lunes, junio 19

AQUI LONDRES, HABLEMOS DE HISTORIA

No se preocupen, no voy hablar de historia inglesa, sino de la argentina. A la distancia uno puede pensar con más claridad. Es menor la influencia.

Me pregunto, ¿Por qué siempre queremos reescribir la historia? ¿No es más productivo escribir el futuro?

Durante los últimos meses hemos presenciado un acelerado revisionismo de los ’70. ¿Con que objetivo? No sé. A mí me preocupa más los años por venir que serán los que tendrán que enfrentar mis hijos.

¿Encontraremos la verdad de lo que paso en los ’70? ¿Podremos cambiar lo sucedido? No.
Entonces, ¿buscamos justicia? ¿Castigo? ¿Venganza?
Cada uno deberá buscar sus respuestas. Yo tengo las mías aunque algunos no las compartan.

¿Que paso para mi en los ’70? Hubo asesinatos a granel. ¿Con que objetivo? No me interesa ya que el fin no justifica los medios.

El asesinato es un crimen, y como tal debe ser castigado. La sentencia será en función de la gravedad de los mismos, o de las responsabilidad, o de los abusos de poder.

¿A dónde quiero llegar?

Hubo un grupo, ¿terroristas?, ¿idealistas?, ¿opositores?, que mataron para lograr sus objetivos: ¿cambiar el sistema?, ¿luchar contra la opresión?, ¿imponer sus ideas?, etc., etc.
Primero contra un gobierno militar, Ongania. Luego contra un gobierno democrático, Perón. Y finalmente contra otro gobierno militar.
Mataron civiles, sindicalistas, y políticos. Mataron policías para llevarse su arma como trofeo, o como elemento para incrementar su arsenal. Y también mataron militares: unos contra otros.

Hubo luego otro grupo, mayor, que en una segunda etapa fue gobierno, y abuso de su cargo. Y también mataron: ¿salvar a la patria?, ¿eliminar al que pensaba distinto?, ¿para robarles?, ¿por placer?, ¿por sadismo? No sé. Es muy difícil explicar las torturas; ¿conseguir más información para atrapar al resto, o para evitar atentados? ¿Por placer? ¿Parte de un plan del terror planificado?
Tampoco lo sé.

Lo único que puedo decir es que cada uno asesinó por un objetivo diferente, y que todos deberían ser juzgados. Obviamente la pena deberá ser diferente. Eso lo debería definir la justicia, no la opinión pública, que en argentina nunca se conoce, ya que la misma depende del dinero que se ponga.

¿A que viene todo esto, que seguramente me generará criticas de muchos de los que me lean?

Hoy estamos viviendo un revisionismo histórico de los ’70 como si de pronto, una mañana, unos locos se levantaron a matar gente porque sí. Estos locos, en su gran mayoría están siendo juzgados, y la mayoría del país esta en desacuerdo con lo que hicieron (a pesar que siendo chico me acuerdo que una gran parte del país festejo el golpe del ‘76).

Pero que pasa con aquellos que también mataron, pero no estaban del lado de los militares. Hay muertes buenas y muertas malas.
Aquellos que empuñan un arma para imponer sus ideas, aunque crean que son las correctas, están en contra de la vida. No importa si son de derecha o de izquierda. La vida es una sola, y vale por igual.
Bienvenida la diversidad de ideas, sino que pobre seríamos como sociedad.

Hoy vemos que en argentina no se debaten ideas. Se debaten personas. Esta persona vale, esta no. Se descalifica a quien piensa distinto, pero no la idea en sí. Pero por lo menos ahora no se mata.

Una sociedad no se puede construir sobre esta base, y menos si encima se asesina como se hizo en los ’70, ya sea por ser de izquierda o por ser de derecha.

Sería muy valeroso, e útil para el país, que algún día, un presidente argentino diga, no que hubo una guerra interna, no que hubo dos demonios, sino que hubo gente que asesino por distintas razones. Ahí recién veremos los ’70 con objetividad, y podremos empezar a escribir el futuro.

Esta búsqueda de la verdad incluye ver el tema de los desaparecidos, de los hijos nacidos en cautiverios, pero también condenar a los que con un ánimo, ¿revolucionario?, también asesinaron.

No se, es mi punto de vista. No quiero herir ningún sentimiento, pero quiero también que seamos honestos como sociedad.

miércoles, junio 14

AQUI LONDRES


Estoy en la autopista yendo desde el aeropuerto de Gatwick, Inglaterra al hotel en Londres. En el camino me veo sorprendido. Primero un auto en movimiento con un menor sentado en el lado izquierdo, luego nos pasa otro auto con una señora con un chico encima sentada en lado izquierdo, y por último sin nadie sentado en el lado izquierdo.
¿Pero entonces, cual debería ser mi sorpresa si en Inglaterra se maneja del lado derecho?
Son segundos, pero nuestro cerebro nos juega una mala pasada y creemos lo que vemos. Luego entendemos la realidad.
La estructura mental previa al hecho, para aquellos que vivimos en países donde se maneja del lado izquierdo, nos deja desacomodados y nos sorprende ver a un auto que se maneja solo. Cuesta acostumbrar al cerebro para que reaccione en forma desestructurada.

Lo mismo pasa cuando uno quiere cruzar la calle en Londres. Si lo hace normalmente, mirando hacia la izquierda (calles de doble mano) lo más probable que uno corra el riesgo de morir atropellado.
Esta estructura mental es la misma con que analizamos a diario los hechos. Uno tiene preconceptos que nos pueden llevar a conclusiones erróneas.

¿Y el porqué de todo esto? Consejo; seamos abiertos a nuevos conceptos. A nuevas formas de ver la realidad.

Sigo con Londres. Es mi primera visita. Impacta ver una ciudad con más historia que la nuestra, Argentina. Lo mismo pasa si uno visita otros lugares del viejo continente.
¿Será por eso que la Argentina es un país ansioso? Quiere alcanzar a aquellos que tienen siglos y siglos de historia. Y como es imposible, y el tiempo corre para todos por igual, cometemos errores como país que podríamos evitar tomándonos nuestro tiempo, y asumiendo que aún somos un país joven.

Impacta también la cantidad de espacios verdes y públicos que existen en Londres. Todos en buen estado. Acá lo público, no implica que no sea de nadie. Al contrario, es de todos, y cada uno lo cuida asumiendo que el resto también lo pueda disfrutar.
En Argentina, en cambio, lo público implica que no es de nadie, con lo cual nadie lo cuida, y se abusa. Después nos quejamos cuando algo se privatiza, y no lo podemos usar. Parecemos el perro del hortelano.

El tráfico es caótico, no porque se maneje mal, sino porque la mayoría de las calles son muy angostas. Y en las mismas circulan los típicos ómnibus rojos de doble piso, más los tradicionales taxis ingleses, ya no solamente de color negro, contribuyendo al caos. ¡Menos mal que respetan las normas sino serían intransitables!

En cuanto a los precios……., altos, altísimos. Una botella de agua 1 libra, o sea 2 dólares, o sea 6 pesos argentinos. Un vaso de cerveza, the famous pint, 3,5 libras, o sea 7 dólares, o sea 21 pesos. Pero quien le quita el sabor de tomarse una rica cerveza en alguno de los cientos Pub’s ingleses.

Y ahora hablemos de fútbol. Si argentina es fanática, que decir de los ingleses. Toda la ciudad esta vestida de banderas inglesas, y con alusiones al mundial en todos los negocios. Hasta salen artículos en los diarios que hablan de las “world cup widows”, las viudas del mundial. Todos los pubs tienen televisores, plasma en su mayoría, mostrando todos los partidos. Y se puede conseguir todo lo que uno quiera sobre su país preferido, camisetas (originales o truchas), banderas, bufandas, etc. La verdad se siente el mundial como si fuera en la misma Inglaterra.

Finalmente uno ya no distingue cual es la raza inglesa. Hay tantas otras razas, especialmente del medio oriente, que cuesta ver a los nativos. En televisión se puede ver en el hotel casi la misma cantidad de canales de habla inglesa, que de idioma árabe.

Esta es una pequeña impresión de la visita. Y eso que no quiero hacer larga esta entrada comentado todo lo visto en un típico paseo en buses turísticos.
Otra vez será.

jueves, junio 1

TATUAJES, PIERCING Y EL METAMENSAJE


Mucha gente piensa que los tatuajes y el piercing son algo recientes. Wrong!!!!!

Originalmente se pensaba que los tatuajes se remontan a más de 2.000 años A.C. y que venían de los egipcios. Pero en 1991 se encontró el cuerpo de un caminante que murió congelado hace 5.300 años en los hielos alpinos, con la espalda y las rodillas tatuadas.
El origen de la palabra es incierto, pero se cree que deriva de la palabra "ta" del polinesio "golpear", o de la expresión "tau-tau" utilizada para hablar del choque entre dos huesos.
En Europa los introdujo el explorador inglés James Cook en el siglo XVIII, tras sus viajes por los mares del Sur. De ahí empiezan a aparecer los tatuajes en los marineros. Los maoríes de Nueva Zelanda solían tatuarse la cara como signo de distinción.
Existía la creencia de que los tatuajes generaban protección para aquellos que iban a la guerra, o de las enfermedades. Otros daban prestigio social dentro de un grupo determinado, o solamente eran usados con un fin estético u ornamental.
También se los relacionaba con el lado erótico, emocional, y sensual de la vida.

En cuanto al piercing, se dice que esta técnica nació también hace miles de años en culturas de origen indio. Estos se colocaban fragmentos de materiales varios y pequeños trozos de huesos de animales.
Como con los tatuajes, el piercing era utilizado con la creencia que los defendería de los malos espíritus y de las tragedias. Esta práctica luego fue utilizada por los piratas. Estos usaban argollas en los lóbulos de las orejas.

A fines de los '70 y principio de los '80 empieza el furor a través de la cultura punk y heavy metal, entre otros, pero restringida a estos grupos marginales. Hoy ya alcanza a todos los sectores de la sociedad.

Pero a que se debe este fenómeno. Hoy son vistos como ornamentos de moda, características de personalidad y atracción sexual. La sociedad es más abierta y los respeta sin problemas. Al fin y al cabo es el cuerpo de cada uno. Confieso que no me gustan los excesos. Por ejemplo tatuajes por todos lados. Considero más artístico unos pocos, y bien distribuidos.
Pero si bien es cuestión de gustos, que pasa si uno se arrepiente con el tiempo.

Lo que no podemos de desconocer, es la creatividad de quien los crea.
Y de quien los usa, debemos decodificar que nos quieren comunicar.

Pero a que viene todo esto. Tal vez que:

1. las modas son cíclicas
2. el cuerpo expresa mucho, pero a veces nos cuesta entenderlo
3. hay decisiones que son gratas en el corto plazo, pero que hay que prever los impactos a futuro
4. las herramientas que nos brinda la era moderna no alcanzan a protegernos de todos los males de este mundo
5. los piratas siguen vivos, solo cambiaron de vestimenta
6. los políticos deberían tatuarse o usar piercing para tolerarse más entre ellos (les suena la palabra "pluralidad")
7. es menos agresivo que inyectarse silicona, o hacerse un lipoaspiración
8. o que mi ahijado se hizo un piercing y me sorprendió

Tal vez algún día me toque a mí y me haga un tatuaje. Who knows?