sábado, mayo 23

TIEMPO DE ELECCIONES, TIEMPO DE REFLEXIÓN



Entramos en la época donde los políticos se acuerdan de los ciudadanos, no porque les interesemos, sino por los votos que significamos. Estamos en épocas de elecciones legislativas, pero con el agregado argentino donde en cada elección, aunque que sea a presidente de un club de barrio, están en juego los “intereses del país”.

Creo en la democracia, pero no creo en la democracia a la argentina. No me conmueve ni el oficialismo ni la oposición. No veo debates de ideas, ni propuestas de país sustentables en el tiempo.

Tampoco veo un intento de consensuar una política de estado que contenga elementos básicos, que luego gane quien gane los mantenga. Hoy votar es como agregar condimentos nuevos a una salsa, y ver luego que gusto queda.

Pero vayamos analizando que vemos en el ruedo.


El oficialismo, esta claro que va a perder su mayoría legislativa, pero necesita ganar en la provincia de Buenos Aires para mostrar que todavía tiene poder.
Para eso lanzó las candidaturas “testimoniales” (¿invento mediático?). Sergio Mazza, intendente de Tigre con licencia (¿existe esa figura para un cargo ejecutivo?), Jefe de Gabinete en ejercicio (el real no el de Tinelli), figura como candidato a diputado por la provincia. Dicen que si completa los tres casilleros se llevará un avión (de juguete) de regalo como el que usa Ricardo Jaime en las sombras.
Daniel Scioli, quien debería estar gobernando la provincia más rica, en posibilidades, pero más pobre en la realidad, también figura como candidato a diputado, no sabiendo que hará si sale electo. Lo que si sabemos que haga lo que haga, seguirá sin gobernar como hasta ahora.

En la oposición se agrupan el ex radicalismo (Alfonsín “hijo”, Lilita, Stolbizer, Cobos, y otros), generan una mezcla pensamientos que uno no sabe que vota. Se parece más a la ex Alianza: juntarse para ganar sin saber que hacer después.
Además la integran los Socialistas que votaron a favor de la estatización de los fondos de las AFJP, estafa nacional como hoy se comprueba con utilización que se está haciendo de dichos fondos, mientras que el resto de sus socios en este Acuerdo Cívico y Social, votaron en contra. No veo mucha coherencia.

Por el lado del Pro y el “neo peronismo”, que podemos esperar.
El Pro está haciendo una buena gobernación en la ciudad (por lo menos se ven arreglos de fondo, y no parches). Ahora aliarse al peronismo es otra cosa.
Es cierto que este bendito país gira alrededor del peronismo. Cuando es gobierno hacen y deshacen a gusto. En la oposición son un estorbo.
Además, como dice un cuñado mío; “el peronismo es un franquicia”. Todo vale y todo encaja dentro del paraguas peronista. Sin más Menem y Kirchner son peronistas, y no hace falta aclarar lo distintos que han sido sus gobiernos.
Por eso hay que inventar “neo peronismos”. Hacerse dueños de la franquicia, y conseguir esa base de alrededor 30% de los votos que votan solo porque es el peronismo, y lamentablemente y sin discriminar (pero es la realidad aunque no guste), no tienen la más mínima idea de a quien votan.

Sin nada nuevo bajo el sol nos aprestamos a una “nueva demostración democrática de los argentinos”. Nada más lejos de la realidad. Solo seremos invitados de piedra a un juego donde los únicos que ganan son los políticos, independientemente del partido en que estén. Ellos la tienen bien clara. La política es una profesión lucrativa en la argentina, la cual es sustentada por aquellos que cada tanto somos invitados al juego con una única función: emitir el voto, y no molestar hasta la próxima elección.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

uuuuuuuuuuuug!

Carina Dipace dijo...

me hicistes pensar