martes, diciembre 5

EXITO: SEGUN EL CRISTAL CON QUE SE LO MIRE








¿Que es el éxito? Difícil pregunta, ya que genera más de una respuesta. Para mí es el logro de los objetivos personales. El éxito es algo personal, más allá del reconocimiento que venga de afuera. El éxito se hace público, el llamado "persona exitosa", cuando los objetivos que uno logra trascienden al resto de la sociedad.

Uno cuando se fija objetivos en la vida, los fija en función de sus valores, y difieren también en que ámbito se los va a medir. Una vez leí en un libro algo que me pareció muy interesante con respecto a la fijación de objetivos. La idea es pensar, aunque parezca humor negro, que nos gustaría que pusieran en nuestra lápida un familiar, un amigo, y un compañero de trabajo. Como nos gustaría que nos recuerden. En función de eso podemos fijar los objetivos para un orden familiar, social, y laborar o profesional.
La mayoría de las veces se considera a una persona exitosa cuando se destaca en el orden laboral o profesional, más allá que no logre los otros dos objetivos. Necesitaría otro post para escribir porque valoramos más dicho éxito. Pero no es lo que estoy buscando en este momento.

Ahora me quiero concentrar en el éxito profesional en la Argentina.
El argentino muchas veces es celoso del éxito profesional del otro. A veces para ocultar los fracasos propios, y otras veces por ideologías en contra del éxito, dado que suponen que el éxito de unos, tiene como contrapartida el fracaso de muchos, y como consecuencia de ello se genera una injusta distribución de la riqueza.

Queda claro que estoy a favor de la libre empresa y del capitalismo, y que la idea de progresismo que se quiere vender es más bien facilismo a corto plazo, pero fracaso a largo plazo (el cual nunca se muestra como la otra cara del "progresismo").

Siguiendo con esta idea, de que castigamos el éxito, nos encontramos con una gran paradoja. Resulta que está bien visto criticar la excesiva ganancia de los empresarios (más allá de lo que puede significar "excesiva"), versus la ganancia que puede conseguir gente famosa como por ejemplo Tinelli, Pergolini, o algún jugador de fútbol.
Y que cuando se habla de redistribuir riquezas a estos últimos no de los suele incluir.

¿A qué se puede deber esto? ¿Por qué, en general se asume, que los empresarios ganan a costa de los demás, y los "famosos" no? ¿Es producto de una ideología mal instalada en nuestra sociedad o que al famoso se le perdona todo ya que nos da algo a cambio; programas divertidos, goles, etc.? ¿Será que esto último se da porque el famoso es de carne y hueso, en cambio al empresario se considera un ser abstracto? ¿Nuestro problema es la falta de redistribución de riquezas, o la falta de creación de ellas?

No tengo todas las respuestas a esta paradoja, una más de este contradictorio país.


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