miércoles, noviembre 5

¿PORQUE PARA LOS POLÍTICOS SOMOS TODOS TARADOS?



Luego de la presentación por parte del poder ejecutivo del proyecto de reforma del sistema jubilatorio se desató un debate sobre el tema entre nuestra clase política, que más bien parece un monólogo ya que ideológicamente la gran mayoría de los políticos están a favor del sistema de reparto.

Noto a través de sus declaraciones que consideran que los ciudadanos somos todos tarados, y que ellos deben velar por nuestros intereses, sin sentarse un segundo a pensar cuales son realmente nuestros intereses.

También detecto o bien desconocimiento, o bien intencionalidad en las mentiras que vierten en sus declaraciones para justificar el proyecto de reforma, total o parcialmente.
Acá mi punto no es defender o no a las AFJP. Mi postura es intentar esclarecer las falsas “verdades” que se están diciendo, y que traspasan el ámbito del proyecto de la referencia, sino que muestran a las claras que los políticos nos desmerecen, y no nos consideran capaces de tener nuestras propias ideas, o de ser dueños de nuestros destinos.

Veamos mis puntos de vista:


1. se esta discutiendo un cambio de sistema de jubilación una generación de políticos que lo más probable que no estén, cuando el grueso de los que hoy trabajan tengan que recibir los beneficios.

2. dado que está decisión va a tener impactos en un futuro muy lejano, debería ser un asunto a tratar con gran profundidad. A modo de ejemplo, Chile estuvo un año analizando su sistema actual, y todavía le quedaron puntos pendientes que seguirán analizando.

3. ha habido planteos de políticos sobre que los trabajadores no deberían preocuparse de la jubilación, que para eso está el Estado. Ahora bien, el estado son los que pagan los impuestos, y los trabajadores son los que aportan al sistema de jubilación. Es imposible esta disociación, salvo que el objetivo final sea engañar. Uno como trabajador quiere saber que van a hacer con los aportes de uno, y teniendo en cuenta lo que los jubilados hoy cobran es irónico pedirles que no se preocupen. Esto es independiente que los mismos quieran mantenerse en la AFJP o en el sistema de reparto.

4. se plantea como una ventaja que ahora los fondos que estén en el sistema de reparto serán controlados por una comisión bicameral. Siempre ha sido más fácil controlar a un privado desde el gobiernos, dado que este detenta el poder de policía, que el gobierno se controle a sí mismo. Si como se dice, las AFJP hicieron los que quisieron, eso es responsabilidad de los entes de control gubernamentales que no cumplieron con su función. Que garantiza que desde el estado el gobierno se controlará mejor a sí mismo. Dada nuestra historia no hay manera.

5. estamos en una democracia, con lo cual el pueblo es soberano. Si se dio hace un año, la posibilidad de optar por el sistema, porque ahora no se considera al pueblo maduro con la decisión que cada uno tomó. Según la diputada del bloque Solidaridad e Igualdad, María América González es porque la gente no sabe. No conoce todo lo que implica un sistema de jubilación, y porque no recibió toda la información. Todo esto a pesar de la fuerte campaña desde el gobierno para que todo el mundo se pasase al sistema de reparto. Una vez más nos subestiman, y desde una posición suprema nos indican que es lo más conveniente para nuestra felicidad.

6. las AFJP son administradoras y fiduciarias de los fondos que administran. No son dueñas de los fondos, si que los mismos son de los aportantes. Si se aprueba la ley pasaran los mismos a una gran bolsa, sin el consentimiento de los aportantes generando lisa y llanamente una apropiación de bienes ajenos. En criollo, un robo.

7. un sistema de capitalización no es un fracaso. El mismo en conjunto con un sistema estatal podría funcionar, y cubrir todas las circunstancias que se presenten para los jubilados futuros. El que tiene capacidad de ahorro va a la AFJP, y el que no a la estatal.

8. para que un sistema de reparto funcione tiene que haber casi 4 trabajadores activos, por uno pasivo. Los estudios poblacionales dan que un par de años habrá un trabajador activo por pasivo. Vayamos pensando como será de escasa la jubilación para entonces.

9. hoy el mundo se está replanteando el sistema jubilatorio de reparto por la misma razón que expuse en el punto anterior. En Europa los índices de natalidad indican que el sistema de jubilatorio va en camino del fracaso. Si profundizamos nos daremos cuenta que esta problemática no es solamente argentina, y que sería de personas inteligentes aprovechar de las experiencias de otros, y de generar intercambio de ideas con aquellos países que también están estudiando el tema.

10. no hay dudas que las comisiones de las AFJP fueron y son altas. Pero no menos cierto es que en las mismas se incluían por un lado un seguro de vida, de forma tal que si uno moría, los fondos no desaparecían, sino que iban a sus herederos. Así mismo, si sufría algún accidente, y por ende quedaba inválido, empezaba a cobrar la jubilación como si hubiera hecho el aporte total. También dentro de la comisión se incluía una parte por administrar los fondos durante toda la vida del aportante. Hoy es usual que se cobre por administración de carteras entre un 2%/4% anual sobre el total administrado. Ambos métodos tienen a igualarse en el tiempo.

11. los fondos aportados tienen que mantener el poder adquisitivo para que los jubilados al menos no pierdan valor. Si encima se logra que superen la misma se podrá contar con mayores fondos al momento del retiro. La gran equivocación en el sistema de AFJP fue no haber impuesto distintos perfiles de riesgo, donde el aportante decidiese como quería invertir sus fondos (conservador, medio, y agresivo por ejemplo). Que a las AFJP las hayan obligado a invertir en bonos del estado que luego fueron defaulteados no fue culpa de las mismas, sino de los gobiernos de turno que tomaron las medidas incorrectas para llegar a esa situación.

12. el traspaso de un sistema a otro generó un desbalance, ya que el sistema de reparto dejo de recibir gran parte de los aportes anteriores, los cuales fueron a formar parte del nuevo sistema. El puente entre ambos se intentó cubrir emitiendo bonos que compraron las AFJP, y que si no hubiera habido un endeudamiento desmedido en su momento se habrían pagado sin problema.

13. un sistema de jubilación tiene que pensar en un horizonte de 45 años de aportes aproximadamente. No podemos tomar sacar conclusiones erróneas de un sistema en un momento puntual, con una crisis global sobre nuestras cabezas. Hay que pensar con la mente fría, y no producto de calenturas. O aprovechando dichas situaciones para imponer sistemas que la historia nos muestra que nunca han funcionados. Desde que soy chico escucho las quejas de los jubilados por los magros fondos que reciben.

14. finalmente, dar caja al gobierno, cualquiera sea este, y del signo que sea, es una inocentada. Los políticos argentinos viven de la caja pública, y el gobierno de turno les tiene que abonar el diezmo si quiere tener el apoyo, y no perder poder. Negar esto es no querer saber de cómo funciona la política argentina. Hagan una lista con los 20/30 políticos más poderosos de últimos 30 años y verán lo “pobres” que son.

15. si los fondos los manejan los políticos como creen que invertirán los fondos. ¿Pensarán en cual es el proyecto que más valor agrega a la economía en su conjunto, o aquel que les genere el mejor retorno personal?


No estoy contra las ideologías. Cada uno tiene derecho de elegir la que más le plazca, pero tampoco tenemos que ser inocentes, con lo cual tenemos el deber de analizar dicha ideología con la implementación por parte de los políticos argentinos.
Si no les daremos la razón a los políticos sobre que los ciudadanos somos todos tarados.


1 comentario:

Ramón Mier dijo...

Felicidades por tu análisis. Desde México veo con gran preocupación que nuestros políticos están mirando (muchos de ellos con envidia) lo que pretenden hacer sus políticos con el sistema de pensiones en Argentina.

Saludos y de nuevo felicidades.