lunes, mayo 28

....OREJAS DE BURRO LE VAN A CRECER


Hay un famoso chiste que cuenta que cuando Dios creo al mundo distribuyó las riquezas naturales y paisajes en los distintos lugares del planeta. Llegado por último el turno de la Argentina, le otorgó riquezas naturales, un vasto territorio, paisajes de lo más lindos y variados, etc. Todo excepcional. Al ver esto San Pedro le pregunta; ¿pero Dios no estás siendo injusto con el resto de los lugares? ¿Porque concentras tantas riquezas y paisajes en la Argentina?
Y Dios sabiamente le respondió; "San Pedro, no te apresures a evaluar mis acciones. Todavía falta incorporarle a este territorio a los argentinos que van a habitar en él".


Nuestro país, más allá de la guerra de Malvinas, la cual fue muy especial ya que pareció como si hubiese sido ajena, no ha sufrido guerras desvastadoras como le sucedió a Europa, USA y Japón en los tiempos modernos.

El nuestro, es un país rico por donde se lo mire, más allá que sus habitantes no lo sean, a diferencia de China e India por citar algunos.
Sin embargo si hoy vemos como están esos paises, y como estamos nosotros vemos que algo hemos hecho mal, o que los otros lo han hecho bien.

Leyendo el libro "La Tierra plana" del periodista americano, ganador de 3 premios Pulitzer, Thomas Friedman encontré un párrafo que tal vez ayude a aclarar una de nuestras fallas.

Según el mismo, en un centro de investigación de Microsoft para seleccionar personal se organizó en todas las universidades, pruebas de matemáticas, coeficiente intelectual y programación, a estudiantes o científicos con nivel de doctorado. Se hicieron 2.000 pruebas por todo el país, de los cuales 400 pasaron a una segunda etapa. Luego seleccionaron 150, y finalmente contrataron 20. A estos se les ofreció un contrato por 2 años, al término de los cuales, y en función de la calidad de sus trabajos, firmarían un contrato por más largo plazo. A esta última etapa pasaron solo 12.
Al año siguiente se presentaron 4.000 personas. Ya dejaron de tomar exámenes, y se basaron en las recomendaciones de los profesores, quienes enviaban a los mejores, sabiendo que si su gente no funcionaba, ellos también se perjudicarían en su credibilidad.
Todo esto habla de la búsqueda de talentos; de quienes son los mejores; de nivelar para arriba. Este proceso no sucedió en un centro de Microsoft de un país capitalista, sino en la mismísima China comunista.
Casos similares podemos encontrar en la India.

¿Pero a que viene todo esto? Hoy escuche en la radio, que nuevamente los alumnos "secundarios" del colegio nacional Carlos Pellegrini junto con personal no docentes de dicha prestigiosa casa de estudios, volvieron a tomar la misma impidiendo la asunción del nuevo rector.

En mundo que busca los mejores, acá nos dedicamos a impedir el desarrollo educativo. Encima, en un lugar donde los alumnos deberían sentirse privilegiados, ya que el resto de la sociedad les paga la educación al ser el Carlos Pellegrini un colegio del estado dependiente de la Universidad de Buenos Aires.

En vez de agradecer a la gente pobre de todo el país, quienes podrían estar mejor si recibierán los recursos que se destinan a dicho colegio, evitan el dictado de clases.
En vez de asumir un compromiso con toda la sociedad, estudiando y tratando de superarse, solo piensan en tener el "derecho" de poder elegir ellos también al rector para "democratizar" a la educación.
Y estamos hablando de adolescente, que todavía están en etapa de formación.

¿Que opinará un pobre de Santiago del Estero al ver que los recursos que el podría utilizar para vivir, lo dilapidan algunos de los estudiantes del Carlos Pellegrini?
¿Estará pensando Bill Gates instalar centros de investigación en la argentina?

Como vemos hoy no sirve tener un país rico en recursos naturales. Lo importante esta pasando por el dasarrollo de talentos. El capital humano es el que hace crecer al mundo, y los mismos que se quejan por las diferencias entre ricos y pobre, no aprovechan las oportunidades que la sociedad les da. Mientras nosotros sigamos perdiendo tiempo en discusiones estériles, y no nos dediquemos a superarnos, solo quedaremos en el recuerdo de un algún mapa turístico.

jueves, mayo 17

ESTAMOS DE OFERTA: DOS X UNO

Hay dos temas que tengo ganas de comentar sobre hechos de violencia ocurridos en los últimos días. Por eso decidí hacer dos spots en uno.


SIEMBRA VIENTOS, Y COSECHARAS TEMPESTADES




Desde los comienzos de su gobierno, Kirchner nos han tenido acostumbrados a una forma de comunicarse con los que piensan diferentes a él, de una manera poco cordial. Ha vapuleado a casi todos; ex presidentes, empresarios, banqueros, oposición, periodistas, iglesia, ciudadanos, etc., etc. Si no lo hacia él directamente, utilizaba alguno de sus Fernández como arietes. También ha demostrado simpatía, o al menos no ha efectuado comentarios en contra sobre diversos eventos agresivos ocurridos durante su gestión; quema de una comisaría, cortes de rutas, escraches, toma de rectorados, etc.

No estoy cuestionando el fondo de las discusiones, sino las formas. Un presidente, y Kirchner lo es, tiene que ser el primero en dar el ejemplo si queremos una sociedad donde podamos convivir. Una y otra vez se ha dirigido en discursos comentando que él era un argentino más, y está claro que no lo es. El presidente debe delinear un tipo de país donde se den las condiciones para que todos tengamos las misma oportunidades, más allá que las aprovechemos o no, y debe lograr unirnos a todos detrás de ese estilo de país.
Pero lamentablemente su estrategia de golpear primero y preguntar después, termina generando división y enemistad.

Como he resaltado, el presidente Kirchner ha sembrado vientos. Lamentablemente ahora le toca cosechar tempestades.

No estoy para nada de acuerdo con la violencia o agresión, aunque sea mínima. Menos puedo estar de acuerdo con lo que le ocurrió a la Ministra Alicia Kirchner, hermana del presidente, en pleno centro de Río Gallegos. Me parece cobarde agredir a una persona de esa manera, al igual que cuando lo golpearon a Roberto Alemann de 81 años, hace un par de años.

La agresión es mala per se. No importa de donde venga, o hacia donde vaya, pero mientras el presidente siga sembrando..............


DIA DE FURIA


El lunes 14 por la tarde una nueva demora en la salida de trenes de la estación Constitución desato la ira de los pasajeros, y de los violentos que siempre están. La falta de paciencia está a flor de piel, ¿la furia también?

Actualmente la ciudad está colapsada. Llegar a ella es una odisea. Los principales accesos a las horas pico son imposibles para los automovilistas. Los servicios públicos, escasos, muchas veces en mal estado, y por si fuera poco se nota la falta de inversión. Obviamente la gente de menos recursos es la más perjudicada, pero acá nos vemos todos afectados. Veamos un poco.

Los trenes cuando eran del estado perdían plata, y no prestaban un buen servicio. Luego se privatizaron, mejoraron un poco, pero por poco tiempo. Las tarifas se congelaron, pero los subsidios no. Hoy siguen siendo bajas las tarifas, muy malo el servicio, y caro para los contribuyentes.
Los colectivos también con tarifas congeladas, son casi públicos por los subsidios que reciben, y que según los dueños no alcanzan. El servicio es malo, son grandes contaminadores de la ciudad, y colaboran con el caos vehicular y con las infracciones de tránsito.
Del subterráneo no hablemos. Totalmente desbordado, ya que su extensión, importante por cierto, ha aumentado el uso del mismo.

En los últimos años ha mejorado el empleo, se ha aumentado la venta de autos, y como la Capital Federal es un polo de atracción laboral, es lógico que entrar y salir de la misma sea un caos en las horas pico. Esto sucede en todas las grandes ciudades del mundo, pero en la mayoría de ellas los servicios públicos funcionan. Acá obviamente no.

Ha habido desinversión y falta de planificación urbana. La consigna “barato pero malo” es la que manda. Pero, ¿qué hacer de acá en adelante? ¿Quemar estaciones de trenes cuando hay demoras? ¿Protestar cuando viajamos como ganado? No son soluciones.

Como estos problemas no son de ahora, no podemos pretender soluciones inmediatas. Tampoco que no nos cuesten nada. O pagaremos más caro los boletos, o con mayores impuestos. Personalmente prefiero que lo hagan los privados con una licitación seria en planes de inversión y en precios. Como no es un actividad muy rentable, mal que me pese, el estado va a tener que colaborar con subsidios. Preferiría que los mismos vayan al usuario necesitado, y la tarifa que se cobre sea la real, a tener que seguir utilizando el mecanismo actual donde el subsidio va a la empresa y el mismo depende del político de turno, y muchas veces no termina volcándose en inversiones.
Todo esto habría que complementarlo con serio control sobre lo aprobado, y con un compromiso serio por parte de los sindicatos de respetar dentro de sus reclamos, los derechos de los usuarios que no son menos válidos que los de ellos.

Mientras tanto no descarguemos nuestra ira de una manera que no nos ayuda a solucionar los problemas.

lunes, mayo 14

ES LA ECONOMÍA, ESTÚPIDO



La famosa frase acuñada por James Carville, jefe de campaña de Bill Clinton para las elecciones de 1992 en USA, trascendió como un reflejo de lo que los votantes en el mundo más valora. Clinton le ganó a Bush padre, quien si bien venía ganador en la encuestas, los resultados económicos le jugaron en contra.
Hoy en Argentina nos preguntamos, más allá de una tendencia a la baja, el porque de la alta popularidad de Kirchner. Hace 4 años ganó con un 22% de los votos, pero su popularidad llegó a más del 80%. Viniendo de una provincia alejada del mundo político de Buenos Aires, donde el aporte político de los intendentes peronistas es importante para gobernar, demuestra una gran habilidad. Pero esto no es suficiente para gobernar un país como la Argentina. ¡Es la economía, estúpido!

Veamos un poco de historia. Alfonsín tuvo que retirarse ante del gobierno ya que la economía no daba para más. Es cierto que tuvo que soportar paros casi todos los días, pero las condiciones económicas de ese entonces generaban las excusas de todos los colores para convocarlos. Recitar la constitución no le sirvió. Tampoco recuperar la democracia, ni los juicios a las juntas militares. La hiperinflación marcó su final.

Así Menem gano fácil, aunque los primeros meses lo enfrentaron con la segunda hiperinflación argentina. Fue una época difícil de su gobierno. Es más por unos días no se lo podía encontrar. Luego vino Cavallo, la convertibilidad, las privatizaciones, y todo cambió. Parecía argentina potencia. Todo se permitía; reforma constitucional, corrupción, la Ferrari. La reelección la gano de taquito, más allá del famoso voto-cuota (el miedo de los endeudados en préstamos en dólares a que otro gobierno modificase el tipo de cambio, y por ende aumentase el valor de sus deudas). Luego vinieron los efectos del alcohol en el mundo: tequila, sake, vodka, caipirinha..... Y acá sufrimos la resaca, y Menem no pudo tapar más el sol con las manos. Una alianza, que se parecía más al tango Cambalache, que a un proyecto de país gano las elecciones. Los peronistas de la mano de Duhalde ni la vieron.

¿Que fue la alianza? Todavía el país se lo pregunta. A la primera de cambio cada uno se fue por su lado. Y encima no le pegaban a la solución de los problemas económicos, llegando hasta congelar la salida de los depósitos, lo que no impidió la salida de Cavallo, ni la de De La Rúa. La gente los echo cuando les tocaron el bolsillo, ayudados por una oposición política que aprendió que en vez de golpear los cuarteles, había otra forma de cambiar de gobierno. Este proyecto de recupero de la moral en la argentina, no duro un suspiro. Se olvidaron que primero estaba el bolsillo.

Luego vino una época triste de nuestra política. Del famoso que se vayan todos, al no irse ninguno. Pasaron varios presidentes, devaluación y default de por medio, hasta que Duhalde llamó a elecciones. Los principales candidatos: Menem, Kirchner, y Rodriguez Saá. Todos de la nueva política.

Y en esta interna peronista nacionalizada ganó Kirchner. Y a Kirchner lo encontró un país con un dólar apto para la exportación (3 a 1). Precios de los productos agropecuarios en alza. Los gastos del gobierno devaluados. Una capacidad productiva ociosa. Sin deuda, o por lo menos sin ganas de pagarla. O sea estaban alineados los planetas para que todo saliera bien. Y por primera vez en muchos años la argentina tenía superávit fiscal, más allá de los gastos que siempre suben, y la economía creciendo a tasas Chinas. ¿Argentina nuevamente potencia? No sé, pero la popularidad de Kirchner al máximo.

¿Y como sigue esto? Por lo pronto la popularidad de Kirchner está bajando, la inflación subiendo, y el superávit achicándose.
Y su cruzada por los derechos humanos; ser el "presidente de la gente"; su "lucha" contra el establishment, USA, y todo el que se le cruce; su visión bolivariana ¿no cuentan? Son oportunismos que solo le agregan mientras la economía siga su buen curso. Y todo dice que de acá a las elecciones no hay tiempo para que las condiciones mundiales cambien como para perjudicarlo, o como para que los errores internos reviertan la situación económica. Por ende hay Kirchner (él o ella) por otro período más, aunque lametablemente para los argentinos, los segundos períodos nunca fueron buenos para los ciudadanos.

Pero eso no le preocupa a Kirchner. El sigue silbando bajito, y murmura: "¡Es la economía, estúpido!"