miércoles, noviembre 21

HEBE DE BONAFINI

Hay temas que son políticamente incorrectos tratarlos en esta época de revisionismo histórico, ya que se nos puede englobar como pro-represores, o fascistas. Igualmente prefiero correr el riesgo, y arriesgarme a expresar mi pensamiento, planteando ciertas incoherencias detrás de la defensa de los derechos humanos.


Aunque en la cabeza me retumba la frase “no aclares que oscurece”, no puedo resistir en reforzar mi creencia de “no a la violencia” por ningún motivo. Aquel que defiende un “seudo” ideal utilizando a la violencia, invalida desde mi punto de vista el ideal que dice defender.


Hoy cuando se habla de derechos humanos nos referimos exclusivamente a aquellos que murieron, o fueron torturados, o desaparecieron, a manos de las fuerzas de seguridad durante la última dictadura. También se incluye en una segunda medida a los que delinquen, ya que su acción, se aclara, es producto de la exclusión, dejando flotar una “verdad” con tan poco consistencia como el aire de que todo excluido es delincuente.


Los derechos humanos tienen varias connotaciones que a veces es bueno aclarar para no confundir al común de los mortales, en los cuales me incluyo. Primero son para todos los seres humanos, grandes, chicos, nacidos y por nacer, y nadie tiene permiso para invadir el derecho del otro (se acuerdan de la famosa frase “los derechos de uno terminan donde empiezan los derechos del otro”).


Segundo todo derecho implica una obligación. Si yo quiero hacer uso de mis derechos, tengo la obligación de respetar el de los demás. Yo no puede exigir el derecho a la vida por un lado, y utilizar la violencia por el otro.


Tercero, no debemos confundir derechos con deseos. Sería glorioso que no existiese la pobreza en el mundo, pero eso es un deseo. No ser pobre no es un derecho, es un resultado de una suma (o resta) de factores. Obviamente que hay que luchar por reducir la pobreza, por eso dijo que es un deseo, pero no lo debemos hacer a costa de violar los derechos de otros. Tengamos en cuenta que desde que el hombre es hombre la vida no es justa, y que no podemos obligar a alguien a ser generoso con los demás. Obligarlo sería violar su derecho, por más injusto que nos parezca. Si empezamos violando un derecho abrimos una puerta de un interior desconocido y oscuro.


Cuarto, los derechos humanos no son de izquierda ni de derecha. Son de todos, y todos los tenemos que defender. En la historia mundial tenemos ejemplos de derechas e izquierdas que violaron los derechos humanos de la misma manera. Por eso que en los extremos, ambas se dan la mano.


A que viene todo este planteo se preguntarán. Resulta que ayer hubo dos hechos que la tuvieron como referente a Hebe de Bonafini. Por un lado se le entregó el predio del ESMA para convertirlo en un Espacio para la Memoria y la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, el cual incluye el Liceo Naval el cual se utilizará para formar nuevas generaciones de militantes sociales, según Hebe se ocupó de informar.

Por otro lado dio a conocer la contratación que hizo de lo servicios de Felisa Miceli (¿se acuerdan?) para que dirija el equipo de contadores y arquitectos que construyen casas, manejan la Universidad Popular y la radio de las Madres.


Hebe de Bonafini fue la que festejó los atentados a las torres gemelas. Nos guste o no EEUU y su política exterior, allí murió mucha gente inocente.

También en más de una declaración habló a favor de los que tomaron las armas en los ’70. Y por si fuera poco no duda en defender a la ETA y a Irán por la imputación que se le hace por el atentado contra la AMIA.

Con todo este historial, ¿de que derechos humanos nos habla? ¿Qué clase de militantes sociales quiere formar? ¿Alguna vez expresó alguna congoja por los inocentes (si, los hubo) que murieron a causa de la guerrilla?

Creo que desde mi punto de vista, más allá de que uno se considere de izquierda, centro, o derecha, no la veo a Hebe de Bonafini defendiendo los verdaderos derechos humanos.

Por otra parte, justo para que controle todos los recursos que recibe de nuestros bolsillos, a través del uso discrecional del estado (cuantas ONG desearían tener un porcentaje ínfimo de lo que ella recibe, para financiarse), serán “controlados” por quien no supo explicar de donde sacó los billetes encontrados en su baño personal del Ministerio, luego de ensayar varias mentiras.

Parece poco razonable, y hasta poco ético, que quien tenía la responsabilidad de girar los fondos de ayuda a Hebe de Bonafini, ahora sea quien controla que se los haya usado para los fines por los cuales se entregaron.

Esta claro cual es mi posición con respecto a Hebe de Bonafini, y hablo de ella y no del resto de las madres ni de las abuelas. Creo que ella es un mal para quienes quieren defender los reales derechos humanos.

No se que pecados históricos quieren lavar los Kirchner para dejar pasar todo esto. Mientras tanto el resto de los argentinos esperamos que alguna vez se levante al lado de la bandera argentina que flamea en la casa Rosada la bandera de los derechos humanos “….para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino; invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución para la Nación Argentina”.

Aclaración (25-Nov-07; 14:00hs)

Dado un intercambio de comentarios recibidos con respecto a este post, me veo en la obligación de ser más claro para explicar mi postura (me refiero al párrafo en que escribo sobre la pobreza, los derechos, y los deseos):

  1. considero que existe un derecho del ser humano de contar con las necesidades básicas (alimentación, vivienda, educación, etc.)
  2. la realidad nos lleva a que ese derecho sea violado, y por la tanto termino llamándolo deseo en mi post
  3. sin bien todos somos responsables para que todo esto cambie, el que tiene mas poder para llevarlo a cabo es el gobierno que nos toque en gracia (o desgracia).
  4. las políticas a aplicar deben considerar el largo plazo, y no meros instrumentos electoralistas. Las medidas populistas han demostrado el fracaso.
  5. la única manera que un país salga de la pobreza es con educación, la cual genera el conocimiento que conlleva a la creación de riqueza. La mera redistribución es un paliativo momentáneo que no ayuda a erradicar la pobreza de fondo.

sábado, noviembre 17

QUE LEER EN VACACIONES

Se acerca el verano, y es cuando uno se pone más activo con la lectura. Dejando de lado un poco los acontecimientos políticos del país, he dedicado este post a recomendar tres libros que leído este año.

UN VIAJE A LA ESPERANZA: salir de la pobreza con trabajo y dignidad

Jesús María Silveyra

Madagascar es una isla entre Asia y África, asolada por problemas de toda clase que dejan a la mayoría de su población, 17 millones de habitantes, en una situación de pobreza crónica. Allí, el padre Pedro Opeka, argentino de origen esloveno, plantó un sueño de esperanza para quienes parecían no tener más opción que una vida de marginación, delincuencia, explotación y miseria. Edificó un pueblo donde antes existía un basural con la sola ayuda de quienes antes vivían en esa zona.

La riqueza de esta experiencia es impresionante, de cual solo puedo transmitirles algunas líneas:

“Cuando uno tiene fuerza, tiene que ser autosuficiente, vivir del propio trabajo y del esfuerzo. Si otros sudan en tu nombre, debería darte vergüenza….”.

“…..La respuesta la deben dar los dirigentes. Uno ve a los políticos que piden e imploran que los voten diciendo que le van a solucionar los problemas a la gente. Pegan afiches en las calles, anuncian sus nombres con megáfonos, van a las radios y a la televisión, pidiéndoles a la gente que los elijan para solucionarles los problemas….”.

A la hora de trabajar en el campo, Pedro sale a dar el ejemplo. “Les decía a los jóvenes que la única manera de no tener hambre es trabajando.” Entonces se metía en los arrozales, con el agua hasta la cintura y los pies hundidos en el fango, y participaba como uno más de la siembra o la cosecha. “Es que la gente, cuando está mal, aprende más del ejemplo que de las palabras.”

“El dinero sobra en el mundo, el asunto es que no se utiliza bien. Por esa razón cada vez son más los pobres que habitan el planeta. Pese al desarrollo económico, la pobreza no disminuye y es el gran fracaso de la humanidad….”.

“…..Cuando los recursos sociales los maneja el Estado, no llegan a donde deben llegar, van a parar a otro lado, generalmente a los bolsillos de los políticos. Sobre todo en los países subdesarrollados.”

También existen reglas de comportamiento, diecinueve, en cuya introducción figura: “Estas reglas nos ayudarán a poder vivir juntos y a controlar nuestros actos. No se han establecido para que la vida sea más difícil, sino todo lo contrario, para que exista más armonía en nuestra comunidad y podamos evitar los conflictos.”

“El verdadero revolucionario hoy casi no existe. Hasta suena mal la palabra, porque se la ha utilizado de una manera muy ligera, lo mismo que con la caridad. Al usar mal las palabras, les quitamos el peso y el contenido. Hoy en día, el revolucionario es el que grita por la justicia y mañana se llena los bolsillos con el dinero de los demás. A la palabra se la fue vaciando de sentido. Lo mismo ocurre con los que hablan de justicia pero utilizan la violencia. Dicen ‘yo soy un revolucionario’, cuando en realidad es otra cosa, jamás utiliza la violencia. Un revolucionario es alguien que es consecuente con lo que dice, que hace lo que dice, que persevera en la acción que está llevando a cabo, que da la vida por la misión, Cristo lo fue, porque quiso transformar el mundo y a la gente, cambiando los corazones.” “Dicen que las palabras conmueves y que los ejemplos arrastran.”

KIRCHNER & YO: por qué no soy Kirchnerista

Fernando Iglesias, escrito y periodista especializado en temas políticos, particularmente en la globalización y sus consecuencias.

El libro es obviamente antikirchnerista. Pero no proviene de un escritor que uno podría tildar de derecha. Por otra parte el análisis de la política aplicada por Kirchner, “un peronismo no peronista y un montonerismo no montonero”, nos muestra un punto de vista interesante sobre como uno puede aprovechar políticamente las coyunturas históricas, y sacar ventajas de ellas.

Sin embargo, desde mi punto de vista, lo más interesante de este libro es el capítulo 2, el cual nos muestra a través de una largar serie de gráficos una realidad que nos cuesta aceptar. Desde los militares hasta el presente, los mejores indicadores que muestran como prosperan los habitantes de un país, se dieron durante el primer gobierno de Menem. ¡Sí!, durante parte de la llamada “la nefasta década del ‘90”. Se podrá buscar todo tipo de justificación para querer desmentir esto, lo cual tampoco afirma que Menem haya sido el mejor, sino que alguna vez como sociedad, políticos incluidos, deberemos rescatar lo bueno de quienes nos precedieron, y mejor todo aquello que hicieron mal.

LA ECONOMÍA LONG TAIL: de los mercados de masas al triunfo de lo minoritario

Chris Anderson, editor jefe de la revista Wired.

Es cierto que internet ha cambiado el mundo de los negocios, pero en la economía long tail nos amplia el horizonte de ese cambio.

En los negocios que se ocupan del mercado minorista, la mayoría de los recursos se destinan a analizar aquellos productos que más se venden, dado el principio de la escasez (espacio, tiempo, costos, etc.). Las planillas de ventas se concentran en la Ley de Pareto (80x20), o sea el 20% de los productos que generan el 80% de las ventas. Al resto se les dedica un esfuerzo marginal, ya que los costos hacen que no sea económicamente viable prestarles mucha atención. Pero desde que apareció internet esto cambio.

Si uno va a buscar un CD o un libro a un local de un shopping, es común que encuentre solo aquellos que tienen más salida. No tiene sentido ocupar lugar con productos que tienen ventas ocasionales. Por eso habrá que recurrir a locales especializados para buscar un CD de Jazz no muy conocido, por ejemplo.

En cambio, en el mundo virtual, desaparecen esas barreras. Todo es accesible. Desde los bestsellers, hasta las reliquias escritas por alguien poco conocido.

Si imaginamos un cuadro con el número de ventas en el eje vertical, y los distintos productos en el eje horizontal, veremos una curva donde de demanda donde la mayor concentración esta del lado izquierdo, y donde luego la misma se va achatando contra el eje horizontal. Esta última parte de la curva es la que se denomina Long Tail (larga cola), y es la que esta siendo atendida gracias a la disponibilidad de internet. Esto ha permitido una explosión de los negocios de nichos, antes desechados por los grandes vendedores ya que ahora pasaron a ser rentables.

Realmente un libro imprescindible para entender y estar preparado para el futuro que se viene, o mejor dicho: que ya está entre nosotros.

martes, noviembre 13

HABEMUS OPOSSITIO

Finalmente la oposición acordó. Sobre la base de principios básicos decidieron dejar de lado sus apetencias personales, sus desacuerdos históricos, sus diferencias ideológicas, y todo aquello que los separara. Por el bien de una democracia, donde siempre existe un partido que gobierna y otro que lo corrige desde enfrente, volvimos a tener oposición.

No crean que Carrió, Lavagna, López Murphy, o Macri se unieron. No hubieran sido coherentes.
De la oposición que hablo es la del mismo peronismo. Siempre que el peronismo gobernó, la única oposición valedera surgió desde adentro del partido.
En los ’70 la izquierda versus la derecha peronista. En los ’90 Menem versus Duhalde. En el 2003 Duhalde versus Kirchner. Y ahora las internas y los sindicalistas versus Kirchner.

Después que ganó las elecciones Cristina Kirchner, empezó una disputa en el grupo cercano a la Familia K entre Julio De Vido y Alberto Fernández para ver quien de los dos se quedaba. Ambos movieron sus peones; Guillermo Moreno y Miguel Peirano respectivamente. Por ahora afuera Peirano.
Esta claro que tanto De Vido como Fernández son alfiles, uno del Rey Negro y otro de la Reina Blanca. Veremos como sigue el partido.

Pero como no todos entienden ajedrez, apareció otro con la intención de patear el tablero. Fue buena la excusa de la norma que “impondría” un sistema de puntajes para las infracciones de tránsito para los camioneros, colectiveros, y taxis (me referiré a esto en un párrafo final). Enseguida la obra teatral. Moyano mando sus huestes (por lo que se vio por TV había pocos con pinta de trabajadores de dichos gremios), agredieron a la policía, estos devolvieron, y se armó el último acto: Hugo Moyano amagó a parar el país. A Néstor Kirchner no le quedó otra que salir a negociar. ¿Que negocio? No sé, pero ya lo veremos. Por lo pronto Moyano le transmitió a Cristina: “Uds. jueguen al ajedrez pero a mi alguna ficha me dan o les pateo el tablero”.

Como vemos, Habemus Oppositio, y de lo mejor. Un grupo de mafiosos, retrógrados, que nunca contribuyó a nada positivo hacia el país, y solo se ocupó de llenar sus bolsillos. Habría que ver si no fuera obligatorio, cuantos afiliados tendrían. O cuantos los seguirían en sus paros si no usasen tácticas mafiosas. Porque mientras ellos quieren mantener su poder, la gente quiere trabajar, progresar, y no vivir como en tantos momentos de la historia argentina, a merced de sus paros generales.
Por eso a Cristina le apareció el peor opositor, el sindicalismo argentino.

Finalmente quiero hacer un comentario sobre la norma que quieren imponer en la Ciudad Autónoma. Primero creo que es una norma, que al margen de algunos ajustes, debería existir en todo el país, para todo el que maneja, incluidos ciclistas, motoqueros, y porqué no peatones.
Segundo, ¿qué pretenden los colectiveros y taxistas? ¿Seguir siendo los dueños de la calle? Con la excusa que están trabajando todo el día, se creen que eso les da derecho a violar cuanta norma de tránsito existe. Para que sepan no son los únicos que trabajan todo el día, y que también están sujetos a presiones. Hay millones de argentinos como ellos. Si creen que no van a poder cumplir con esta norma que se busquen otro empleo. El gobierno de la ciudad no debe negociar la comodidad de ellos por la vida y los bienes de la gente común, que sufren a diario la prepotencia de gran parte de los taxistas y colectiveros.

Ahora sí, termino con unas palabras para el Sr. Aníbal Fernández, Ministro del Interior. Me parece correcto que si un Guardia de Gendarmería le pegó brutalmente a un manifestante que se encontraba herido y tirado en el piso, se lo pase a disponibilidad previo sumario. Pero también quiero que los manifestantes agresores sean juzgados por los hechos de vandalismo, ya que una democracia que se precie como tal, no puede permitir estas actitudes.

jueves, noviembre 1

VOTOS O BOTOX, ESA ES LA CUESTION


Ya tenemos presidente, o mejor dicho presidenta, hasta el 2011. Ganó Cristina Fernández de Kirchner con un 45% de los votos. Obtuvo casi el doble de votos que Elisa Carrió, quien salió segunda.
También es cierto que ese porcentaje disminuye al 30% si tomamos en cuenta el total del padrón, con lo cual hay un 70% que no la voto.
Por otra parte perdió en los principales centros: Capital Federal, La Plata, Rosario, Mar del Plata, Córdoba Capital entre otros. Pero ganó ampliamente en la Prov.de Buenos Aires gracias al empuje de Scioli, y a los “dueños” del conurbano.

A pesar de que Cristina K. pidió a todos que la acompañen en esta nueva etapa, al día siguiente Alberto Fernández acusó a la Capital Federal de votar como una isla, y de no querer acompañar al resto del país, y Carlos Kunkel acusó a Carrió de transmitir un mensaje similar al de Videla.

Pero, ¿que es lo que podemos concluir de estas elecciones?

Primero que la pobreza manejada sigue generando votos. Como dijo un amigo mío, que la gente vota según en que etapa de la pirámide de Maslow se encuentra. Primero va votar a quien le garantice alimentación, y luego se ocupará de votar a quien se ocupe de la corrupción. Esto los políticos lo saben, y lo usan a su antojo. Es por eso que en muchas localidades la pobreza no mejora, pero los intendentes siguen ganando elecciones.

Segundo, hay gente que confía en este modelo, que no es ni productivo ni redistributivo. Solo aprovecha la ventaja de haber recibido un país con el gasto público devaluado, el default de la deuda, y un escenario externo de precios de commodities en constante suba. Esto permitió generar un superávit fiscal, que ya casi no existe, usado para ganarse los favores de gobernadores, intendentes, “empresarios” nacionales, y gran parte de los medios.
También conquistó a la izquierda recurriendo al pasado, un pasado que tuvo a la pareja presidencial muy alejado de los acontecimientos.

Por otra parte la competencia estaba muy atomizada, y no consiguió imponer una propuesta que compensara esa situación, parte por egoísmo, y parte por incapacidades.

Un apartado final merece la mecánica de la elección. No podemos seguir votando con boletas de papel con lo que ha avanzado la tecnología. Además nos evitaríamos picardías como ocurrió el día de las elecciones, donde desaparecían boletas de todos los candidatos, salvo las del Frente para la Victoria, mientras las autoridades de mesa solo se molestaban en decir, “voten a otro”.
Tampoco fue prolija la carga de datos. Con menos de un 15% escrutado a nivel nacional, que incluían porcentajes que no llegaban al 5% de lo escrutado tanto en Capital Federal como en la Pcia de Buenos Aires, la candidata Cristina K. salió a anunciar su triunfo, y transmitir la sensación de que ya estaba todo finalizado, y que no hacia falta esperar el conteo final.

Ahora solo queda esperar que la nueva presidenta sepa que tiene que gobernar para todos los argentinos, no solo aquellos que la votaron como parecen querer Alberto Fernández y Carlos Kunkel. Que deberá ver que es lo que exige ese 70% que no la voto.
Que cuando su marido le traspase la banda presidencial no les estará otorgando un derecho conyugal. Le estará transmitiendo la responsabilidad de manejar los destinos del país. Si así no lo hiciere que Dios y la patria se lo demanden.