miércoles, abril 21

I´M BACK......


Estuve unos meses sin ánimo de escribir dado que los eventos políticos sucedidos en la argentina durante dicho tiempo, me generaron una amarga sensación de que no tenemos arreglo como país. Mientras el futuro del país se lo dejemos en manos a individuos (e individuas para que no se enoje la señora presidente por no tener en cuenta a su género), que hicieron de la carrera política su forma de vida, estamos perdidos.

Es por eso que debemos intentar por todos los medios disponibles, que aquellos que juntaron experiencia por fuera de dicho entorno contaminado, lo vuelquen en pos de cambiar nuestro destino.
Por eso vuelvo, aunque solo me sirva para expresar mis pensamientos por escrito, o que solo me lea un círculo muy reducido de amigos y conocidos que lo seguirán haciendo por diversos motivos.

Hoy quiero escribir sobre las verdades relativas. Me surgió la idea tras mirar en un portal de internet una discusión entre nuestro filósofo de barricada, y mal designado Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y una ex modelo del panel del programa televisivo de Roberto Pettinato.
En el mismo la ex modelo planteó lo que sucede en el país en cuanto a la suba de precios, ante lo cual Fernández respondió que esa era su “verdad relativa”, y que todos tenemos nuestra “verdad relativa”.


Comparto este punto de vista en cuanto que cada uno tiene su verdad relativa. Nadie es dueño de la verdad, y es propio de toda persona de bien buscarla. Recuerdo que en uno de mis primeros blogs escribí sobre un cuento de 5 cieguitos que tocando distintas partes de un elefante sacaba sus propias conclusiones, y que solo con la suma de las verdades relativas podían llegar a la conclusión de que estaban en frente de un elefante.
Y es en este último punto donde se equivoca Aníbal Fernández, a sabiendas o no, poniendo de manifiesto lo que representa o explica la esencia kirchnerista.

Por un lado al reconocer Aníbal Fernández que es dueño de una verdad relativa, está asumiendo a la vez que puede haber otra verdad, y por ende estar equivocado. Si reflexiona sobre esto debería entablar un diálogo más fluido con quienes piensen distinto que él para acercarse a una verdad más abarcativa, como haría toda persona de bien, en pos de acercarse a la verdad absoluta. Caso contrario estaría contradiciéndose sobre lo relativo de su verdad, cayendo en una actitud soberbia, o viviendo en el mundo de ignorancia.

Por otro lado debería ser consciente que su verdad relativa tiene más poder que la de otros mortales, por ende no comparable y sobre la cual debe ser más cuidadoso.
Él forma parte de un gobierno que toma decisiones sobre la vida y los bienes del resto de los ciudadanos. Un error en sus verdades relativas genera efectos sobre los demás. Un error en mis verdades relativas solo genera efectos en mi vida.

De ahí que vuelve a tomar fuerza la idea de lo que representa el consenso para la política de cualquier país. Un modelo de gobierno que se basa solamente en la verdad relativa del gobierno de turno no es inclusivo, en contradicción con lo que suele destacar la señora Presidente enfrente del micrófono de turno. Solo acepta al que comparte la verdad relativa, siendo el resto ajenos a todo derecho.
Rehusar al consenso tampoco es honesto ya que no busca la verdad, sino que quiere imponer la propia verdad relativa lo que puede ser el origen del germen autoritario.

Como vemos este es el pensamiento de nuestros actuales gobernantes que lejos está de la búsqueda de la verdad, solo de la imposición de un pensamiento único disfrazado de pluralismo, que con lleva a un nivel de soberbia e ignorancia que precede al principio del fin.

1 comentario:

Mercedes dijo...

Welcome back........lo último que hay que hacer es bajar los brazos.