domingo, octubre 26

EL ÚLTIMO LIBRO QUE LEÍ, PERO NO EL ÚLTIMO QUE LEERÉ


La semana pasada compre y leí el último libro de Juan Carlos de Pablo, Levantemos la Puntería. Siempre me ha gustado de Pablo, y este libro no es la excepción. Con una lógica económica, y un lenguaje ameno, pone de manifiesto verdades económicas que nuestros políticos no saben ni que existen.

A continuación voy a transcribir unos párrafos que elegí (en itálicas algunos comentarios míos). Si les interesan van tener que comprar el libro para acceder al resto.


“Cuando semblanteo a un político, un dirigente o un opinólogo, entre otras cosas, trato de descubrir si alguna vez en su vida trabajó. Si no pasa este test tan elemental, sencillamente lo ignoro.”
“Cuando el voluntarista ejerce el poder más allá de su propia persona, sus súbditos pagan las consecuencias de su error de diagnóstico.”

“Entre las muchas cosas que mis profesores me metieron en la sangre está la distinción entre el plano del ser, positivo o fáctico, y el plano del deber ser, o normativo (que no tiene nada que ver con parecer en vez de ser, en el nombre del deber ser).”
“El análisis económico pertenece al campo positivo o del ser, por oposición al normativo o del deber ser. Consecuentemente, no le compete decir qué se debe hacer, sino identificar aquellas alternativas entre las cuales se puede optar.”
Muchas veces se dice que el gobierno debe hacer o no determinadas cosas, ahora nunca se discute la factibilidad de las mismas.


“Contarnos el cuento implica pensar que no es cierto que el cambio genera conflicto, que se puede pensar en una globalización donde sólo hay ganadores, que hay basar las decisiones en el “bien común”, en mi opinión un peligroso “comodín” que no fuerza a poner sobre la mesa la naturaleza conflictiva del cambio.”
Hace también mención a Schumpeter y su idea de la destrucción creativa (el avance tecnológico por ejemplo, deja empresas obsoletas en el camino generando nuevos desempleados que si no se adaptan les será muy difícil reinsertarse. Son los costos del cambio, que a nivel global son menores que los beneficios, pero no para quien pierde su empresa o trabajo.

“Por eso cabe plantear quién es el Estado, ese que, según muchos, tiene que hacerse cargo de que existan determinados bienes. La respuesta no tiene nada de misteriosa: el Estado somos aquellos que pagamos los impuestos.”
“Por lo cual, aunque involuntariamente, los contribuyentes impositivos argentinos somos extremadamente generosos. Siempre me llamó la atención que cuando algún funcionario público (presidente de la Nación, gobernador o intendente) entrega las llaves de viviendas financiadas con el producido de los impuestos, inaugura alguna obra pública o entrega subsidios a desocupados, agradece los aplausos de los beneficiarios. ¡Como si él –o ella- hubiera puesto la plata! ¡Escuchó alguna vez a algún funcionario público que, en tales circunstancias, agradeciera a los contribuyentes impositivos por el esfuerzo que posibilitó construir dichas viviendas o financiar los referidos subsidios?”
Esto es tan cierto, y siempre hemos visto gobiernos donde se arrogan los beneficios del hacer, con la plata de todos.

“La experiencia confirma lo que el sentido común hacía sospechar. Las reglas de juego que existen en una sociedad donde rige la demandocracia generan mayores cantidad y calidad de bienes que los que surgen, con igual disponibilidad de recursos, en otra sociedad donde rige la ofertocracia.”
De Pablo se refiere a demandocracia cuando son los usuarios que con la compra de bienes o servicios determinan que bienes o servicios deben generan las empresas.
Y llama ofertocracia cuando son las empresas quienes determinan los bienes y servicios a generar, y el usuario los tiene que aceptar o jod….


“Exagerando un poco, suelo explicar el estancamiento o relativamente pobre crecimiento argentino verificado durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX, por el hecho de que los empresarios y los ejecutivos estuvieron tan ocupados que no les quedó tiempo para trabajar.”
De Pablo hace una distinción entre lo que es trabajar, y estar ocupado, siendo esta última actividad la de hacer lobby frente al gobierno de turno, tanto sea para conseguir alguna ventaja, o para que no le generen una desventaja. Y se refiere a trabajar, a utilizar la capacidad para crear valor.
Y agrega con respecto a esto:

“Una política económica basada en instrumentos generales y sin excepciones induce a los empresarios y ejecutivos a trabajar; una política económica basada en la desregulación los induce a trabajar; una política económica basada en la regulación los induce a estar ocupados. Es increíble la frecuencia con la cual estas consideraciones son ignoradas al diseñar e implementar políticas económicas.”

“A propósito los mercados no existen……Quienes existimos somos los seres humanos, quienes no pudiendo –o no queriendo- satisfacer nuestras necesidades de manera individual, intercambiamos nuestros servicios laborales incorporados a las mercaderías y los servicios. Con enorme frecuencia, protestar contra el mercado implica protestar contra los “términos del intercambio”, es decir, quejarse por lo poco que una cobra cuando vende y lo que tiene que abonar cuando compra Con parecida frecuencia, pedir que el Estado reemplace al mercado quiere decir pretender que un mecanismo público eleve los precios a los cuales vendo, reduzca los precios a los cuales compro, o ambos a cosas a la vez.”
Este punto esta muy bueno, especialmente para que lo lea nuestra presidente, ya que últimamente se ha dedicado a denostar los mercados. Se ve que nunca agarró un libro de economía básica.

“Pontificamos a favor de los controles y las regulaciones, pero en nuestro comportamiento individual somos casi anárquicos (no recontraliberales para no perturbar al lector). Basta que, por el mero aumento del número de autos que pretenden circular por una misma ruta, se forme una fila y el tránsito avance más despacio, para que comencemos a circular por la banquina derecha y, pero aún, también por la izquierda…”

“En países como Estados Unidos o Inglaterra, el dictado de una disposición termina la discusión. Cuando, en un vuelo de laguna compañía norteamericana, la azafata anuncia que algo esta prohibido by law (por la ley), lo que está diciendo es que no hay nada que discutir.…..”
En Argentina no. El dictado de una disposición parece ser, en el mejor de los casos, un elemento a tener en cuenta….”

“La tragedia de Argentina durante los primeros años del siglo XXI fue (¿es?) la percepción de muchos de nosotros de que los recursos (y sus frutos) que tenemos fuera del sistema económico formal son “míos”, mientras que los recursos que los que tengo dentro del sistema son “nuestros”, es decir, que para poder disponer de los bienes registrados a mi nombre y físicamente ubicados dentro del territorio nacional, tengo que pedirle permiso al presidente, al ministro, al intendente de la ciudad, a los piqueteros, a los analistas de buen corazón, etc.”

“Es importante deducir los efectos que causará una decisión, ignorando la credibilidad que delante de los interesados tiene quien efectuó el correspondiente anuncio.”

“Los incentivos como las amenazas, sólo tienen efecto cuando son creíbles.”

“Se comete un pecado grave cuando no se ve el presente prestándole atención al pasado, pero también se comete un pecado grave cuando se intenta ver el pasado con ojos del presente.”

“¿Qué enseña la lectura de la historia, y su correspondiente reflexión?
Las decisiones las adoptan seres humanos….
Las modificaciones son procesos, rara vez instantáneas….
Las modificaciones tienen ganadores y perdedores, y por consiguiente son resistidas….
De los extremos se tiende a volver al promedio….
La explicación causal es muy difícil, porque existen graves problemas de identificación….”

“Los argentinos en general, y los porteños en particular, nos aguantamos casi cualquier cosa menos pasar por ingenuos. Esta es la razón por la cual, lamentablemente, las explicaciones conspirativas son tan populares entre nosotros.”

“La globalización (o mundialización) es una consecuencia de la formidable reducción de los costos de transporte y comunicación.”

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