sábado, noviembre 27

AMOR UTÓPICO


Te conozco desde hace mucho. Te conozco desde mis entrañas.
Yo te cree. Yo te soñé. Yo te imaginé.

Tu suave pelo se desliza entre mis dedos con la suavidad del agua de manantial.
Tu sonrisa ilumina hasta el más oscuro de los rincones de mi alma.
Tu cuerpo, esculpido por el artista, ondula y zigzaguea a mí alrededor
Tu impredecible estado de ánimo pone en alerta mis defensas, derretidas de antemano, y entregadas a tus encantos

Te hice indomable, cariñosa, tierna, e indescifrable.
Desafié el orden de la vida para crearte, buscando lo mejor, perfeccionando lo existente.

Tu mirada me sucumbe, y me descubre agazapado en mi escondite.
Tu lágrima me baña, me quema, me despierta de mi individualismo para ser dos.
Tu andar me paraliza, me congela, me llama a apreciar la belleza que te envuelve.
Tu voz se hace eco en mi corazón, y acelera mi respiración.

Te hice inteligente, activa y creativa. Con carácter pero dulce. Decidida pero necesitada.
Compañera, guía, musa.

Tu sabiduría interna sabe cuando hablar, cuando escuchar, cuando callar.
Tu comprensión me apoya, me guía, me da la fuerza cuando me siento caído.
Tu poder me reclama, me mejora, me proyecta a la inmensidad de nuestra unión.
Tu dulzura me abraza, me acompaña, y le agrega sabor a mi vida.

Te hice fogosa, sensual, seductora, y amante. Tu amar es un torbellino arrasador con final de brisa suave.

Tu piel suaviza mis sentidos, y los amplifica hasta hacerlos temblar.
Tu beso es una caricia a mi alma. Humedece mi ser y lo llena de bocanadas de vida.
Tus caricias relajan mi mente, cuerpo y espíritu. Sacian mi interior y renuevan mi exterior.
Tu sexo, cual flor perfumada, es el canto de las sirenas al cual no me puedo resistir.

Yo te hice. Yo te creé, pero vives en mi mente. Vives en mis sueños, y te vas con mi despertar.
Jamás te encontraré. Tampoco te buscaré. Eres mi utopía, mientras lo real esta al alcance de mi mano.
No se si puede competir contigo, pero no lo necesita.

Ella es real….

lunes, noviembre 22

DESNUDAR EL ALMA


¿Quienes somos? ¿Cómo nos mostramos? ¿Qué pensamos y que decimos?
¿Somos genuinos y sinceros, o nos ocultamos detrás de un personaje de fácil aceptación general?
¿Uno es lo que es, o lo que le dejamos ver a los otros?
¿Nos asusta ser nosotros, o preferimos otra tarjeta de presentación que nos abra puertas en este mundo tan complicado?

Podría seguir, pero creo que queda claro el punto. A veces queremos ser nosotros pero no nos animamos. El mundo nos inhibe, o nos obliga a acomodarnos a las circunstancias.

Hay varios motivos por los cuales nos cuesta ser totalmente auténticos. Vivimos en un mundo donde las relaciones con los otros nos obligan a veces a andar con cuidado.
Mostrarse tal cual uno es, implica correr un riesgo de no ser aceptado. Esto no implica que uno sea falso. Es solo dar un paso a la vez. Tirarse de cabeza tiene sus riesgos, aunque hay algunos más arriesgados que otros.


El principismo puede llegar a ser inútil si no nos ayuda a lograr nuestro objetivo, generar un cambio en los demás. Una negociación astuta puede llegar a dar mejor resultado. Pero, ¿es genuino? ¿Quiénes terminamos siendo?

La represión de los sentimientos nos es buena. Hacer o decir lo primero que sentimos tampoco.
¿Quién no se frena ante de mandar a un jefe al demonio ante una situación conflictiva?
¿Quién deja pasar un momento antes de decirle algo a la pareja que puede llegar a herirla?

El momento también es muy importante. Hay momento para hablar y otros para callar.
Momentos para escuchar y momentos para ser escuchado.

Entre el “soy así” y “vivir en la mentira” hay un trecho. Hay que saber buscar el punto de equilibrio. Uno puede ser auténtico sin tener que luchar todas las batallas, solo aquellas que definen una guerra.

Tampoco es posible manejar todos los impulsos. No somos robots. A veces la autenticidad sale aunque no lo queramos evitar.

Uno cuando quiere conseguir un trabajo o una pareja intentar resaltar lo que el otro busca. Nos guardamos ciertas cosas para cuando avance la relación.
Fingir es otra cosa, es una mentira de patas cortas.

Hay gente que vive toda su vida detrás de un disfraz lo cual no creo que los haga felices. Y siempre se termina notando que en frente tenemos una persona con antifaz.

¿Pero como manejamos situaciones donde ser genuinos herirá sentimientos, pero donde tampoco las podemos dejar pasar? Ir de frente es mortal. Dilatar es peor. ¿Una mentira piadosa?

Me gusta la gente franca, que se arriesga. No me gusta el kamikaze que plantea esto es lo que hay, “tómalo o déjalo”. Puede haber grises.

Los seres humanos somos adaptativos. Podemos adaptarnos a una situación sin perder nuestra esencia, aportando lo que somos.
Somos seres interesantes. Solo hay que darnos a conocer. Ser simple no implica no ser profundo e intenso.

Si quieres ser rebuscado dedícate a la política o al espectáculo…..

domingo, noviembre 14

UN BUEN MOMENTO


La vida diaria es vertiginosa, y no se porqué los argentinos le ponemos, encima, más vértigo.
Todo lo hacemos corriendo. Vamos a trabajar apurados; al supermercado apurados; a comer apurados; y ni que hablar cuando nos vamos de vacaciones. Somos insoportables.

En este mar de vértigo, todos intentamos buscar un remanso donde darnos un lugar, para pasar un buen momento.

¿Y cuales son esos buenos momentos? Hay muchos. Veamos un poco.

Un buen momento puede ser en soledad o acompañado. En pareja o en grupo. Lo importante es la predisposición de salir a buscarlo.

Estos recreos de la vida están al alcance de la mano, y nos renuevan el alma de energía. ¿Quién no disfruta de un buen momento frente a un exquisito vino abierto para una ocasión especial?
Solo, o acompañado con aquellos que los pueden disfrutar como uno. Destapar ese vino que fue guardado durante años, nos permite que se liberen aromas y sensaciones donde el pensamiento profundo, un buen diálogo, o una ronda de cuentos nos generen un maridaje completo.


La detención psicológica del tiempo nos permite un relax mental para seguir adelante.
¿Quién no disfruta de un buen libro donde el autor nos va llevando por caminos trazados por su imaginación donde nuestro ser se transporta y pasa a formar parte de la historia?
El leer es una actividad solitaria. El compartir una buena charla con quienes han tenido la oportunidad de leer lo mismo que nosotros, es una amalgama de distintas visiones y conclusiones que enriquecen el ambiente.

Las ondas musicales se nos introduce por los poros de la piel inundando nuestro interior, y mientras nuestra alma baila.
¿Quién no se ha conmovido por los ritmos y acordes que vibran desde el parlante creando una armonía con la profunda letra de una banda compenetrada en su música?
La música nos moviliza desde el repiquetear de los dedos sobre un escritorio hasta el baile desaforado en un boliche. Este último no es mi caso.
La música nos permite pensar, descansar o deleitar. Solo hay que saber elegir cual.


El silencio sonoro de una buena conversación amplia el conocimiento sobre nosotros y los demás.
¿Quién no disfruta de una buena conversación con su pareja, un amigo, un familiar, o con una persona que se acaba de conocer?
Arte milenario para transmitir conocimientos. Momento de la escucha. Intercambio de vivencias, historias o simple cuentos. Ponernos al día con amigos. Conversar sobre un problema con nuestra pareja. Deleitarnos con los cuentos diarios de nuestros hijos.

El frenesí de dos cuerpos amándose, elevan a la pareja a un estado de paz y unión.
¿Qué pareja no llega a un nivel de comunicación única en el arte de amar?
Un encuentro, un momento, una eternidad. Un acto que vale mil palabras.

La parálisis momentánea frente a la naturaleza que llegamos a apreciar, nos muestra lo pequeños que parecemos ante tanta inmensidad.
¿Quién no deleitó sus ojos frente a un paisaje natural como las montañas?
La naturaleza nos descansa la vista y el pensamiento. Nos permite disfrutar de lo que somos parte en este mundo, y lo que tenemos que cuidar para quienes nos siguen.

Una vida se construye de la suma de buenos y malos momentos. Los malos momentos a veces no se pueden evitar. Hay que enfrentarlos, superarlos, sobrellevarlos.
Los buenos momentos los podemos buscar.
Hoy comenté algunos…. Hay tantos…..

martes, noviembre 9

EL VACIO


Quien no ha sentido alguna vez un vacío en el medio del estómago, y no hablo de la sensación por no haber comido. Me refiero a ese vacío generado por la angustia que nos produce la perdida de algún ser querido, un amor no correspondido, una frustación……

En Wikipedia podemos encontrar una definición amplia sobre el vacío: (del latín vacīvus) es la ausencia total de materia en un determinado espacio o lugar, o la falta de contenido en el interior de un recipiente.
Como vemos nada del vacío emocional. Solo podemos extraer de dicha definición que lo que antes estaba, ya no está.
Una situación previa de confort se modificó y nos generó un vacío. ¡Simple!.... ¿Simple?

El vacío angustia, asusta. El hombre, como género humano, detesta estar solo. Detesta no lograr sus cometidos. Detesta el fracaso. La lucha por alcanzar los logros, por ser parte de una relación, parte de un grupo, nos da vida. El vacío es muerte en vida.

La depresión nos carcome. Nos anula. Nos quita minutos, horas, de vida. La alegría nos da la fuente de la juventud.

Psiquiatras del mundo intentan llenar ese vacío con píldoras, o pócimas mágicas. Los psicólogos intentan llegar al origen de dicho vacío, y buscar la tierra que nos ayuda a rellenarlo. El hombre solo quiere seguir adelante.

La vida esta llena de “ups and downs”. Lo que importa como en la economía, es la tendencia. El resto son vivencias, recuerdos.
A quien le gusta estancarse en el barro con el auto. Las ruedas giran pero quedamos en el mismo lugar, y pensamos: “que bueno sería tener tracción 4x4”.
Todos los autos no la tienen, el ser humano sí. Solo nos cuesta saberlo.

¿Existen sustitutos para los vacíos? Y no hablo de drogas.
¿Se puede reemplazar el amor?
Mil veces me pregunto: ¿es barajar y dar de nuevo? ¿Y la historia? ¿Y las vivencias?

¿Cortar el cordón nos libera, o nos condena? ¿Llena el vacío o lo profundiza?

La tentación del salto a lo desconocido, y ver que pasa tienta. Aunque ello implique dejar atrás todo lo vivido y empezar de nuevo.
¿Pero cuando determinar que todo esta perdido o que solo estamos en una etapa “down”? No sea que después añoremos lo dejado atrás.

La vida es compleja. Eso lo hace vida.
Recuerdo el final del film “Conoces a Joe Black” donde Brad Pitt personificando a la muerte se queda admirando el final de fiesta, frente a Anthony Hopkins personificando a Bill Parrish, a quien vino a buscar la muerte.
En dicha escena se produce el siguiente diálogo:

Bill Parrish: Es dificil partir?
Joe Black: Qué quieres que te diga?
Bill Parrish: Ni hablar. Así es la vida. Debo tener miedo?
Joe Black: No, no un hombre como tú.


Repito, la vida es compleja. No la compliquemos más nosotros. El ideal no existe. Buscando el ideal llegaremos a viejos….y lo más probable que solos.