lunes, abril 7

DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA: MITO O REALIDAD


A partir de la suba de las retenciones al campo, se profundizó el debate sobre un país más justo, con distribución de la riqueza. El llamado a la inclusión social, como modelo económico de este gobierno, fue parte del argumento que utilizaron para justificar dicha medida. ¿Pero garantiza la distribución de la riqueza una mayor inclusión social? ¿Es la forma de lograr un país más justo, distribuir parte de lo que otros ganan por su trabajo, su proyecto, idea o inversión? (Nota: acá asumo que las ganancias generadas son legales, caso contrario no es un problema de distribución sino penal).

Intentaré ser lo más claro posible con mi postura, para lo cual quiero aclarar que yo también quiero un país más justo, y para todos. No creo en utopías, y asumo que por la naturaleza del hombre siempre veremos injusticias por doquier. Pero podemos acordar que nadie quiere ver gente que se muera de hambre, o que no tenga un trabajo digno, o que no puedan estudiar o atenderse en un hospital.

También deseo aclarar que un tema como este es difícil tratarlo en forma resumida, para que no supere el espacio promedio de un post, y que a su vez quede claro el planteo.

Hoy en día se escucha que para generar un país más justo se debe distribuir la riqueza. Esto asumo varios actores: los que generan riqueza, los beneficiarios de la distribución, y los que deciden todo el proceso.
Analicemos uno por uno.

Los Generadores de riqueza

Siempre se asocia a los generadores de riqueza con aquellos que detentan la tenencia del capital. Nada más errado. Hoy podemos ver miles de ejemplos, donde con solo nombrar a Microsoft o a Google tiramos por la borda dicho argumento. También los hubo en el pasado; revolución industrial, inventos, etc.

Hoy y siempre, el conocimiento aplicado, la creatividad, la mente…. han sido pilares fundamentales en la creación de riqueza. El capital es el resultado acumulado de la generación de riqueza, pero que por sí solo no genera. Es más, muchas fortunas han desaparecido ya que solo contaban con capital, y ninguna idea.

En cambio con una buena idea es fácil conseguir capital para llevar a cabo un proyecto que genere riqueza (veamos sino el proyecto de Banco para Pobres del Dr. Muhammad Yunus).

El trabajo también funciona como el capital (el famoso capital humano). El trabajo sin ideas, no genera riqueza, y puede ser fácilmente reemplazado. Por eso es que muchos trabajos se han reemplazado por robots, dejando a los hombres la tarea de crear.

Los beneficiarios de la distribución

Nadie puede negar que haya gente necesitada en el mundo. Algunos nacieron en la pobreza absoluta, otros tienen discapacidades, y otros temporalmente están por debajo de la línea de la pobreza.

También podemos incluir en esta categoría a los niños y a los ancianos.

Toda esta gente no puede vivir dignamente por sus propios medios. Necesita que alguien los ayude a salir de dicha situación, pero siempre con la visión de que en el largo plazo puedan salir por sus propios medios. Es la única forma para que puedan, realmente vivir dignamente.

Por otra parte ser beneficiario de la distribución le genera dependencia, ya que al no poder generar su propia riqueza, depende de un tercero que la genere por él, y de otro que la distribuya. Esta dependencia, y pérdida de libertad, torna imperativo la necesidad de salir de dicha situación a través de la creación de su propia riqueza.

Los que deciden todo el proceso

En esta categoría, obviamente en modelos de países democráticos, entran los gobiernos, quienes tienen los atributos atorgados por la constitución, para que a través del cobro de impuestos, puedan efectuar la distribución de ingresos.

Tienen la difícil tarea de buscar un equilibrio entre las necesidades y la satisfacción de las mismas. Sus decisiones afectarán en el comportamiento del resto de los involucrados pudiendo incentivar o desincentivar a que se genere riqueza, o que se aumenten los necesitados. Fácilmente puede enviar señales erróneas, y lograr el efecto inverso al deseado.

También no hay que dejar de lado el costo del proceso de distribución, ya que deben minimizar la pérdida de riqueza que se pudiera generar al traspasarla de un sector a otro.

Por otra parte la distribución le genera un poder al gobierno, que puede distorsionar el fin que busca. Tener el poder de decidir a quien se le reduce la riqueza, y a quien se le otorga, genera un metapoder en los niveles operativos del gobierno, que también generan distorsiones en todo el proceso.

Algunas conclusiones

Como he comentado brevemente la distribución de la riqueza no elimina la pobreza. La misma se elimina cuando cada individuo adquiere la capacidad de generar su propia riqueza. Cuando logra ser creativo, y aplicar los conocimientos adquiridos. Es por eso que siempre se dice que la educación es necesaria, pero no suficiente, para salir de la pobreza. También tiene que haber actitud, incentivos para querer generar riquezas, sacrificio, y pensamiento de largo plazo.

Cuando le exigimos al gobierno que termine con la pobreza le tenemos que exigir que genere las condiciones para que cada uno pueda concretar lo expuesto en el párrafo anterior. Cuando le pedimos que distribuya riqueza, lo único que estamos logrando es que perdure la pobreza, ya que para vivir dignamente no solo basta, aunque es deseable, con que cada uno tenga un plato de comida en la mesa, o una vivienda. La dignidad se logra cuando uno se lo consigue por sus medios, y no según el arbitrio, interesado o no del gobierno de turno.

Podría seguir hablando de cómo garantizamos que el gobierno no utilice el mecanismo de distribución como herramienta política, o como medio para tener más poder. Es muy tentador no generar los medios (educación, capacitación, etc.) para que cada uno pueda generar su propia riqueza, y de esa forma que los necesitados dependan de la “bondad” del gobierno.

También se corre el riesgo que la riqueza que se distribuya, no sea obtenida de una forma equitativa, con lo cual se generaría los famosos lobbys y amiguismos de sectores económicos para con el gobierno.

Por último no hay que dejar de lado el desincentivo que puede generar una política de distribución de la riqueza en el largo plazo, con la búsqueda de la dignidad humana, donde cada individuo generé su propia riqueza, y logre por ende su independencia de los demás.

Finalmente cada uno podrá sacar sus propias conclusiones de lo que ha obtenido la política de distribución de la riqueza, que con sus más y sus menos se ha venido proclamando y o ejecutando desde 1940 hasta la fecha, y lo poco que se ha hecho por educar a la gente.

viernes, abril 4

CUANDO LOS QUE ENSEÑAN COMUNICACIÓN NO SABEN COMUNICAR


En la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA se dicta la carrera Ciencias de la Comunicación, con lo cual sus autoridades deberían ser expertos en el tema, y demostrarlo ante los ciudadanos, quienes les pagamos sus sueldos.

¿A que se debe este comentario? Hoy dieron a conocer un informe sobre la cobertura del reclamo agropecuario (no lockout: ver aclaración al final), donde hacen mención entre otras cosas a:

Así mismo, los observadores indicaron que "el público de los medios ha recibido muestras inadmisibles de trato discriminatorio de los actores sociales según su capacidad económica o su pertenencias de clases ante formas similares de reclamo de derechos".

La Facultad también mencionó la "notoria ausencia" de contrastes en las posiciones dadas a conocer en los medios sobre las medidas de las cuatro entidades que las convocaron y que todas estas cuestiones ponen de manifiesto "la necesidad de la sanción de una ley democrática de radiodifusión que garantice los derechos del público a acceder a la información plural".

[Ver informe]


La verdad que dicho informe me confundió cuando leo las declaraciones de la Sra. Presidente en la web de la agencia oficial de noticias Télam. Veamos que dijo:


La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunió este mediodía con autoridades de la UBA para tratar la creación de un observatorio contra la discriminación e hizo un llamado a que los medios de comunicación fomenten la libertad de prensa.

“Se hace imperiosa una mirada reflexiva sobre cómo nos informan a los argentinos”, afirmó Fernández, al tiempo que vinculó las prácticas discriminatorias de los medios con la calidad institucional.

“Todos tenemos que tener la libertad de escuchar todas las voces, eso es calidad institucional y quienes más la reclaman son quienes menos la practican”, sostuvo la mandataria.

“Quienes tienen la responsabilidad de informar a la opinión pública son también quienes nos deben la calidad institucional que hace falta en Argentina”, concluyó.


Como todos sabemos durante la protesta agropecuaria, corte de rutas, y cacerolazos la Sra. Presidente se dirigió al país 4 veces (el día del cacerolazo, en un acto en Parque Norte, el día que amplio las medidas para los pequeños productores, y en un acto en Plaza de Mayo). Esto quiere decir que el país tuvo oportunidad de escuchar perfectamente la posición oficial.

También el ministro de economía expuso la posición del gobierno por televisión, y varios ministros y políticos afines a la Sra. Presidente tuvieron oportunidad de defender la posición oficial.

Mi confusión siguió creciendo cuando recordé que el día de los cacerolazos, tuvo que pasar casi una hora para que los canales de noticias se hicieran eco de dicho suceso. Es más, la agencia oficial de noticias Télam lo obvió, lo cual llevó al diario Perfil explicar en una nota “Por qué, a partir de hoy, Perfil.com deja de usar el servicio de cables de la agencia oficial de noticias Télam”. [Ver artículo]

Y la confusión superó mi limitado entendimiento cuando recordé lo actuado por Luís D’Elia, al amparo del gobierno, durante dichos días; golpiza a un ciudadano que no opinaba como el él, la discriminación que efectúo sobre el humorista Fernando Peña (“Te odio Peña, odio tu plata, tu casa, odio a la gente como vos”; "Peña no merece ser puto porque los putos son buena gente").


Señores del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Sociales, ¿a quién se están dirigiendo con su informe? ¿Podrían iluminarme?

Lockout: cierre patronal de una empresa. Lo que hizo es sector agropecuario fue una protesta, corte de rutas, etc., cualquier cosa menos un lockout. Cuando un productor es dueño de su campo, el mismo lo trabaja, y decide protestar parando, no es un lockout, salvo que se quiera hacer creer a la gente que la protesta fue sola de grandes terratenientes, y no de miles de productores.
Eso si es desinformación y discriminación.