso, seco.

El vino, al igual que la mujer, nos despierta los sentidos, los alborota, y nos obliga a buscar la esencia que le da origen a dicho proceso.
Su bouquet nos seduce, y nos invita a seguir saboreándolo.

La uva es frágil, y su maltrato hace que se pierdan vinos de calidad. En cambio un cuidadoso trabajo, logra que la uva nos devuelva aromas y sabores inolvidables.

El vino puede ser bebido con rapidez, o lentamente. En el primer caso dejamos de lado sus aromas ocultos. En el segundo, logramos un disfrute persistente, y placentero.

El vino con el tiempo pierde sus colores claros y se oscurece, pero no por eso pierde su personalidad. Es más, muchas veces la misma se asienta, y nos entrega un espectro de sensaciones ocultas a primera vista.

Cuando se destapa un vino, los aromas fluyen. Uno puede ir descubriendo que es lo que se esconde en dicho vino. Perfumes, edades, estilos, características que nos van guiando hacia el disfrute.

Un vino puede tener un ataque dulce, con un final amargo. O también puede mostrarnos un equilibrio entre dulzor y acidez, con un final de boca agradable.

Como vemos, en la descripción de los vinos encontramos muchas características, que nos recuerdan a las mujeres.
Por eso, cuando quieran potenciar el disfrute de un buen momento, tómense una buena copa de vino acompañado de una mujer. Como bien se dice en la jerga, un excelente maridaje......

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