jueves, mayo 17

ESTAMOS DE OFERTA: DOS X UNO

Hay dos temas que tengo ganas de comentar sobre hechos de violencia ocurridos en los últimos días. Por eso decidí hacer dos spots en uno.


SIEMBRA VIENTOS, Y COSECHARAS TEMPESTADES




Desde los comienzos de su gobierno, Kirchner nos han tenido acostumbrados a una forma de comunicarse con los que piensan diferentes a él, de una manera poco cordial. Ha vapuleado a casi todos; ex presidentes, empresarios, banqueros, oposición, periodistas, iglesia, ciudadanos, etc., etc. Si no lo hacia él directamente, utilizaba alguno de sus Fernández como arietes. También ha demostrado simpatía, o al menos no ha efectuado comentarios en contra sobre diversos eventos agresivos ocurridos durante su gestión; quema de una comisaría, cortes de rutas, escraches, toma de rectorados, etc.

No estoy cuestionando el fondo de las discusiones, sino las formas. Un presidente, y Kirchner lo es, tiene que ser el primero en dar el ejemplo si queremos una sociedad donde podamos convivir. Una y otra vez se ha dirigido en discursos comentando que él era un argentino más, y está claro que no lo es. El presidente debe delinear un tipo de país donde se den las condiciones para que todos tengamos las misma oportunidades, más allá que las aprovechemos o no, y debe lograr unirnos a todos detrás de ese estilo de país.
Pero lamentablemente su estrategia de golpear primero y preguntar después, termina generando división y enemistad.

Como he resaltado, el presidente Kirchner ha sembrado vientos. Lamentablemente ahora le toca cosechar tempestades.

No estoy para nada de acuerdo con la violencia o agresión, aunque sea mínima. Menos puedo estar de acuerdo con lo que le ocurrió a la Ministra Alicia Kirchner, hermana del presidente, en pleno centro de Río Gallegos. Me parece cobarde agredir a una persona de esa manera, al igual que cuando lo golpearon a Roberto Alemann de 81 años, hace un par de años.

La agresión es mala per se. No importa de donde venga, o hacia donde vaya, pero mientras el presidente siga sembrando..............


DIA DE FURIA


El lunes 14 por la tarde una nueva demora en la salida de trenes de la estación Constitución desato la ira de los pasajeros, y de los violentos que siempre están. La falta de paciencia está a flor de piel, ¿la furia también?

Actualmente la ciudad está colapsada. Llegar a ella es una odisea. Los principales accesos a las horas pico son imposibles para los automovilistas. Los servicios públicos, escasos, muchas veces en mal estado, y por si fuera poco se nota la falta de inversión. Obviamente la gente de menos recursos es la más perjudicada, pero acá nos vemos todos afectados. Veamos un poco.

Los trenes cuando eran del estado perdían plata, y no prestaban un buen servicio. Luego se privatizaron, mejoraron un poco, pero por poco tiempo. Las tarifas se congelaron, pero los subsidios no. Hoy siguen siendo bajas las tarifas, muy malo el servicio, y caro para los contribuyentes.
Los colectivos también con tarifas congeladas, son casi públicos por los subsidios que reciben, y que según los dueños no alcanzan. El servicio es malo, son grandes contaminadores de la ciudad, y colaboran con el caos vehicular y con las infracciones de tránsito.
Del subterráneo no hablemos. Totalmente desbordado, ya que su extensión, importante por cierto, ha aumentado el uso del mismo.

En los últimos años ha mejorado el empleo, se ha aumentado la venta de autos, y como la Capital Federal es un polo de atracción laboral, es lógico que entrar y salir de la misma sea un caos en las horas pico. Esto sucede en todas las grandes ciudades del mundo, pero en la mayoría de ellas los servicios públicos funcionan. Acá obviamente no.

Ha habido desinversión y falta de planificación urbana. La consigna “barato pero malo” es la que manda. Pero, ¿qué hacer de acá en adelante? ¿Quemar estaciones de trenes cuando hay demoras? ¿Protestar cuando viajamos como ganado? No son soluciones.

Como estos problemas no son de ahora, no podemos pretender soluciones inmediatas. Tampoco que no nos cuesten nada. O pagaremos más caro los boletos, o con mayores impuestos. Personalmente prefiero que lo hagan los privados con una licitación seria en planes de inversión y en precios. Como no es un actividad muy rentable, mal que me pese, el estado va a tener que colaborar con subsidios. Preferiría que los mismos vayan al usuario necesitado, y la tarifa que se cobre sea la real, a tener que seguir utilizando el mecanismo actual donde el subsidio va a la empresa y el mismo depende del político de turno, y muchas veces no termina volcándose en inversiones.
Todo esto habría que complementarlo con serio control sobre lo aprobado, y con un compromiso serio por parte de los sindicatos de respetar dentro de sus reclamos, los derechos de los usuarios que no son menos válidos que los de ellos.

Mientras tanto no descarguemos nuestra ira de una manera que no nos ayuda a solucionar los problemas.