martes, septiembre 11

QUE SE VAYAN TODOS



En el diario Ambito Financiero de hoy, figura un editorial sobre la miseria electoral (ver extractos al final del post) que nos muestra como ha cambiado la realidad de nuestros políticos desde la caída del gobierno de de la Rúa hasta la fecha. Del reclamo popular “que se vayan todos” al armado de la lista para las próximas elecciones algo sucedió.
¿Que cambio en este tiempo? ¿Nos volvimos más tolerantes como sociedad para con nuestros políticos, o ya somos insensibles e incrédulos sobre la política?

Con el retorno a la democracia en 1983, los dos partidos tradicionales de la argentina, el radicalismo y el peronismo, se disputaron la elección. El resto de los partidos fueron solo parteners. Luego del mediocre gobierno de Alfonsín, el radicalismo comenzó el inicio de su fin. No pudo con el peronismo, y luego no le quedo otra que vender su alma para ganar en 1999, con la creación de otro gran invento argentino, la alianza. El final de de la Rúa, marco el final del radicalismo por más que todavía lo quieran reflotar.

El peronismo duró un poco más, solo hasta que un “seudo” peronista venido del sur, Kirchner, se encargó de desarticularlo. Hoy el peronismo existe en algunas provincias del interior con representantes como Rodríguez Saa, Menem el inmortal, y algunos más. El resto de los “experonistas” se acomodaron detrás de la billetera de turno.

Como vemos se acabó el bipartidismo en la argentina. El sistema que tan bien funciona en la mayoría de los países desarrollados, donde se permite la alternancia para corregir el rumbo, desapareció. Ahora tenemos los partidos personalistas el Kirchnerismo con la candidata del presidente, Cristina; el de Lopez Murphy; el ARI de Carrió; Sobisch; Lavagna con los sobrevivientes radicales; y los peronistas del interior.

Uno podrá decir que tenemos muchas opciones, pero ¿es razonable tener 14 propuestas a presidente? Es ineficiente, confunde, y finalmente genera incredulidad. ¿Qué ideas proponen? ¿Cuáles son sus programas de gobierno? ¿Hay alguno que no se nos presente como el “salvador”?
¿Cual es la proyección a futuro de un país si solo se depende de una persona?

Es casi seguro que Cristina ganará las próximas elecciones aunque sea en segunda vuelta. No creo que sea por sus cualidades, ni por el legado que nos deja su marido. Más bien, en primer lugar, es como consecuencia de la excesiva amplitud de propuestas donde no se logra transmitir a la gente que posibilidades de cambio hay. Y en segundo lugar porque “billetera” mata galán.
Lo positivo de todo esto es que estamos cerca del fondo, y tal vez ahí podamos construir un sistema político serio, sin el peronismo ni el radicalismo a quienes ya les pasó la hora, donde se reagrupen nuevas corrientes partidarias para que realmente podamos optar.


De la miseria electoral (Ambito Financiero, Martes 11/09/07)

Kunkel acomodó a su mujer en su lista, D’Elia a su esposa, y Raúl Castells a su bailarina Nina Peloso.
Luis Patti lleva a su suegra, además de a su hijo. Juan José Alvarez incluyo a uno de sus familiares.
Kirchner impuso a su mujer, Lopez Murphy va como candidato a presidente y a diputado, al igual que Jorge Capitanich; gobernador y senador. No se quedan atrás con el doble cargo Pino Solanas y tal Jorge Macri.
Bloomberg lleva en la lista a su esposa. Telerman puso gente suya en la nómina de Lavagna, en la de Sobisch y en la de Carrió.
Hay otros casos de peleas por diversos cargos en listas, en el llamado sistema oligárquico imperante en nuestra política, para cubrir unos 4.000 lugares aproximadamente.

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